Primer arquitecto indígena de Paraguay se gradúa con el bicentenario

Doscientos años después de conseguir su independencia, Paraguay tendrá el primer arquitecto de origen guaraní en medio de una sociedad con marcada presencia cultural indígena pero también cierta tendencia a la discriminación y aislamiento de los pueblos originarios.



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A Gerónimo Ayala Benítez, de 30 años, todavía le falta defender su tesis. Aún así ya le consideran arquitecto y como tal empezó a trabajar en un “Programa para los pueblos originarios mbya guaraní”. Este programa, programado por la Secretaría Nacional de la Vivienda y el Hábitat, buscará construir viviendas para unas 450 familias nativas de diferentes departamentos del país, como Canindeyú, Saltos del Guairá e Itapúa, entre otros. Ayala Benítez pertenece a la comunidad “Pindó”, formada por 28 familias, “de aproximadamente 120 a 130 personas”, que viven en el distrito de San Cosme y Damián, departamento de Itapúa, a unos 360 kilómetros al sur de Asunción y en el límite con Argentina. En ese departamento hay otras 34 comunidades guaraníes que suman unas 2.000 personas. Fue allí, en ese apartado rincón de Paraguay, donde Ayala empezó a darle alas a sus sueños de arquitecto. La carrera “se fue dando naturalmente”, sin mayores obstáculos, a no ser las dificultades económicas que consiguió superar primero por una beca de la obra binacional Yacyretá y después otra ayuda de la Universidad Católica. “Gracias a eso llegué y mis compañeros siempre me respetaron. Nunca me discriminaron”, agregó. Ayala está contento con su presente, pero reconoce que los indígenas de su país tienen “pocas oportunidades” de estudiar y “los pocos que estudian se inclinan por abogacía y docencia, aunque no todos culminan” los cursos. Opina que “en Paraguay es diferente a otros países de América Latina, como Bolivia, Ecuador o México” donde aparentemente los indígenas encuentran mejores condiciones para desarrollarse, aún en ambientes discriminatorios u hostiles. Ayala cree que “el Estado no tiene políticas claras para aumentar el nivel de estudio de los pueblos indígenas” pero no está convencido de que todo deba encararse con una ley especial. “Desde mi punto de vista, si queremos mejorar el sistema hay que intervenir en cada parte de ese sistema. Arquitectura es apenas una parte: está la salud, la educación, la vivienda, partes de un todo que hay que mejorar”. No existen fórmulas políticas ni recetas, pero el futuro arquitecto guaraní sostiene que “hay que generar una conexión, un nudo” entre las diferentes culturas y no pretender imponer una sola concepción de la vida y de las cosas. “La cultura indígena es otra forma de ver e interpretar el mundo. Diferente a los blancos. Para que haya buena relación debe haber buena conexión” insiste, y se molesta cuando menciona el rótulo de analfabetos con el que, muchas veces, la cultura blanca califica a los indígenas. “Nos dicen analfabetos cuando no sabemos hablar español. Pero nosotros tenemos nuestra lengua y nuestras costumbres, así que deberíamos conocernos más y valorar la cultura. Yo llegué a este nivel gracias a mi propia cultura” agregó. El nuevo arquitecto considera que con su carrera asume retos y compromisos con todos sus pares, pero apunta que meterse en política partidaria sería otra historia. “Va a depender de los logros que están relacionados con las aspiraciones. Cada persona tiene sus metas, objetivos. Creo que todos hacemos política. Por ejemplo hice la tesis sobre mejoramiento de la situación habitacional de los pueblos guaraníes. Eso es política. Creo que todos hacemos política y que influye mucho en la vida de la gente. En muchos casos lo dejo en manos de mis hermanos indígenas”. Para elaborar su tesis de graduación, Ayala recorrió las comunidades guaraníes en busca de información. Y conoció muchos indígenas interesados en estudiar y superarse intelectualmente. Ya hay quienes trabajan en ingeniería, informática, enfermería y medioambiente, además de un supervisor en área de educación y un experto en leyes indígenas. Pero “falta mucho” para que alcancen la igualdad de derechos y oportunidades. Según Ayala, para conseguirlo es necesario que los propios paraguayos se conozcan más. Con ese propósito, el gobierno del presidente, Fernando Lugo, prepara un Censo Nacional de Población y Viviendas para Pueblos Indígenas que se realizará el próximo año con el lema: “Diferentes, pero de un mismo país”. dpa


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