Pros y contras de las nuevas lecturas

Por Redacción

Una extensa exposición acerca de la actual fusión de lectura y escritura, sobre las nuevas formas de leer, del aprendizaje a través de los videojuegos y de los defensores y detractores de las nuevas tecnologías en el aula tuvo lugar en la 40ª edición de la Feria del Libro en Palermo. La pedagoga francesa Anne Marie Chartier, ante un nutrido auditorio de docentes, puso en escena el debate acerca de las diversas “crisis” que afectaron el aprendizaje de la lectura y sus modalidades y objetivos. Para Chartier, hoy la lectura ya no se desenvuelve del modo tradicional: leer no es sólo estar sentado, solo, sosteniendo un texto en papel, sino que implica otras actividades como estar en movimiento, caminando o parado, leyendo y escribiendo a través de un dispositivo móvil, tal vez también viendo un video o escuchando música. La cultura de lo breve, de lo inmediato, en la lectura se está expandiendo a través de los “clics” y repeticiones que hacen hoy con las máquinas y lo comparó tal vez con la literatura de Julio Cortázar en sus “Historias de cronopios y de famas”, llevando al lector a realizar varias operaciones a la vez. Destacó que en niños de entre tres y cinco años en escuelas de Francia la lectura a través de sitios web como YouTube –que combina todas las tecnologías– del cuento “Caperucita Roja”, de unos nueve minutos en total, tuvo que ser repetida varias veces a fin de que los nenes pudieran responder que había sido el lobo quien se había disfrazado de abuela. La lectura de textos religiosos para difundir la doctrina de la Iglesia, la destinada a las clases sociales de elite e ilustradas, la masificación del hábito lector con la llegada de la imprenta y la Revolución Industrial, que necesitaba “mano de obra calificada” para la reproducción más rápida del producto del capitalismo, fueron atravesados por la pedagoga. Chartier también abordó y analizó los efectos en la actividad lectora de la aparición de las primeras tecnologías en los años 40 y 50, con el cine y la televisión, hasta las actuales como el video, los celulares, los videojuegos, las computadoras y las tabletas y su ingreso en las aulas. En Francia, dijo, “el 80% de los jóvenes de entre 15 y 24 años juega con videojuegos con frecuencia”, cuestión que divide las aguas entre lo adictivo y lo creativo. Aunque precisó que entre las opiniones está la de muchos adultos “que nunca jugaron a esto de pequeños, a juegos de estrategia, de simulación, de plataformas en línea, y ellos ignoran de qué se trata”. Estas nuevas tecnologías o TIC (tecnologías de la información y comunicación) son aceptadas hoy como “nuevas formas de expresión” para Chartier quien, sin embargo, pidió “no desmoralizarse” a los docentes que no están familiarizados con las tecnologías y tienen a veces menos alfabetización digital que sus alumnos. Para ella, lo que da buenos resultados en el aprendizaje de la lectura es lo que verdaderamente sirve, dijo para confesarse afecta a leer en papel. “Un maestro debería tener confianza en aquello que comprueba en su clase como consecuencia de su práctica. Si una actividad le parece útil, ya que produjo buenos resultados con sus alumnos, que la conserve aun si no hay discurso teórico para legitimarla”, apuntó al auditorio. Para ella, lo que nunca va a cambiar es la tarea “mediadora” del maestro, que es enseñar a leer y a escribir a los niños y no hacer discursos teóricos sobre el aprendizaje. (*) Periodista especializada en educación

LAURA HOJMAN (*)