Prisión en suspenso para docente de Cinco Saltos
Estaba acusado de manosear a dos alumnas de 8 años.
Juan Jose Thomes
CIPOLLETTI (AC).- La Cámara Segunda de Cipolletti condenó al docente Ángel Brizuela, de Cinco Saltos, a tres años de prisión en suspenso e inhabilitación especial para ejercer la docencia por el doble de tiempo. Lo consideró culpable del delito de abuso sexual calificado por ser el encargado de la educación de las niñas. Brizuela fue acusado de manosear a dos nenas de 8 años que eran sus alumnas en la sección 2 de tercer grado, en una escuela de Cinco Saltos. Tras la lectura de la sentencia, afuera de los tribunales se produjeron algunos incidentes por la disconformidad que generó el fallo entre las agrupaciones de mujeres que acompañan habitualmente a las familias de los niños víctimas de abuso. Cuestionaron que a Brizuela no le hayan impuesto una pena de cárcel efectiva y denunciaron que en estas circunstancias “podría fugarse” para no afrontar otro juicio por delitos similares. Cuando los manifestantes se percataron de que por una puerta lateral salían el fiscal Alejandro Silva y el camarista César Gutiérrez Elcarás corrieron hasta el lugar y después de increparlos, les tiraron huevos lo que los obligó a reingresar al edificio de Urquiza y España. Inmediatamente llegaron refuerzos policiales. Los padres de las niñas, que estuvieron en la sala cuando se leyó la sentencia, se mostraron conformes con el fallo. “Ahora se hizo justicia. No va a poder ejercer y nunca más va a poder arruinarle la vida a nadie. Los chicos no mienten, con esto no se juega”, insistieron. Fueron incluso ellos, cuando salieron, los que les recordaron a los manifestantes que la condena era “importante” frente al próximo juicio que deberá enfrentar Brizuela, informaron. Entre otros argumentos, los jueces merituaron la falta de antecedentes del docente para imponerle una condena en suspenso, pero lo inhabilitaron durante seis años para ejercer la docencia en escuelas públicas y privadas. El fallo de la cámara fue por mayoría: los jueces Guillermo Baquero Lazcano y Pablo Repetto lo encontraron culpable de los cargos mientras que César Gutiérrez Elcarás votó por absolver al docente por el beneficio de la duda. Aseguró no contar con “la certeza que requiere una sentencia de condena”. Repetto, al fundamentar la pena, consideró que “se acreditó con contundencia” que Brizuela mintió para brindar otra visión de los hechos y que las declaraciones en cámara Gesell de las víctimas mostraron “un discurso coherente y abundante en detalles”. Recordó además que a las niñas las tuvieron que cambiar de colegio ante las molestias y malestar que sufrieron posteriormente al conocimiento de la denuncia y que no recibieron “una adecuada contención institucional ante tamaña situación traumática”. Concluyó que “con el grado de certeza requerido en la instancia que el cúmulo de indicios, de mala justificación al realizar su descargo, de presencia y oportunidad, el estrés post traumático de las víctimas, los dichos de los menores, los testigos oídos en el juicio, hacen un claro concierto cargoso que acredita la culpabilidad y responsabilidad penal del encartado en ambos hechos por los que viniera a juicio”.