PIAP: volvieron a impedir el corte de la Ruta 22, pero hay volanteada

Como hacen desde el martes, los trabajadores se apostaron entre Senillosa y Arroyito. Hoy tendrán una reunión con gobierno. Reclaman el pago de los sueldos y que les garanticen la continuidad laboral.



Al igual que ayer, los trabajadores de la PIAP no pudieron cortar la Ruta 22 pero entregan volantes. (Gentileza).-

Al igual que ayer, los trabajadores de la PIAP no pudieron cortar la Ruta 22 pero entregan volantes. (Gentileza).-

“Nosotros pensamos que a la planta la quieren cerrar”, lamentó el delegado de los trabajadores de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), Pablo Sosa, por eso volvieron al puente El Carancho, de la Ruta 22, entre Senillosa y Arroyito, como hacen desde el martes. Pero al igual que ayer, una fuerte presencia policial les impidió cortar el tránsito, por lo que permanecen en la banquina, entregando volantes a los conductores.

Además, durante la mañana mantendrán una reunión en la subsecretaría de Trabajo con el coordinador provincial del ministerio de Trabajo, Desarrollo Social y Seguridad, que dirige Mariano Gaido. Esperan que esta sea la instancia que logre destrabar el conflicto, con el pago de los salarios de mayo y un acuerdo que les garantice la continuidad laboral.

La PIAP no produce agua pesada desde el 2017 y aunque sus esperanzas estaban puestas en la construcción de una nueva central nuclear, el proyecto quedó trunco. Desde Nación afirman que no hay demanda del producto y que la alternativa es reflotar el proyecto de anexar una planta de fertilizantes, para la que busca inversores porque el gobierno afirmó que puede hacerse cargo.

En este contexto, a algunos de los trabajadores les ofrecieron trasladarse al sector de ENSI (la empresa que administra la planta) que brinda servicios a la industria petrolera y otros renunciaron en busca de otros rumbos. Desde noviembre del año pasado se puso en marcha un plan de retiro voluntario para el que aun no hay fondos, según resaltó Sosa. El tercer camino es la firma de un contrato de conservación, por el que se destinarían 120 operarios al mantenimiento de las instalaciones.

El delegado recordó que desde comenzó esta situación, la planta de personal fue disminuyendo y actualmente está conformado por 300 trabajadores. Desde ese momento, el reclamo por el pago de salarios, que están congelados a valores del 2017, ha sido casi una constante. En este momento, el pago dependería de la venta de la última reserva en stock de agua pesada.

La Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería SE (ENSI), que opera la PIAP, está formada por un 51% de capital de Nación y el 49% de la Provincia de Neuquén.


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