“Por el bien de la memoria de Nisman”
En su momento mandé una carta de lectores a raíz de la muerte del fiscal Nisman y en esa ocasión me llamaron desde la corresponsalía para acordar el cambio de la misma por una nota, cosa que acepté y que se realizó con respeto y salió mi opinión, sin lugar a dudas. Pero pasado el tiempo y tratándose de una situación traumática que, como otras, se ha convertido en una ocasión de mal uso comunicacional (que muestra las perversiones de la población), me veo en la obligación de reiterar mi opinión. Esto se me vuelve absolutamente imprescindible cuando ya los medios dan por sentado que es un homicidio y pareciera estar usando su poder para que se abandone la hipótesis del suicidio. En una investigación donde una de las hipótesis es el suicidio, un procedimiento casi de rigor es la autopsia psicológica. ¿Por qué no se realiza en el caso de Nisman? Es tan importante como las pericias de pólvora o metales en las manos. Por otro lado, escucho que en un programa un panelista inicia una hipótesis de homosexualidad en Nisman y entonces todos se crispan pensando que es algo de la individualidad del fallecido. Si hay un suicidio (o un homicidio) nada pasa a ser privado, en todo caso puede ser reservado (no público, no mediático), y es cierto que eso puede ser difícil en estos tiempos en que algunos medios dicen “nosotros sabemos más –y podemos decidir más que la Justicia porque manejamos la ‘opinión pública’–”. Me he jubilado como jefe del servicio de Salud Mental del hospital de Neuquén, el de máxima complejidad de la provincia. Y desde los primeros momentos vi un posible episodio hipomaníaco en un paciente bipolar. Los antecedentes psicopatológicos son una de las cosas a investigar en una autopsia psicológica. Para no crear misterios, otros indicadores son antecedentes familiares de suicidios, situación traumática actual y antecedentes de intentos. Públicamente (porque Nisman lo había hecho público) se reconocía como una persona que tenía trastornos de pánico, personas para las cuales es absolutamente imposible viajar, y de golpe se va de viaje con su “exfamilia”. Se explica que viaje con su hija de quince años como si fuera un adolescente pero luego la abandone en un aeropuerto “por el deber de ser el Quijote de la Mancha”. Explica que en la denuncia primero diga que presentará un resumen de 59 páginas como un anticipo de uno de 300. Evidentemente lo estaba escribiendo (no concuerdo con la presidenta respecto de que se lo pasaron). Este informe bien redactado como una novela, sacado de la galera de sus recuerdos y recurriendo a información más que la que guardaría en su computadora personal, con todos los errores procesales que uno se podría imaginar en una clase de lo que un fiscal o un abogado nunca debe hacer. No era un profesional novel: objetivamente tales equivocaciones las realiza porque no controla su conducta. También explica cómo una persona con dificultades de exposición de golpe se vuelve una figura mediática que transita los canales de televisión como si fuera una aspirante a vedette durante cuatro días seguidos. Pero también en esas entrevistas se lo visualiza verborrágico, sin poder mantener un hilo argumental judicial. Inclusive su exesposa da datos que confirman esta hipótesis: “No lo veo suicida porque estaba lleno de vida”. Inclusive en lo sexual. Pero esto dice: si éste es el Nisman del cual está enamorada, ¿de qué Nisman se separó, de un Nisman depresivo, con miedos incapacitantes? Nisman fue siempre un bipolar o es un trastorno de ansiedad que hace un switch hipomaníaco ante el uso de antidepresivos. En un expediente que tiene una hipótesis de suicido por lo menos tendría que decir claramente que esto no sucedió: ¿hay alguien que me lo asegure? Me parece que todas las personas merecen respeto y un problema de salud mental que se tendría que haber manejado con cierta discreción se va a transformar en una carnicería con un pobre hombre que no hizo esto a propósito en una cultura que descuartiza cuando los héroes se vuelve humanos. La verdad es muy fácil de encontrar en este caso… si hubiera intención de hacer las cosas bien. Jorge Omar Carri DNI 8.574.897 Neuquén