“Puso en juego sus capacidades profesionales”
Estas líneas sólo tienen por objetivo hacer un aporte a las notas que se han escrito relacionadas con el Ing. Carlos Larreguy, recientemente fallecido. Se habrán de referir exclusivamente a un tramo en la variada gama de actividades que cumplió Larreguy, lapso al que considero que se le debe reconocer un valor, tal vez no de la magnitud y resonancia alcanzada en las actividades político-partidarias pero que sí ha tenido con seguridad en la cristalización del proyecto de desarrollo del Valle Inferior del río Negro –especialmente en sus pasos fundacionales, cuando se constituyó la institución responsable de su implementación, el Idevi, y se asentaron los primeros adjudicatarios de parcelas–. En su especialidad de extensionista agrario puso en juego sus capacidades profesionales y un humanismo llano, rico y entrador cuando encaró las tareas que implicaban el compromiso de acompañar, complementar y apoyar a los productores que se integraban al programa en esa primera etapa. Y quiero poner énfasis en los aspectos humanísticos porque en los mismos se expresaba también esa vocación de Larreguy y la comprensión de ese programa, que trascendía los encuadramientos exclusivamente económicos con los que muchas veces se lo ha interpretado y aún se lo interpreta, en un reduccionismo que empobrece los objetivos fundacionales. En la tesis con que cerró su maestría en extensión agraria se ponen de manifiesto sus conocimientos especializados, como también la plena comprensión del programa de desarrollo, respecto del cual advertía sobre algunos puntos críticos en el proceso de asentamiento de adjudicatarios, ya avanzados los 70. No quiero extenderme más en este reconocimiento a Larreguy, que espero que también exprese la recordación y estima de muchos compañeros de aquellos tiempos iniciales y de muchos otros que fueron, así como de algunos productores que quedan de esos días, y el recuerdo del ánimo y el espíritu que alimentaron los esfuerzos, logros y frustraciones de aquel programa al que se consideraba un orgullo de la provincia. Jesús Eduardo Andrés DNI 5.572.061 Viedma
Jesús Eduardo Andrés DNI 5.572.061 Viedma
Estas líneas sólo tienen por objetivo hacer un aporte a las notas que se han escrito relacionadas con el Ing. Carlos Larreguy, recientemente fallecido. Se habrán de referir exclusivamente a un tramo en la variada gama de actividades que cumplió Larreguy, lapso al que considero que se le debe reconocer un valor, tal vez no de la magnitud y resonancia alcanzada en las actividades político-partidarias pero que sí ha tenido con seguridad en la cristalización del proyecto de desarrollo del Valle Inferior del río Negro –especialmente en sus pasos fundacionales, cuando se constituyó la institución responsable de su implementación, el Idevi, y se asentaron los primeros adjudicatarios de parcelas–. En su especialidad de extensionista agrario puso en juego sus capacidades profesionales y un humanismo llano, rico y entrador cuando encaró las tareas que implicaban el compromiso de acompañar, complementar y apoyar a los productores que se integraban al programa en esa primera etapa. Y quiero poner énfasis en los aspectos humanísticos porque en los mismos se expresaba también esa vocación de Larreguy y la comprensión de ese programa, que trascendía los encuadramientos exclusivamente económicos con los que muchas veces se lo ha interpretado y aún se lo interpreta, en un reduccionismo que empobrece los objetivos fundacionales. En la tesis con que cerró su maestría en extensión agraria se ponen de manifiesto sus conocimientos especializados, como también la plena comprensión del programa de desarrollo, respecto del cual advertía sobre algunos puntos críticos en el proceso de asentamiento de adjudicatarios, ya avanzados los 70. No quiero extenderme más en este reconocimiento a Larreguy, que espero que también exprese la recordación y estima de muchos compañeros de aquellos tiempos iniciales y de muchos otros que fueron, así como de algunos productores que quedan de esos días, y el recuerdo del ánimo y el espíritu que alimentaron los esfuerzos, logros y frustraciones de aquel programa al que se consideraba un orgullo de la provincia. Jesús Eduardo Andrés DNI 5.572.061 Viedma
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