Piden penas por trata en un cabaret de Roca
Seis años reclamó la fiscal para el dueño de Cristal. Diez mujeres fueron rescatadas allí en el 2010.
General Roca
ROCA.- Nueve hijos dejó una de ellas en Paraguay para viajar a Roca con la promesa de trabajar como niñera. Pero terminó vendiendo sexo hasta seis veces por noche, siete días a la semana, en el cabaret Cristal. La mitad de cada “pase” iba para su jefe y el resto se le esfumaba en la comida, los gastos médicos y en el pago del alquiler de la misma pieza en la que atendía a los clientes, donde llegó a convivir con otras 17 chicas. Otra dejó dos hijos y viajó más de 2.000 km en colectivo con la ilusión de trabajar en una fábrica de zapatos. Otra creyó que trabajaría en un boliche y que con el sueldo podría ayudar a su familia en Paraguay. Todas recibían del patrón 20 pesos por día y él les aseguraba que con eso eran “libres” de hacer lo que quisieran: prácticamente nada. Así se multiplicaron en el relato de la fiscal federal Mónica Belenguer las historias de las diez mujeres que fueron rescatadas del prostíbulo roquense en un operativo de Gendarmería el 4 de junio de 2010. Ayer terminó en esta ciudad el juicio oral y público contra Horacio Justino, dueño de Cristal, y contra la administradora, Celia “Tamara” Fernández Castillo. Belenguer pidió para el primero una pena de 6 años de prisión por los delitos de trata de personas con fines de explotación sexual en las modalidades de captación, traslado y acogimiento, agravado por la cantidad de víctimas y en concurso con explotación de la prostitución ajena. Para la segunda pidió dos años y medio en suspenso, por considerarla partícipe secundaria. “Se trabajaba de lunes a lunes, de 22:30 a 6 de la mañana, sin francos, mientras se aguante, aunque estuviéramos enfermas, porque sino se descontaba el día”, contó una de las víctimas durante la investigación. La casa donde vivían, contigua al cabaret de Belgrano y Bolivia, “era un ambiente de suciedad, hacinamiento y desorden”, describió fiscal como agravante, a lo que sumó la “violencia psicológica” y el “miedo” que las víctimas sentían ante Justino. También sostuvo que las mujeres “tenían libretas sanitarias y análisis adulterados”, pues en los registros estaban sanas pero en realidad padecían sífilis y otras enfermedades. A raíz de aquel rescate se sancionó en Roca la ordenanza que prohibió la habilitación de prostíbulos. Hasta entonces, el Cristal funcionaba habilitado como “whiskería y cabaret”. Como contracara de la acusación fiscal, ayer el defensor oficial Fernando Ovalle (por Fernández Castillo) alegó que los testimonios de cargo valorados por Belenguer habían sido incorporados sin control de la defensa y que la acusadora “omitió” valorar las declaraciones de las mujeres que tildaron de “mentirosas” a las víctimas que comprometieron a los acusados. En tanto que el penalista Jorge Crespo, defensor de Justino, reclamó la absolución por falta de pruebas objetivas. La sentencia de los jueces Armando Mario Márquez, Alejandro Silva y Orlando Coscia, del Tribunal Oral Federal de Roca, se conocerá el próximo 23 de diciembre. (Redacción central)
General Roca
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