“Oportunidades en la ciudad de al lado”

Pensando en las oportunidades laborales que tiene (o pensaba que tenía) la gran ciudad de “al lado”, las personas de “este lado” (puede ser viceversa) van en busca de trabajo, ya que el acomodo no las deja trabajar en el lugar en que nacieron, estudiaron y se formaron.

Entonces las circunstancias las llevan con un currículum a pedir, buscar, preguntar calles a otra ciudad y, cuando llegan al lugar donde solicitan el empleo, no sólo los rechazan sino que, además, sugieren que no busquen en “su lado” porque: 1) viven del otro lado del puente; 2) hay cortes y manifestaciones; 3) llegarían tarde al trabajo. Parecen magníficas conclusiones. Obviamente con cortes se llega tarde a todos lados.

Ahora, las personas del otro lado no serían tan amables y solidarias, sabiendo que se vive del otro lado del puente y los cortes son ocasionales y no por siempre y para siempre. Esto se podría llamar discriminación en términos de separación y exclusión ciudadana por culpa de terceros. Y ese tercero, ¿sería el puente? Pero el puente no tiene la culpa, ¿o sí?

Paola Luz Manquel

DNI 33.002.288


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