Tres opciones por el poder en la Cooperativa de Electricidad Bariloche

Los partidos políticos y los sindicatos atraviesan las listas que se presentarán en las elecciones del domingo que viene, en las que está en juego mucho más que la conducción de la cooperativa eléctrica.





La Cooperativa de Electricidad Bariloche realizará el próximo domingo 27 sus elecciones anuales, en la que quedará configurado un nuevo cuerpo de delegados y se definirá también la renovación de tres lugares en el Consejo de Administración.

La lista Blanca, del actual presidente Carlos Aristegui, vuelve a presentarse unificada, después de que en 2021 se desdobló en dos fracciones y perdió ante la lista Roja.

Aristegui, quien hace siete años fue candidato a intendente por el partido PRO, buscará un nuevo mandato de tres años como consejero. Lo acompaña como segunda figura de la Blanca el dirigente del gremio Utedyc José Luis Poggi, quien aseguró la CEB está “bastante ordenada en los números”, a pesar de la crisis derivada de la pandemia, que incluyó una fuerta caída en la cobranza.

La oposición está representada por la tradicional lista Roja (que condujo la CEB durante más de 15 años), con Laura Alves como primera candidata al Consejo. La exconcejal por la UCR planteó que la prioridad de su sector es recuperar el “espíritu cooperativo”, con la revitalización de acciones comunitarias y la atención social, que la CEB dejó de lado en los últimos años. El segundo candidato de los rojos es el dirigente vecinal Gerardo Banda.

Como un desprendimiento de la Roja se presenta también la lista Azul, cuyo primer candidato a consejero es el dirigente sindical mercantil Wálter Cortés. Toda la nómina de la Azul fue descalificada por la Junta Electoral. Sus apoderados presentaron un recurso de amparo que ya fue rechazado.

El candidato en segundo lugar por la lista Azul es el abogado y actual consejero Martín Domínguez, quien a diferencia de lo esgrimido por el oficialismo, dijo que la CEB está muy endeudada y enfrena “un grave quebranto”.

Alves: “No sabemos dónde estamos parados”

La candidata de la lista Roja Laura Alves dijo que hoy la CEB atraviesa una aguda crisis de desinversión, que se traduce en “la escasa poda preventiva, limitada solo a algunas zonas turísticas, y la imposibilidad de reemplazar cables por otros más seguros”.

Dijo que el servicio eléctrico tiene graves limitaciones que podrían superarse con la segunda línea de alta tensión desde Alicurá, cuya construcción fue anunciada días atrás por el gobierno nacional, pero que -según subrayó- “no es un mérito de la gestión actual” de la CEB.

Para Alves es todo un síntoma que la empresa arrastre tres balances sin aprobar. “No sabemos dónde estamos parados”, aseguró. Y dijo que el oficialismo tenía mayoría suficiente en la asamblea para darles aprobación, pero varios de sus delegados se negaron a votar afirmativo.

Para la candidata opositora, “es básico volver a acercar el tema cooperativo a la gente, a los asociados”. Alves se imagina “una recuperación del trabajo comunitario como el que hubo durante tantos años y que no existe más”.

Entre otras cosas, habló por ejemplo de trabajar “con centros de abuelos, con temas de inclusión de género, con planes para madres solas que son sustento único de hogar. Son todas ideas que están en carpeta”. También recordó cuando años atrás las plazas de muchos barrios tenían juegos infantiles y mejoras aportados por la CEB.

Aceptó que esas iniciativas “tienen un costo”, pero se trata de un aspecto que “con buena administración se tiene que atender”. Alves dijo que como dirigente de la cooperativa no le importa que el oficialismo se jacte de que hay superávit, lo cual “además no es cierto”.

Sobre las pujas que provocaron la división con la lista Azul (cuyos referentes trabajaron muchos años dentro de la Roja), la dirigente dijo que hoy se presentan por separado porque “las expectativas y los intereses son distintos”.

Defendió la motivación de quienes se involucran en la puja de sectores para conducir a la concesionaria eléctrica. “No soy ingenua para decir que en la CEB no se hace política, pero todavía se pueden rescatar otros valores”, afirmó. Dijo que desde su lista estimulan la participación pero reconoció que lo habitual es que en las elecciones no participe más del 10% de los habilitados. “Mucha gente se interesa y se acerca, pero no puede votar porque no tiene un medidor a su nombre”, dijo Alves.

Poggi: “La CEB mantuvo los sueldos y obligaciones al día, lo que no es poco”

La lista Blanca, que conduce la CEB desde 2019, buscará renovar credenciales con una lista que encabeza el actual presidente Carlos Aristegui, acompañado en segundo lugar por José Luis Poggi. Como referente sindical, Poggi reconoicó que hay muchos dirigentes que participan en las distintas fracciones internas de la Cooeraptiva que provienen de la política y del grabajo gremial, pero negó que se trate de algo negativo. “No debe ser visto así, la luz se nos corta a todos, a los de Comercio y los de Utedyc, a los peronistas o radicales”, argumentó.

Según Poggi, “todo es una cuestión de responsabilidad. Hay disputa política, claro. Pero no hay que mezclar”. Dijo que la participación de esas estructuras ayuda a lograr que el usuario vaya a votar y “se sienta parte”. Señaló que la CEB “necesita que la gente se sienta parte, no solo con el pago de la factura”.

Reconoció que en la pandemia la Cooperativa enfrentó desafíos importantes, pero aun así salió a flote “sin ayuda del Estado para el pago de sueldos, y pudo mantenerlos al día, lo mismo que las obligaciones corrientes y no corrientes”. Dijo que hoy la CEB “está bastante ordenada en los números”, a diferencia de lo que sostienen desde las dos listas rivales.

Poggi dijo que si existe atraso en la aprobación de los balances es porque los delegados de la oposición se limitaron a votar en contra, pero “no dijeron cuáles son los cuestionamientos” y entonces “nunca se pudo avanzar con ninguna corrección” de esas rendiciones contables. A su entender, se trata de “una cuestión electoral”, que podría quedar saldada en la próxima asamblea, programada para diciembre, según cómo quede planteada la relación de fuerzas a partir de la elección del próximo domingo.

Según Poggi, la incorporación de la segunda línea desde Alicurá está llamada a cambiar la calidad de prestación eléctrica en Bariloche y es “un logro de todos”.

Sobre la situación de la empresa controlada AVC (internet y tevé por cable) aseguró que la gestión contable “está respaldada” (a pesar de las denuncias judiciales) y aseguró que esa firma “es rentable”. Señaló que los destinos de AVC se definen “en el Consejo de la CEB” y agregó que “no hay un subsidio directo” para sostenerla, a costa de lo que se recauda con energía, como acusan los denunciantes.

“El tema de la Justicia no nos asusta, cuando haya alguna citación se van a dar todas las explicaciones que correspondan”, aseguró Poggi.

Domínguez: “Todos los números de la CEB están en rojo”

Para el segundo candidato a consejero por la lista Azul, Martín Domínguez, el rechazo que sufrieron por parte de la junta electoral no es más que una “proscripción y una arbitrariedad”.

Dijo que la lista se formó principalmente en torno al “movimiento mercantil”, bajo el liderazgo de Cortés, pero también tiene participación de “sectores políticos, juntas vecinales y dirigentes del empresariado”.

Domínguez aseguró que la CEB arrastra problemas económicos de envergadura y también una grave crisis institucional, porque “no hay conducción y no hay proyecto”.

Destacó que uno de los problemas tiene que ver con la falta de acompañamiento del sistema bancario, debido a la falta de aprobación de balances. “No se aprobaron porque tenían muchas irregularidades, las compras de energía figuraban en cero ¿cómo puede ser que una empresa eléctrica no declare compras de energía? -se preguntó-. A los delegados no les cerró, incluso a los mismos de la lista Blanca, por eso se negaron a votarlo”.

Entendió que la lista Azul va a obtener un gran resultado y que podrían sumar fuerzas con la Roja en la asamblea, ya que “las premisas son distintas pero el objetivo es el mismo”. Las dos promueven desde sus principales consignas una “vuelta a las bases” del cooperativismo.

Domínguez dijo que la conducción actual de la CEB está jaqueada por las denuncias judiciales por la gestión de la empresa AVC, “que está bien fundamentada” y que apunta contra los desmanejos de los años de pandemia, que le causaron graves pérdidas, “cuando ninguna empresa de internet en el mundo perdió plata”.

Según el dirigente Azul, los números de la CEB “están todos en rojo, hay atraso con proveedores, no hay reserva de dinero para enfrentar una situación climática, que siempre estuvo. Y desde 2019 hasta acá la cooperativa no paró de caer, está casi fundida”. Estmió que la deuda actual de la empresa ronda los 600 millones de pesos, cuando la gestión Aristegui recibió la administración “con las cuentas equilibradas”.

Domínguez dijo que hoy manejan a la Cooperativa “como una empresa privada” y sin consideracíón por el asociado. “Ajustician al que se atrasa con intereses estratosféricos, y hoy el servicio de sepelio que tiene la CEB es más caro que cualquier otro”, se quejó.

Dijo que uno de los objetivos de la Azul es recuperar el trabajo social que hizo siempre la CEB y recordó a modo de ejemplo la gestión del programa Argentina Trabaja, de formación en oficios y fomento del coperativismo, en el que fueron un caso “líder en el país”. Enfatizó que las cooperativas “no tienen fines de lucro y por definición los excedentes deben ser reinvertidos”, pero la actual gestión no lo tiene en cuenta.


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