“Oportunidad perdida”
Era una buena oportunidad para participar en política: se acabó la polarización. La implementación de la boleta electrónica niveló las posibilidades de participación bajando los costos. Los principales partidos no cuentan hoy con los fondos que solían usar en sus campañas. Y la ciudadanía espera ansiosa vientos de cambio. El panorama era favorable para la participación independiente, pero algo falló. Tuve la voluntad de querer participar en las elecciones municipales del próximo 4 de octubre en representación de los ciudadanos independientes de la ciudad a través de Lista Ciudadana. No me fue bien. Todos los que quieren “un cambio” pretenden que éste se produzca de forma milagrosa, sin ningún esfuerzo adicional que signifique, al menos, colaborar para cumplir con el mínimo de afiliados requeridos por la Justicia electoral. Nadie se compromete y el esfuerzo individual termina por derrumbarse ante el desinterés y la desidia. Esta vez no podemos echarles la culpa a los políticos que no nos dejan participar. Somos exclusivamente culpables de nuestras propias fallas. Quizás nos guste más elegir nuestras autoridades según luzcan en los afiches gigantes donde se presentan como estrellas o artistas de cine promocionando una película. Quizás seamos tan vacíos de contenido que nos sentimos representados sólo por los eslóganes y nos olvidemos de exigirles propuestas concretas. Quizás valoremos más el marketing que los currículum. Quizás creamos que una ciudad como la nuestra se puede gobernar sin idoneidad, sólo con la experiencia de haber sido concejal. Quizás nadie pensó en otras alternativas con la suficiente experiencia en el manejo de empresas u ONG. Una figura que aglutine, buen gestor y mejor administrador. Los políticos que tenemos son los que nos merecemos, no les demos más vueltas. El problema está en los que les damos el voto ligeramente, sin evaluar sus antecedentes, su idoneidad y su experiencia para administrar la ciudad más importante de la Patagonia. No tengo nada personal contra los candidatos actuales, pero no conozco el currículum de ninguno de ellos como para evaluar su capacidad de manejar la ciudad. Tampoco sus propuestas. Yo ya hice mi esfuerzo. Agradezco a quienes me alentaron y comprendo a medias a quienes no se interesaron sabiendo que era una buena oportunidad. Espero que los partidos que participen logren ponerse de acuerdo en fijar una política de Estado que asegure, por lo menos, una buena planificación del futuro de la ciudad. Si a alguno le interesa, teníamos varias propuestas para que sean analizadas. ¡Gracias a los pocos que superaron la palabra “afiliación” y lo hicieron de buena gana! Ricardo Dougall, DNI 10.532.537 Neuquén
Ricardo Dougall, DNI 10.532.537 Neuquén
Era una buena oportunidad para participar en política: se acabó la polarización. La implementación de la boleta electrónica niveló las posibilidades de participación bajando los costos. Los principales partidos no cuentan hoy con los fondos que solían usar en sus campañas. Y la ciudadanía espera ansiosa vientos de cambio. El panorama era favorable para la participación independiente, pero algo falló. Tuve la voluntad de querer participar en las elecciones municipales del próximo 4 de octubre en representación de los ciudadanos independientes de la ciudad a través de Lista Ciudadana. No me fue bien. Todos los que quieren “un cambio” pretenden que éste se produzca de forma milagrosa, sin ningún esfuerzo adicional que signifique, al menos, colaborar para cumplir con el mínimo de afiliados requeridos por la Justicia electoral. Nadie se compromete y el esfuerzo individual termina por derrumbarse ante el desinterés y la desidia. Esta vez no podemos echarles la culpa a los políticos que no nos dejan participar. Somos exclusivamente culpables de nuestras propias fallas. Quizás nos guste más elegir nuestras autoridades según luzcan en los afiches gigantes donde se presentan como estrellas o artistas de cine promocionando una película. Quizás seamos tan vacíos de contenido que nos sentimos representados sólo por los eslóganes y nos olvidemos de exigirles propuestas concretas. Quizás valoremos más el marketing que los currículum. Quizás creamos que una ciudad como la nuestra se puede gobernar sin idoneidad, sólo con la experiencia de haber sido concejal. Quizás nadie pensó en otras alternativas con la suficiente experiencia en el manejo de empresas u ONG. Una figura que aglutine, buen gestor y mejor administrador. Los políticos que tenemos son los que nos merecemos, no les demos más vueltas. El problema está en los que les damos el voto ligeramente, sin evaluar sus antecedentes, su idoneidad y su experiencia para administrar la ciudad más importante de la Patagonia. No tengo nada personal contra los candidatos actuales, pero no conozco el currículum de ninguno de ellos como para evaluar su capacidad de manejar la ciudad. Tampoco sus propuestas. Yo ya hice mi esfuerzo. Agradezco a quienes me alentaron y comprendo a medias a quienes no se interesaron sabiendo que era una buena oportunidad. Espero que los partidos que participen logren ponerse de acuerdo en fijar una política de Estado que asegure, por lo menos, una buena planificación del futuro de la ciudad. Si a alguno le interesa, teníamos varias propuestas para que sean analizadas. ¡Gracias a los pocos que superaron la palabra “afiliación” y lo hicieron de buena gana! Ricardo Dougall, DNI 10.532.537 Neuquén
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