Piden 15 años por el crimen de “Cacha Pelada”

La fiscalía descartó la alevosía y reclamó la misma pena para los dos acusados. Los defensores pidieron la absolución por la duda y recalcaron que Ayala tenía muchos enemigos.

Por Redacción

César Izza

ROCA.- Por el crimen del conocido narco de Allen Luis Miguel “Cacha Pelada” Ayala, la fiscalía pidió ayer 15 años de cárcel para los dos imputados. Los defensores reclamaron la absolución por el beneficio de la duda, cuestionando la credibilidad de los principales testimonios. También alegaron que fue “imposible” que Ayala pudiera ver por la ventana quiénes efectuaron los siete tiros con una 9 mm hacia el interior de su casa, pasada la medianoche de aquel 25 de octubre de 2011 en el barrio Colonizadora de Allen. Una de esas balas le dio en el abdomen y lo mató poco después. Según el testimonio de la viuda de Ayala y de un policía que interrogó a la víctima cuando agonizaba en el hospital, “Cacha Pelada” identificó a “Nico” y a “Perrín” como los autores. Esos jóvenes son, de acuerdo con la acusación, Nicolás Leal (19) y Cristian Espinoza (24), quienes fueron detenidos a la mañana siguiente del hecho. La fiscal de Cámara Laura Pérez descartó que el crimen hubiera sido cometido con alevosía y liberó a los imputados del riesgo de ser condenados a perpetua, como pedía la requisitoria de elevación a juicio. Dijo que fue un homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego. Según Pérez, la situación de “extrema vulnerabilidad” en la que estaba Ayala, ya baleado, debió impedirle elucubrar una acusación falsa y por eso debe darse plena credibilidad a lo que le dijo a su concubina: “Pedí ayuda… fueron Nico y Perrín”. Y aunque la pareja de Ayala admitió en el juicio que al momento del hecho “estaba drogada”, para la fiscal eso no le impidió estar “plenamente consciente, porque llamó por ayuda, buscó el patrullero y fue al hospital sin problemas”. En contra, los defensores Gabriel Pérez (por Espinoza) y Eduardo Egea (por Leal) pidieron al tribunal que desestime el testimonio por provenir de una persona intoxicada. Ambos enfatizaron en la cantidad de veces que la casa de Ayala había sido baleada por numerosos “enemigos”, lo que ampliaba el abanico de posibles interesados en terminar con su vida. Para la fiscal, el motivo del ataque fue el disparo que dos días antes había sufrido el hermano de Espinoza en el patio de la casa de Ayala. Aunque el autor de ese tiro, según se confirmó luego, fue otro sujeto, era factible que al momento de acribillar la casa Leal y Espinoza culparan a “Cacha Pelada” y hubieran actuado en venganza. Los defensores, al igual que los imputados, sostuvieron que los jóvenes no podían tener interés alguno en eliminar al único testigo presencial del balazo al hermano de Espinoza. El juicio fue ante la Cámara Criminal Primera, integrada por los jueces Carlos Gauna Kroeger, Daniel Tobares y Fernando Sánchez Freytes. La sentencia se conocerá en dos semanas. (Redacción central)