Pichetto: “Mi expectativa es que Gutiérrez y Weretilneck nos acompañen”

Flamante candidato a vice de Macri, valoró la decisión de los gobernadores de ir con boletas separadas de las fórmulas presidenciales. “En Río Negro y Neuquén va a haber libertad de optar por una oferta nacional”, dijo. Y aseguró: “Estoy bien, no tengo problema de culpa. Y me las aguanto”.



Fotos: Ricardo Carcova

P-Usted justificó su salto al oficialismo en la confrontación entre dos ejes, uno democrático y otro de deriva autoritaria. No hay muchos antecedentes de una polarización de este tipo en el país, pero si hay que buscar uno habría que pensar en 1946…

R-Pero el 46 no tenía una construcción autoritaria… Perón era un líder militar indudablemente. No quiero mirar la Argentina con una mirada de retrospectiva histórica. Ni el gobierno ni lo que yo expreso es la Unión Democrática, ni creo que los hechos históricos se repitan. Esto tiene que ver con una inserción del peronismo democrático republicano en un frente electoral de cara al futuro. Y hay algunos elementos peligrosos de algunos actores importantes que hablan de reforma de la Constitución, son casos extremos, quizás patológicos y hasta inconvenientes para los propios candidatos.

P-¿Dónde habría que rastrear una opción republicana en el peronismo?

R-En la figura de Antonio Cafiero, en el abrazo de Perón-Balbín, en la figura de la Hora del Pueblo y la reconstrucción de la democracia con Perón. En la renovación en los 80. En la corriente histórica que sostiene que el peronismo es un partido del sistema y no el sistema mismo. Esto va a ayudar a reformular el antagonismo peronismo-antiperonismo y a tratar de eliminarlo si los resultados acompañan. La derrota del modelo kirchnerista puede ser el fin de un ciclo personalista, con un unitarismo fiscal que limitó mucho a las provincias.

P-Macri suele decir que los gobernadores tienen un discurso en privado y otro en público. ¿Usted les va a hacer decir a los gobernadores lo que hoy callan?

R-No me interesa estar en un proceso de tensión con los gobernadores. He dialogado con la mayoría de ellos. Mi mirada tiene más que ver con el 11 de diciembre que con los acontecimientos electorales. Muchos de ellos han definido el acompañamiento a Fernández, otros han decidido ir con boleta corta. Me parece que la elección nacional es de perfil presidencial. Ha habido un trabajo de recuperación de recursos coparticipables para las provincias, es un dato objetivo. Y la mayoría ha logrado equilibrio fiscal que les permite funcionar mucho mejor que con un gobierno como el de la expresidenta, donde muchas veces tenían que venir a arrodillarse para pedir la plata por el aguinaldo.

P-¿Qué le transmitieron Weretilneck y Gutiérrez ?

R-Yo no les pedí un compromiso electoral. Ellos han tenido la decisión política de ir con boleta separada, lo que implica la libertad de la sociedad democrática de Río Negro y Neuquén de optar por una oferta nacional. No va a haber condicionamiento de los gobernadores. Con Alberto lo he hablado personalmente. Me dijo que lo veía muy bien, que siempre hemos trabajado en conjunto por los intereses provinciales.

P-¿Las listas de legisladores nacionales en Río Negro y Neuquén va a reflejar el acuerdo dentro de Juntos por el Cambio?

R-Estamos conversando con el ministro del Interior. Sé que Weretilneck probablemente sea candidato a senador, y me parece que es un muy buen candidato, vamos a ver qué resolvemos. Esto ya es más propio de la conducción política de la campaña. Por supuesto que en estas provincias mi opinión tiene cierto valor.

P-¿Cuál es su expectativa respecto a ambos gobernadores?

R-Mi expectativa es que nos acompañen la fórmula, por supuesto. Tal vez no en el acople de la boleta, porque ya no pueden. Pero sí creo que hay una voluntad política y una visión mía regional, petrolera, de aliento a la fruticultura, el turismo, la tecnología, los sectores más dinámicos que son parte de mi agenda en la región.

P-En un tipo de encrucijada como la de 2008 y en el sillón Julio Cobos, ¿Pichetto vota por principios o por responsabilidad?

R-Eso ya lo habían resuelto algunos vicepresidentes como John Adams en los comienzos de la organización de EE. UU. El vicepresidente desempata a favor del presidente, porque pertenece al Poder Ejecutivo. Tengo un gran respeto por Julio. Pero mi visión es de realpolitik y de compromiso con el gobierno. No tengo ninguna duda, porque sería poner en riesgo la legitimidad presidencial y al gobierno. Ahí no juegan los principios. La decisión del presidente fue un acto de mucho coraje, va a confiar en un opositor para que le cuide las espaldas en el Senado. Lo que yo puedo garantizar al presidente es que conozco bien este escenario, y sé que, más allá de estos momentos donde todas las miradas están puestas sobre mí, el rol del vicepresidente debe ser más opaco, y la luminosidad debe estar en la figura presidencial. El rol del vicepresidente es representar al presidente en el Senado. Esto lo tengo bien claro desde mi cosmovisión del poder y voy a actuar con total lealtad.

P-¿Este poner luz sobre el presidente es una crítica a la fórmula Fernández-Kirchner?

R-Es un dato de la realidad que el poder real, el de los votos, está en la centralidad de la vicepresidenta en la fórmula, no en el candidato a presidente. En Juntos por el Cambio está claro que los votos están en el presidente: yo incorporo previsibilidad, relaciones con el peronismo real, con muchos gobernadores, con muchos dirigentes con los que estoy hablando, una gestión correcta en el Senado. La lógica es que sea Macri quien convoque, y la anomalía es que decida una candidata a vicepresidente quién es el candidato a presidente.

P-¿Cómo imagina la evolución de la Justicia federal ante una reelección de Macri?

R-Ha habido excesivo judicialismo en Argentina. No he compartido nunca el rigor de la prisión preventiva como pena anticipada. Yo creo que alguien debe ir preso cuando tenga condena firme. El sistema judicial debe seguir funcionando con sus instancias de revisión. Lo que he visto con preocupación es un avance de responsabilidad penal sobre actos administrativos de gobierno, que se lo persiga al presidente por actos de gobierno. Deteriora la vida institucional. Los jueces tienen que tener libertad para actuar, independencia, pero un gobierno de los jueces es peligroso.

P-¿Se habló del tema fueros?

R-Para nada. El presidente y el gobierno me tomaron tal cual soy. Yo no hice ninguna concesión sobre mi pensamiento. Yo no soy un papel en la tormenta. Sí voy a ser un tipo disciplinado en la campaña, a cumplir mi rol y convocar a muchos dirigentes peronistas.

P-¿Qué le hace creer que el oficialismo va a ganar en primera vuelta? ¿Fue una expresión entusiasta o una reflexión?

R-Yo nunca soy entusiasta, ni excesivamente optimista. Soy austero en mis emociones y no hago un culto a la alegría. Ahora, veo que algo está cambiando abajo en la Argentina, y creo que eso puede darnos la victoria en primera vuelta. Sé que hay dificultades económicas y al principio todo indicaba que el escenario electoral iba a ser adverso para el gobierno. Esta semana cambió la perspectiva, no tengo ninguna duda. Y lo atribuyo a una decisión audaz del presidente Macri

P-¿Se siente bien con la decisión?

R-Estoy bien, no tengo problemas de culpa. Quiero participar en el debate de ideas. Y además me las aguanto, me aguanto lo que puedan decir.

“No soy un referente de la extrema derecha en el país”

P-Senador, ¿su incorporación pone al gobierno en línea con expresiones como el republicanismo de Trump, Bolsonaro en Brasil, Salvini en Italia?

R-Yo no creo que sea un referente de la extrema derecha en la Argentina, al contrario, creo que mi perfil es de un moderado y democrático. Sí he analizado temas complejos en la Argentina. Por ejemplo la problemática de los delitos federales, el hecho de que el 25% de la población carcelaria federal, por delitos federales, sea de origen extranjero; mientras que en delitos comunes es del 5%. Decir esas cosas me da un determinado perfil que algunos exageran, pero las cosas hay que abordarlas como son. Esto no significa que tenga preconceptos, la gente que viene a trabajar sea bienvenida.

P-¿Cómo va a armonizar su discurso político con uno más lavado que caracteriza al gobierno?

R-Yo tengo que ser parte de la campaña electoral, y hay un director de campaña, que es el jefe de Gabinete, y Jaime Durán Barba, un hombre que respeto.

P-¿Qué le dijo? Esta decisión es contraria a la construcción política tradicional del gobierno…

R-Estaba contento. No son improvisados, son quizás el mejor equipo en materia electoral de la Argentina. La decisión no es producto de la espontaneidad. Estuvo merituada y analizada.

Agencia: Buenos Aires


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