“¿Qué tendrá el petiso, qué tendrá el grandote?”
Aquella canción de Ricky Maravilla sobre qué tendrá el petiso, que en las fiestas se cantaba y divertía a todo el mundo, parece hoy tener mucho que ver en su enunciado con alguna persona vinculada a la política local en Bariloche. Hay un candidato que desde la elección pasada y hasta la fecha tiene el reconocimiento explícito de propios y adversarios: se trata del ingeniero Gustavo Gennuso. La elección anterior radio pasillo decía que era el mejor candidato. Desde el oficialismo del FpV se comentaba lo mismo, por supuesto fuera de micrófonos o cámaras. Los partidos vecinales, provinciales y nacionales, los sindicatos todos hablaban de Gennuso como el candidato que ellos querrían tener. Pasaron algunos años y ahora desde los candidatos a presidente de la Nación, pasando por legisladores nacionales y provinciales, intendentes de casi todo Río Negro y el mismísimo actual gobernador, todos se acercan a Gennuso, quieren una foto que diga públicamente que él está con unos o con los otros; por eso la pregunta es: ¿qué tendrá el grandote? Algunos dicen que lo avalan 25 años de trabajo –y en silencio– por los más humildes; otros destacan su seriedad cada vez que toma un trabajo, sea éste profesional en su carrera de ingeniero nuclear o en la parte social o política; otros dicen que su fugaz paso por el municipio en Tierras y Viviendas, donde en un año logró solucionar el problema de cientos de familias y desentramar las connivencias de la política y negocios inmobiliarios, es una muy buena carta de presentación; o porque es un peronista diferente, alguien al que le gustan los acuerdos que benefician a su ciudad y a sus habitantes, en especial a los más necesitados; porque es un metódico estudioso de las problemáticas de Bariloche y un obsesivo de preparar equipos de trabajo; y porque no se anda con chiquitas a la hora de poner el cuerpo para lograr objetivos que beneficien a la sociedad. Y siguen las opiniones… Íntimamente tengo la impresión de que cuando un candidato es buscado por todos es evidente que es porque tiene valores diferenciales que por su peso lo hacen muy apetecible a la hora de juntar votos; pero por otra parte tiene la frescura de un político cuya impronta parece conformar a todos, sin que ello signifique que bajará sus banderas. Al menos eso es lo que dice mucha gente en Bariloche y, como dice el refrán, “cuando el río suena, agua trae”. Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche
Jorge L. Fernández Avello DNI 12.862.056 Bariloche