“Otro país”, el exilio cultural interno

La Tía Tota es el grupo puntano que desde el miércoles próximo recorrerá la zona con la obra “Otro país... el mundo de los trebejos” dentro de la propuesta teatral de Circuito 2016 de La Hormiga Circular. Traen una obra que se enmarca en el teatro político.

Redacción

Por Redacción

Hay personas que se mueven como piezas sobre un tablero de ajedrez, en una partida que pocos saben cómo se desarrollará. Caminan solitarios en territorios desconocidos, sin poder decidir, sin un paso firme y propio, desarraigados. Esto les sucede a los personajes de “Otro país… el mundo de los trebejos”, última producción del grupo puntano La Tía Tota, que andará los escenarios del Circuito 2016 de La Hormiga Circular (LHC) este mes.

El miércoles 8 subirá al escenario del Teatro Municipal de Cipolletti y el 9 estará en Casa de la Cultura de Roca, ambas funciones a las 21:30; el viernes a las 22 en el Teatro Ámbito Histrión de Neuquén, el sábado a igual hora en LHC, Villa Regina, y el domingo 12 a las 21:30 en el Teatro de la Barda en Río Colorado.

“Otro país…’ se enmarca en el teatro político como todas nuestras propuestas, porque abordamos temas que debaten con problemas sociales”, señala Alejandro Ochoa, actor que a fines de los 90 se formó en la Escuela de Teatro de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Tucumán. “En San Luis, ‘Otro país’ es solo un slogan publicitario con ínfulas de diferenciarse del resto de Argentina. Muchas veces me siento un extraño, un exiliado en el lugar donde nací, al no comprender tantas situaciones cotidianas. Los personajes de esta obra sienten eso. El desarraigo significa que no te encuentres, que te arranquen de raíz; no poder o que no te dejen enraizarte”.

Alejandro comparte la escena con Noelia Castaño, Eduardo Ochoa y con la actriz, autora del texto, directora general y su pareja desde hace más de dos décadas Mariela Domínguez. Dialogó con “Río Negro” en el tranquilo barrio cercano al Puente Blanco, no muy lejos de la Ruta 7, al este de San Luis ciudad. Antes de radicarse allí, Mariela vivió en Colegiales.

P-¿Cómo empezaron?

R-Nosotros somos un grupo teatral de autogestión y llevamos ya 16 años juntos. Empezamos haciendo teatro para chicos y cuando nos armamos había una chica, mamá de un nene de tres años, que mientras nosotros deliberábamos y deliberábamos sobre el nombre pedía llamar por teléfono a su tía Tota… Ya está, dijimos, él nos dio la idea (sonríe). En este momento somos seis, la mayoría tiene una experiencia formal: estudiamos la licenciatura universitaria en Teatro en San Miguel de Tucumán y después nos volvimos para nuestros pagos, acá. Hasta el año pasado estuvimos sosteniendo una sala (Pascual Racca) que con pesar debimos cerrar, y trabajamos en función de la cartelera. Tenemos hoy ocho obras en cartel y básicamente giramos. Nos movemos mucho porque es la única manera que hemos encontrado de volvernos sustentables.

P-¿Por qué cerraron la sala?

R-Era un espacio alquilado, venció el contrato y el nuevo presupuesto para seguir excedía totalmente lo que podíamos pagar. Cuando en diciembre nos dijeron lo que pedían de alquiler, ya vimos que no íbamos a poder sostenerlo; sumando la luz, todos los impuestos municipales para tener la sala al día, los seguros… no llegábamos. Así, San Luis quedó sin sala de teatro independiente. Logramos comprar un terreno en estos años (recupera la sonrisa), para nosotros no es poco, y ahora estamos en la ardua tarea de juntar materiales para construir. Sacamos préstamos personales y con lo que antes pagábamos de alquiler compramos cosas.

Es un poco la realidad de nuestra región. Por eso también era importante tener un lugar donde afianzarnos, nos proporcionaba una red de circulación que hacía posible que muchos otros grupos pasaran por la sala. San Luis tiene una plaza muy chica y si hiciésemos temporada nos quedaríamos sin espectadores. Necesitamos renovar las propuestas. En cuatro, cinco funciones, agotamos el público… Acá no hay formación académica en teatro, no hay profesores universitarios, el único semillero son los talleres que se van dando. Sacando la de la universidad, las salas oficiales están cerradas para los grupos independientes, no podemos circular por ahí, nos cobran alquileres muy caros para acceder, están para espectáculos musicales o comerciales.

Por otro lado, hay habitués al teatro que esperan nuestro estreno, los que vienen a vernos. En la provincia hay tres polos, San Luis capital, Villa Mercedes y la Villa de Merlo, donde está concentrada la mayor cantidad de grupos teatrales independientes, unos veinte, treinta. Sostener una sala llena como el Auditorio Mauricio López (de la UNSL), de cuatrocientas cincuenta butacas, no da para hacer más de cinco funciones. Pero no estamos solos, es una tarea de un montón de gente que vamos construyendo el hacer independiente.

P-También tiene sus ventajas.

R-Sí, tiene esto de la calma, del silencio, de poder producir en nuestros tiempos. Las tiene. Nos sentimos parte de la encrucijada de ver qué movemos y dónde lo ponemos para que esta maquinaria siga funcionado. Lo que hace la tarea, en un punto, más interesante. Oficiamos de productores, de actores, de directores, de dramaturgos. Llegamos a un momento que necesitamos contar historias que nos pasen a nosotros y los textos que nos llegaban nos eran extraños, hablaban de situaciones que en nuestro ámbito no sucedían.

De gira por el Circuito

“Estamos muy ansiosos”, confiesa la actriz y directora de “Otro país… el mundo de los trebejos”. “Porque además es un honor participar en el Circuito de la Hormiga Circular, es muy esperado por los teatreros independientes del interior de la Argentina. Una vez recorrimos el Circuito Infantil, así que conocemos la dinámica. Ya lo hemos transitado de alguna manera. Estamos contentos…

Tuvimos que modificar algunas cosas de la obra porque los escenarios son frontales y nosotros la trabajamos en espacios no convencionales.

P-¿Qué es “Otro país…”?

R-Para mí, es una obra muy importante. Yo soy la dramaturga y su nombre nace de una frase publicitaria que tuvimos por mucho tiempo del gobierno de San Luis. Pero, en realidad, habla del desarraigo estando dentro del lugar mismo, de la sensación del exilio interno. De esta certeza que tiene uno de no saber si está (la voz de Mariela se va quebrando) en el lugar adecuado, en el momento oportuno, porque se siente un extraño en su tierra. Yo creo (lagrimea) que de eso trata…

A nosotros, como artistas, como personas, nos ha pasado tener que exiliarnos dentro de la propia Argentina… de no entender los modismos lugareños, de no comprender la idiosincrasia de la gente. Queremos decir eso en la obra. Trabajamos desde esa perspectiva el exilio, que no deja de ser político, ideológico, pero sobre todo es cultural. De este desarraigo de los olores que te hacen sentir en casa…

FICHA
TÉCNICA

Actores: Mariela Domínguez, Alejandro Ochoa, Noelia Castaño y Eduardo Ochoa. Música original de Los Nadies. Escenografía: Sonya Sejanovich.

Diseño de luces y dirección: Laila Caram

Operación de sonido: Cayetano Catapano.

Diseño gráfico: Javier Vivas.

Fotografía: Gloria Seimandi. Dirección general y puesta en escena: Mariela Domínguez

Producción: La Tía Tota Grupo Teatral. Este espectáculo cuenta con el apoyo del INT.

La gira

Recorrido por el Valle

Miércoles 8 en el Teatro Municipal de Cipolletti, a las 21:30.

Viernes 10 en el Teatro Ámbito Histrión de Neuquén, a las 22.

Domingo 12 en el Teatro de la Barda en Río Colorado, a las 21:30.

Tuvimos que irnos para volver. Se vuelve diferente, siempre, y nos empezamos a cuestionar qué pasa con el exilio ahora. Sí, me emocioné, me sigue emocionando”.

Mariela Domínguez recuerda su experiencia, y la de otros integrantes del elenco, que lleva al escenario


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