Pentecostés, una fiesta agraria

Como calificativo, se atribuye a las tendencias más carismáticas; los creyentes se adjudican gran libertad.

NEUQUEN (AN).- Pentecostés es una fiesta de origen agrario que proviene del judaísmo palestino, posterior al exilio del pueblo judío en Babilonia. Se celebraba -en el hemisferio norte- como «fiesta de las primicias». Es decir, los primeros frutos obtenidos de la cosecha eran ofrecidos a Dios.

La fiesta alude a los cincuenta días posteriores a la Pascua judía, que coincidía con el comienzo de la primavera boreal: todo renace, la vida vuelve. Cuando el cristianismo asume la Pascua como el tránsito de Jesucristo de la muerte a la vida -asociado con el dogma de la resurrección-, también adopta Pentecostés, que es, en rigor, el nacimiento de la Iglesia de Cristo.

En Pentecostés, según el libro de los Hechos de los Apóstoles atribuido a Lucas, los discípulos estaban reunidos, atemorizados por las persecuciones, cuando bajó sobre ellos el Espíritu de Dios en forma de lenguas de fuego. Pero lo más importante del acontecimiento fue la glosolalia, esto es, la facultad de hablar en lenguas que eran entendidas por todos los extranjeros que transitaban por Jerusalén. Desde entonces, el calificativo de pentecostal se atribuyó a las tendencias más carismáticas -por los dones, facultades o habilidades otorgados por el Espíritu- entre los fieles. Así, es posible, según la fe, realizar curaciones mediante la imposición de manos; expulsar demonios -exorcizar-; profetizar -o sea, anunciar cuál es la voluntad de Dios sobre los acontecimientos históricos- o interpretar las escrituras.

Los creyentes en esta tendencia, que existe también en la Iglesia católica, se atribuyen una gran libertad otorgada por ese Espíritu y fundamentada especialmente en varios pasajes de las Epístolas de Pablo, referidos a la «diversidad de dones, aunque uno solo es el Espíritu».

En lo doctrinal, las confesiones pentecostales no católicas están fundamentadas en que el primer signo de haber recibido los dones del Espíritu es la glosolalia. A diferencia de los católicos, el movimiento pentecostal mundial -la Iglesia internacional pentecostal unida, fundada en Estados Unidos en 1945- no acepta el dogma de la Trinidad, y lo rechaza como signo en el bautismo de sus seguidores; solamente acepta el bautismo en nombre de Jesucristo. Para los pentecostales, basta la fe en Jesucristo para obtener la salvación.

La Iglesia unida nació del movimiento pentecostal que comenzó en Kansas en 1901, y de la asamblea que 15 años después reunió a representantes de varias congregaciones que definieron la unidad de Dios y el bautismo con agua en el nombre de Cristo.


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