Roca impulsa sanciones más amplias a motos tras reclamos vecinales por ruidos nocturnos
La iniciativa incorpora la posibilidad de sancionar vehículos aun cuando no estén en circulación y busca reforzar los controles en zonas con denuncias reiteradas.
Las picadas, los estruendos y la circulación de motos a alta velocidad durante la noche forman parte de los reclamos de vecinos y comerciantes de distintos barrios de Roca. Según señalan, se trata de una situación que se repite desde hace tiempo y que afecta el descanso.
Frente a esta situación, el Concejo Deliberante avanza en la modificación del Código de Tránsito para ampliar las sanciones: no solo a las motos que circulan generando ruidos molestos, sino también a las que permanecen estacionadas, especialmente en la zona del canalito.
La medida ya había sido anunciada por la intendenta María Emilia Soria en la apertura de sesiones. En ese marco, explicó que la iniciativa apunta a «retener vehículos que están con el caño libre, incluso estacionados en la vía pública«, con el objetivo de «disminuir la contaminación sonora» y «buscar una convivencia armoniosa entre todos».
Actualmente, en la localidad rigen dos ordenanzas -la 4950 y la 4713- que regulan este tema. Ambas establecen que los inspectores pueden secuestrar vehículos que produzcan sonidos estridentes o cuenten con escapes libres o modificados, los cuales quedan a disposición de la Dirección de Tránsito y Transporte para su eventual destrucción o disposición final.
Los vehículos retenidos solo pueden ser restituidos cuando el titular regulariza el sistema de escape y se verifica, mediante un decibelímetro oficial, que ya no produce molestias.
Vecinos de Roca denuncian ruidos molestos durante la madrugada
La problemática se registra en sectores como Aeroclub, Noroeste, Barrio Nuevo, Unter, Isla Malvinas, Quintu Panal, el área del Óvalo y el paseo del Bicentenario. En la zona céntrica, particularmente en las calles Yrigoyen e Isidro Lobo, vecinos indican que es frecuente la circulación de motociclistas que realizan maniobras y transitan a alta velocidad por el paseo del canalito.
En diálogo con Diario RÍO NEGRO, Gabriela, comerciante de un edificio ubicado sobre calle Yrigoyen, relató: «mayormente a partir de las 6 de la tarde es impresionante la cantidad de motos. Una es que pasan a todo lo que da. Y otra, los ruidos. Varios vecinos a mí me han dicho que están cansados. Y no es que es un ratito. Suele ser hasta la 1 o las 2 de la mañana».
Los reclamos se concentran en zonas residenciales, donde los vecinos plantean dificultades para dormir. «En el edificio acá vive mucha gente mayor que se acuesta temprano y molesta mucho para descansar», indicó.
Cristian, encargado de un edificio y vecino del sector, señaló: «es tremendo, tremendo”. Además, aclaró que el inconveniente no radica en las juntadas de los jóvenes, sino puntualmente en los estruendos producidos por los escapes modificados: «son grupitos juveniles que se divierten como todos los chicos adolescentes. Pero el problema son las motos, nada más».
En relación a las prácticas que generan molestias, detalló: «corren muchas picadas, hacen explosiones… esas explosiones que hacen al acelerar la moto». También indicó que la situación se extiende durante varias horas. «Son las 9, 9:30, 10 de la noche y después siguen hasta las 2, 3 de la mañana».
Sobre los reclamos, Cristian afirmó que se han hecho reclamos, «incluso han ido a la policía y a la municipalidad». Además, mencionó la ocurrencia de accidentes: «pasan chocados, algunos vienen y la ambulancia se los lleva”. En ese sentido, Gabriela agregó: «yo estoy hace dos meses y ya vi dos accidentes».
Si bien el municipio cuenta con inspectores que controlan motos con escapes libres en zonas residenciales, los vecinos señalan que los controles no se sostienen en el tiempo y que, cuando finalizan, la circulación de motos vuelve a incrementarse.
«La semana pasada a las tres de la noche se pusieron los de tránsito y también la policía», comentó la vendedora, y agregaró que «los chicos ya se conocen los recorridos».
Héctor, comerciante de una heladería, indicó: «más los fines de semana, pasan con el escape libre a toda velocidad, pasan mucho». También se refirió a cómo esto impacta en su actividad: «tengo mi moto afuera y tiene alarma. ¿Qué pasa? Me salta la alarma a mí y lo mismo con varios vecinos».
Respecto a los operativos, problematizó: «a la noche vienen los inspectores, pero después se van. A las 10 de la noche ya no están y vuelven a aparecer los chicos«.
Las picadas, los estruendos y la circulación de motos a alta velocidad durante la noche forman parte de los reclamos de vecinos y comerciantes de distintos barrios de Roca. Según señalan, se trata de una situación que se repite desde hace tiempo y que afecta el descanso.
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