Con una última concesión al biodiesel, el Senado aprobó la nueva Ley de Biocombustibles
El proyecto, que eleva los cortes obligatorios y cambia las reglas de comercialización, recibió 41 votos a favor y 25 en contra. Las empresas no integradas lograron subir el porcentaje final en el esquema de transición que tendrá vigencia hasta 2036. El debate pasó a Diputados.
Con 41 votos afirmativos y 25 negativos queda aprobado en general el proyecto de Ley sobre el Marco Regulatorio de Biocombustibles.
Con una última concesión al sector del biodiesel, el Senado aprobó este jueves la nueva regulación integral de los biocombustibles, que incrementa los porcentajes de corte obligatorio y modifica las reglas de comercialización. El proyecto recibió 41 votos afirmativos y 25 negativos, y ahora pasó a la Cámara de Diputados.
El texto final fue fruto de intensas negociaciones entre el sector, la Secretaría de Energía y el Senado. La tensión duró hasta minutos antes de la votación, cuando el jefe del interbloque Popular (PJ), José Mayans, pidió (sin éxito) un cuarto intermedio en un último intento de acercar posiciones con senadores de Buenos Aires, La Pampa y San Luis que denunciaron que sus provincias resultaron perjudicadas.
Finalmente, el proyecto se aprobó con votos de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR (con la excepción del bonaerense Maximiliano Abad), Convicción Federal y fuerzas provinciales de Tucumán, Salta, Misiones, Chubut y Neuquén. Rechazaron el peronismo (salvo el exgobernador tucumano Juan Manzur, que acompañó) y dos senadores por Santa Cruz.
“Estamos discutiendo algo más grande que un porcentaje de corte: estamos discutiendo qué reglas queremos para una industria estratégica de la Argentina para los próximos 15 años. La Ley 27.640 tenía fecha de vencimiento (el año 2030), y teníamos dos caminos: esperar hasta último momento, volver a improvisar y condenar al sector a otra discusión de emergencia, o sentarnos ahora, escuchar a todos y construir una regla de largo plazo. Elegimos este último camino”, enfatizó al cierre del debate la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich.
A su vez, la senadora Flavia Royón (presidenta de la Comisión de Energía y oriunda de Salta, una de las provincias interesadas junto con Córdoba, Santa Fe, Tucumán, Jujuy y San Luis) sostuvo que “el sector necesita reglas nuevas que le permitan crecer, incorporar tecnología y alcanzar una nueva escala”.
El acuerdo alcanzado, explicó Royón, “busca preservar y dar previsibilidad a las capacidades productivas existentes, y al mismo tiempo crear una transición hacia un marco más competitivo, más transparente y abierto a nuevas tecnologías”. La senadora señaló que se pasará de un esquema “más regulado, donde el Estado determina quiénes producen, cuánto y a qué precio”, a un sistema “más competitivo, donde será el mercado el que fije los precios”.
Cortes más altos
El proyecto eleva paulatinamente los cortes obligatorios del biodiesel del 7,5% al 10%, y del bioetanol del 12% al 15%, en ambos casos un año después de la sanción de la ley. Dentro del bioetanol, se conservará la distribución actual entre caña de azúcar (6%) y maíz (6%). El remanente del 3% quedará abierto a distintas materias primas. Las provincias quedarán habilitadas a fijar cortes más altos.
El principal cambio que se introdujo en el recinto tiene que ver con el esquema de transición planteado hasta el año 2036 para el mercado de biodiesel, donde se va reduciendo gradualmente la porción reservada a las empresas no integradas mientras amplía, en paralelo, la participación de las empresas integradas (aceiteras).
Para las no integradas, el esquema quedará de la siguiente manera: 6,5% desde que comience el corte del 10% hasta el 31 de diciembre de 2028; 5,5% en 2029; 5% en 2030; y finalmente 4% desde el 1° de enero de 2031 hasta el 1° de enero de 2036. En el dictamen de comisiones el piso fijado en este último tramo era del 3%, pero el oficialismo finalmente concedió una suba para acercar posiciones con las pymes del sector.
El proyecto define con mayor precisión a las empresas integradas y no integradas. Las primeras son las que tienen una capacidad de producción mayor a 50.000 toneladas, y que formen parte de un ente individual y/o grupo económico tenedor, entre sus activos, de una o más fábricas de aceites vegetales y harinas proteicas. Las no integradas, en tanto, son las productoras de biodiesel que cumplan con al menos una de esas dos características.
Por otra parte, se modifica la lógica de comercialización: se incorpora un mercado electrónico único, transparente y de público acceso para las operaciones vinculadas con el corte obligatorio, y se permiten contratos negociados libremente a plazo entre las partes.
Asimismo, dice el proyecto, “a los fines de garantizar la competencia, la participación por empresa elaboradora no excederá el 20% del total de la cantidad anual de bioetanol comercializado en el corte obligatorio durante el año calendario correspondiente”.
Otra novedad es que se habilita el desarrollo del biogas, el biometano, el diésel renovable, el Combustible Sostenible de Aviación (SAF en inglés), el biobunker y otros combustibles renovables.
“En definitiva, se construye una política de largo plazo que combina previsibilidad y competencia, que preserva las inversiones existentes y genera condiciones para nuevas inversiones, que fortalece las economías regionales y que habilita el agregado de valor de los granos en origen. También permite que tengamos combustibles a precios más competitivos para todos los argentinos y para nuestra logística”, resumió la salteña Royón.
Corresponsalía Buenos Aires.
Con una última concesión al sector del biodiesel, el Senado aprobó este jueves la nueva regulación integral de los biocombustibles, que incrementa los porcentajes de corte obligatorio y modifica las reglas de comercialización. El proyecto recibió 41 votos afirmativos y 25 negativos, y ahora pasó a la Cámara de Diputados.
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