Itatí Demarchi: “Queremos que la abogacía litigante esté representada en el Consejo de la Magistratura”
La representantes de la lista Abogacía Unida y Dignidad Profesional estuvo en la región para dialogar y explicar sus propuestas. Plantea reformar la selección de jueces, combatir la desvalorización arancelaria y la demora en las sentencias y una visión federal del sistema.

El próximo 20 de octubre, más de 180.000 abogados de todo el país podrán concurrir a los colegios de su circunscripción para votar a sus representantes en el Consejo de la Magistratura de la Nación. En el proceso fueron habilitadas cuatro listas de candidatos que cumplieron con los avales necesarios para representar a la abogacía en los cuatro puestos que tiene en este organismo clave, que interviene en la designación, evaluación y eventualmente sanciona a magistrados federales.
Entre ellas figura la Lista Cuatro, denominada Abogacía Unida y Dignidad Profesional encabezada por Itatí Demarchi Arballo, presidenta del colegio de Villa María (Córdoba) y que recientemente visitó la región para tomar contacto con letrados y presentar las propuestas de su agrupación. En Río Negro, su candidatura tiene el respaldo explícito de referentes como Carlos Gadano, presidente del Colegio de Abogados de Roca.
Habitualmente en las elecciones para el Consejo de la Magistratura suele intervenir la política, por lo que hay listas vinculadas al radicalismo, al oficialismo libertario, al macrismo y la centroizquierda, pero los alineamientos no son automáticos, ya que también inciden consideraciones sobre la gestión dentro del Poder Judicial. Por eso, aunque la lista está auspiciada por figuras vinculadas al peronismo, Demarchi destaca en diálogo con DIARIO RIO NEGRO que en su lista “no hay funcionarios del Estado ni personas que tengan cargos políticos”, ya que “desde el primer al último integrante de la lista son profesionales que trabajan de abogados ante distintos fueros”. Destacó que su candidatura surge del respaldo de 37 colegios profesionales de todo el país “que me proponen a mí esta candidatura para representar a la abogacía litigante».
Desde ese lugar, promueven “una renovación profunda” en la selección de jueces federales, dándole mayor peso a los antecedentes y escritos frente a las entrevistas personales, además de exigir un mayor federalismo en la cobertura de vacantes, combatir la demora judicial y frenar la “reducción arbitraria de honorarios” que afecta a muchos letrados litigantes.
Demarchi enfatiza que, a diferencia de representaciones precedentes, su lista plantea la necesidad de romper la desconexión entre la ciudadanía y el Consejo de la Magistratura, que “aparece como algo lejano, exótico, distanciado de la gente. Sin embargo, allí se define la selección, la destitución y la remoción de los jueces federales. La justicia federal es la que dirime causas que irritan la piel, tan sensibles para la sociedad como la trata de personas, la corrupción, el contrabando, los reajustes jubilatorios. Por lo tanto, las cuatro sillas de los abogados litigantes son la representación de la ciudadanía en ese consejo».
Al abordar el funcionamiento institucional del Consejo, Demarchi cuestiona la arbitrariedad en los concursos de oposición y la persistencia de privilegios corporativos, sobre todo en la discrecionalidad con la que se manejan las entrevistas personales en perjuicio de los exámenes escritos y los antecedentes. “Hoy quienes llegan con los mejores exámenes escritos y antecedentes, resulta que la entrevista puede hacer que el que quedó 23 suba al primer lugar. Y están videograbadas: hay charlas que han durado 5 minutos y dos de esos 5 minutos se refieren a cómo salió Boca. Claramente hoy hay estamentos que no responden a quien representan y permiten que esto pase, que básicamente es hacer trampa», señala Demarchi. Agrega que esta distorsión se refleja de forma directa en las estadísticas de ingreso al Poder Judicial de la Nación: «Hoy de 20 personas que ingresan en la magistratura, 19 son de la carrera judicial y apenas uno es de la abogacía litigante. La famosa ‘familia judicial’ está más vigente que nunca».
Otro de los puntos centrales planteados por Demarchi alude a la desvalorización arancelaria que sufren los profesionales que litigan en causas federales, que interpreta como un “desincentivo deliberado” para la defensa de los sectores más vulnerables. «Hoy está naturalizada la ‘perforación de honorarios’ que es calcular arbitrariamente a la baja cuánto corresponde cobrar por una gestión judicial. La semana pasada a una referente de nuestra agrupación le regularon 0,36 UMA, eso es un paquete de yerba, por defender a un jubilado. A otra le regularon 6.000 pesos, poco más de un alfajor», destaca. «Atrás de eso ¿qué hay? Disuadir a la abogacía de representar a estas personas, porque si hoy cobra un paquete de yerba, la próxima vez va a pensar si defiende a un jubilado o no», sostiene. Al respecto su lista promueve la creación de un Observatorio Federal para auditar a los juzgados, medir las demoras en las sentencias, detectar situaciones de abuso y arbitrariedad y combatir la desvalorización de la tarea de los litigantes.
Aunque en su reciente recorrido por las provincias del NOA, NEA y la Patagonia Demarchi detectó “problemáticas y realidades distintas”, destaca como elemento en común el impacto negativo de las vacantes prolongadas en las cámaras del interior y el uso sistemático de las subrogancias. «No puede ser que en General Roca la cámara esté desintegrada hace más de 10 años. Que las vacantes en Comodoro Pi salgan como pan caliente y que General Roca tenga que estar esperando ese tiempo…. Además los jueces tienen que estar empapados de la realidad local. Vamos a hacer que los jueces no sean golondrinas de paso. Que el juez que llegue a General Roca, conozca la ciudad y la región y se quede acá, no que salte a otro puesto en poco tiempo». Asimismo, advierte sobre la vulnerabilidad de nombrar jueces subrogantes que desconocen las complejidades territoriales específicas. “Si por ejemplo alguien de Goya viene a subrogar un juzgado de mi ciudad, Villa María, no sabe que Villa María tiene una problemática importante en cuanto a que muchas veces opera como ciudad-dormitorio de las bandas narcos. Alguien que viene de Goya viene de una historia y una idiosincrasia muy distinta», explica.
De cara a los comicios del 20 de octubre, la postulante de la Lista 4 apela al acompañamiento de los matriculados en el fuero federal en las mesas que estarán habilitadas en los colegios locales de 9 a 18. «Yo soy presidenta de un colegio del interior del interior. Somos todos abogados litigantes, pateamos los pasillos y vamos a representar lo que hacemos y lo que somos. A nosotros nos han perforado honorarios igual que a ustedes, nos han demorado sentencias igual que a ustedes. También se nos mueren clientes esperando una sentencia. Así que vamos a ir a plantear de manera firme un cambio y un federalismo que es impostergable. Pero para eso es muy importante que no te quedes cómodo en tu estudio y vengas a votar», concluye.

El próximo 20 de octubre, más de 180.000 abogados de todo el país podrán concurrir a los colegios de su circunscripción para votar a sus representantes en el Consejo de la Magistratura de la Nación. En el proceso fueron habilitadas cuatro listas de candidatos que cumplieron con los avales necesarios para representar a la abogacía en los cuatro puestos que tiene en este organismo clave, que interviene en la designación, evaluación y eventualmente sanciona a magistrados federales.
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