Persiste incertidumbre tras la cumbre europea
Un acuerdo de miembros de la UE para reducir los gastos ayudará a que no se repita la actual crisis, pero no reduce de inmediato el alto costo del dinero que amenaza a Italia y España.
FRANCFORT.- ¿Ya quedó resuelto el problema de la deuda en Europa? Todavía no. El acuerdo concertado entre la mayoría de los países de la Unión Europea para reducir su gasto ayudará a garantizar que no se repita la crisis a causa del endeudamiento y quizá contribuirá a que los gobiernos muy endeudados se granjeen de nuevo la confianza de los mercados. Sin embargo el acuerdo de austeridad fiscal no repercutirá en un abaratamiento inmediato del crédito, cuyas altas tasas de interés amenazan la viabilidad de las economías de países como Italia y España. Pero lo que realmente interesa a los mercados financieros es saber “cómo harán los gobiernos y los bancos de la Eurozona para financiarse en los próximos tres meses’’, de acuerdo con Stephen Lewis, de la firma Monument Securities, en Londres. Los países reducirán sus déficits fiscales en su intento por convencer a los mercados de que tienen capacidad para reembolsar los préstamos. El Banco Central Europeo ayudará a reducir el encarecimiento del crédito a los gobiernos mediante adquisiciones limitadas de los bonos que éstos hayan emitido. Sin embargo, persistirá la situación de pánico en los mercados donde se colocan los bonos si no hay un compromiso de acciones más firmes de parte del BCE o alguna otra institución para erradicar el peligro de que los gobiernos incurran en una cesación de pagos. El presidente del BCE, Mario Draghi, elogió el acuerdo. Pero al parecer rechazó las solicitudes de que la institución efectúe compras de gran escala de bonos europeos, la acción que esperan los mercados financieros. El interés que pagan los bonos italianos a 10 años –el cual sube si aumenta el escepticismo de los mercados hacia la capacidad del país emisor para pagar sus deudas– se mantuvo el viernes en 6,55%. Ese nivel de interés no está muy por abajo del que precedió a la concertación de los rescates financieros para Grecia, Irlanda y Portual. Italia tiene una deuda soberana de 1,9 billones de euros y vencimientos de deuda por 300.000 millones de euros para 2012. Para poner estas cantidades en perspectiva considérese que el fondo de rescate financiero temporal de Europa está dotado con 440.000 millones de euros y parte de ellos ya están comprometidos con Grecia, Irlanda y Portugal. Los países europeos han acordado reforzar con un préstamo de 200.000 millones de euros al FMI a fin de reforzarle la capacidad de éste para que preserve el euro. Sin embargo, es necesario aumentarle los recursos financieras para sosegar a los sectores que han invertido en bonos, coinciden en señalar los analistas. La crisis de la deuda amenaza no sólo a los gobiernos, sino también a los bancos que les conceden los préstamos. Los bancos comerciales europeos son tenedores de bonos italianos y españoles cuyo valor se ha precipitado debido a los temores de una moratoria. La consecuencia de esta coyuntura es el aumento del nerviosismo de los bancos para prestarse entre ellos y el freno del crédito.
David mC HUGH (AP)
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