Preocupan violencia e inseguridad en un barrio de Viedma
Consumo de drogas, alcohol, violencia doméstica y ataques a personas e instalaciones se suceden en barrio Ceferino. Pidieron ayuda de organismos del Estado para buscar soluciones.
Marcelo Ochoa
“No queremos que se apoderen del barrio”, dicen los vecinos afectados por los crecientes hechos de violencia.
VIEDMA (AV)- Vecinos del barrio Ceferino, más conocido como de las “1016 Viviendas” reclamaron medidas de contención y prevención ante los graves hechos de inseguridad que, aseguran, se producen cotidianamente en el sector, ubicado a pocas cuadras del centro de la ciudad. El relato de los habitantes de los módulos que conforman ese complejo habitacional da cuenta de los episodios que se suceden en esa barriada viedmense y que involucran el consumo de drogas, alcohol, violencia doméstica y ataques frecuentes a personas e instalaciones públicas. “No queremos que se apoderen del barrio”, explicó ayer una de las mujeres que reclamó acciones concretas a las autoridades y que prefirió mantener su nombre en reserva por el temor a represalias. La mujer, que integra el grupo que buscó la atención de la Defensoría del Pueblo y del juez de Instrucción, Jorge Bustamante, para ponerlos al tanto de lo que ocurre, comentó a “Río Negro” que jóvenes habitantes del lugar amenazan, roban, producen roturas en lugares públicos y en domicilios particulares. “A mí me amenazaron con una navaja y hasta pusieron bombas molotov”, afirmó. Departamento quemado En ese sentido, destacaron la quema de un departamento de un efectivo policial que reside en el barrio y la presencia de un artefacto explosivo que detonó en el techo del local donde funciona la Junta Vecinal. Los vecinos pidieron que Camuzzi Gas del Sur resguarde los nichos de gas, porque allí los muchachos que roban guardan los elementos sustraídos y temen que se pongan artefactos explosivos. Con todas esas situaciones, los residentes en “las mil”, se acercaron al Defensoría del Pueblo, cuya titular, Nadina Díaz, fue interlocutora ante el Ministerio de Desarrollo Social a quien le planteó la demanda comunitaria. Lo mismo hizo ante la secretaria de Seguridad de Río Negro, Martha Arriola, para imponerla sobre estos hechos de inseguridad. En sendos encuentros, la titular del organismo de Control relató la preocupación de los vecinos. Tanto Ana Calafat, de Desarrollo Social, como Arriola comprometieron acciones concretas para avanzar en la problemática, fundamentalmente con el establecimiento en el barrio de la mesa barrial de participación comunitaria.