Pinochet ya no tiene quien le cante «El Rey»

El ex dictador cumplió 90 años, solo y arrestado.

Hace diez años, en su 80 cumpleaños, el ex dictador chileno Augusto Pinochet celebró una fiesta con cerca de 3.000 invitados en la cual el momento más recordado fue cuando un grupo de mariachis interpretó «El Rey», una de sus canciones favoritas. Ayer, con 90 años a cuestas, otro grupo de mariachis acudió a su casa para entonar la misma canción. La diferencia es que los músicos tuvieron que quedarse afuera, y que la risa de Pinochet fue cambiada por un semblante de seriedad y preocupación.

La celebración de esta vez, que incluía una misa y un almuerzo con un centenar de invitados, se quedó en los preparativos. Los camarones ecuatorianos y los quesos franceses se recogieron, a raíz de los líos judiciales de quien iba a ser homenajeado.

La familia tomó la decisión de cancelar la fiesta debido al arresto domiciliario en que se encuentra el ex dictador, que entre el miércoles y el jueves de esta semana fue sometido a proceso por el caso de sus cuentas secretas y la ejecución de seis militantes de izquierda.

En el primer caso, el juez Carlos Cerda tiene sospechas de que el general retirado incurrió en una evasión tributaria entre 1980 y 2004 por un monto de 2,4 millones de dólares, uso malicioso de instrumento público, uso de cuatro pasaportes falsificados y omisión de información en una declaración jurada.

Cerda le concedió la libertad y la Corte de Apelaciones de Santiago fijó una fianza de 11.500 dólares, pero cuando la defensa se aprestaba a pagar para que pudiese celebrar su cumpleaños el juez Víctor Montiglio lo procesó y ordenó su arresto por el caso de las ejecuciones.

La primera manifestación en la casa de Pinochet, ubicada en uno de los sectores más elegantes del este de Santiago, fue protagonizada por seis jóvenes que, cobijados con banderas chilenas, le cantaron desde la distancia el «feliz cumpleaños» en alemán.

Después llegaron más personas, igualmente con banderas, que desde la puerta gritaron consignas a favor del ex gobernante y tuvieron algunos roces con reporteros que cubrían los sucesos.

Sin embargo, no dejó de llamar la atención la ausencia de dirigentes políticos de derecha que en el pasado visitaban a Pinochet cada 25 de noviembre.

La soledad política del hombre que entre 1973 y 1990 gobernó Chile con mano de hierro se profundizó dramáticamente desde agosto del año pasado, cuando se conocieron las primeras denuncias sobre el ocultamiento de una fortuna calculada en el sumario judicial en 27 millones de dólares.

«Me llama la atención lo abandonado que está (Pinochet) por quienes se arrodillaron en las puertas de los cuarteles en los años 70 y que hoy gozan de grandes fortunas, y también me duele el silencio de tantos que alguna vez fueron sus subalternos», se lamentó el general retirado René Norambuena.

Uno de los primeros en llegar a saludarlo fue el (ahora ex) comandante del Ejército, general Juan Emilio Cheyre, visto con resistencia por oficiales retirados por sus críticas a la violación de los derechos humanos durante la dictadura. «Yo he saludado al general Pinochet, un anciano que cumple 90 años. Mi deber como comandante en jefe es acompañarlo a él y a todos los que viven en el dolor, por situaciones diversas. Es un acto humano y, por favor, no le den interpretaciones de otra naturaleza», afirmó Cheyre a su salida.

Grupos de izquierda se unieron para invitar a los chilenos a realizar la fiesta de «anticumpleaños», para destacar los procesamientos dictados durante la semana. Mónica Wehrhahm, que durante muchos años fue la camarógrafa personal de Pinochet, recordó hace poco cómo eran las fiestas de cumpleaños en época del régimen militar o cuando el general retirado volvió a ocupar el cargo de comandante del Ejército tras el retorno de la democracia. «Le gustaba servir la mejor comida, muchos mariscos. El jamás probaba empanaditas ni ensaladas. (…) Le encantaba que le tocaran 'El Rey', se emocionaba con esta canción. Es tan doloroso verlo así, ahora. El mejor regalo sería que él probara que las acusaciones en su contra son falsas», dijo.

Familiares de detenidos desaparecidos se siguen quejando de que Pinochet aún no ha sido condenado en ningún proceso, pero el presidente del cogobernante Partido Socialista, Ricardo Núñez, dijo que lo importante es que el ex dictador «ya está condenado por la historia de Chile».

Lagos nombró a Izurieta al frente del Ejército

SANTIAGO (Télam-AP).- El presidente chileno Ricardo Lagos designó al general de división Oscar Izurieta como nuevo jefe del Ejército, en sustitución del general Juan Emilio Cheyre, quien ayer visitó al ex dictador Augusto Pinochet al cumplir 90 años bajo arresto domiciliario.

Izurieta fue elegido dentro de una terna propuesta por la Junta Calificadora del Ejército al cumplir Cheyre, a fin de 2005, cuatro años en su cargo. La Junta Calificadora del Ejército estaba integrada por los generales Jorge Matus, Alfredo Ewing, Antonio Martínez y José Miguel Piuzzi.

El nuevo jefe castrense ha cumplido misiones en Inglaterra y Estados Unidos e integró la fuerza de paz de las Naciones Unidas en el medio oriente. Izurieta, hijo del ex comandante en jefe Oscar Izurieta Molina y primo del ex comandante en jefe Ricardo Izurieta (quien sucediera en 1998 a Augusto Pinochet), ostenta la cuarta antigüedad dentro del Ejército.

La defensa de Pinochet anunció ayer que presentará un recurso de amparo para tratar de revertir el procesamiento dictado en su contra por seis ejecuciones cometidas entre 1974 y 1975. Según el jefe del equipo defensor, Pablo Rodríguez, las decisiones judiciales de los últimos días merecen el calificativo de «monstruosidad», debido a que, en su opinión, Pinochet nunca ha cometido delitos y además es inimputable.


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