Quedan dos imputados por el crimen de Churrarín
El juez informó que busca a otros dos posibles cómplices. El adolescente fue trasladado fuera de la provincia y el joven de 21 años permanece en el Penal 3. Otro imputado fue liberado.
Toncek Arko
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- La investigación para esclarecer el homicidio del sargento de la Policía provincial Luciano Churrarín se quedó con dos sospechosos, informó ayer el juez de la causa Martín Lozada. Se trata de un joven de 21 años, quien ayer fue indagado por el juez y luego reenviado al Penal 3 de esta ciudad, y de un adolescente de 15 años, que fue trasladado a una institución para menores en conflicto con la ley, que está ubicada fuera de la provincia, indicó una fuente de Tribunales. El chico está a cargo del ministerio de Desarrollo Social de la provincia. Ayer Lozada dispuso la falta de mérito para un joven de 25 años, quien había prestado declaración indagatoria el miércoles por la mañana. Quedó en libertad pero seguirá vinculado a la causa. Un familiar directo del joven liberado reveló ayer a “Río Negro” que en su declaración alegó que se encontraba en otro lugar de Bariloche cuando asesinaron a Churrarín. Lozada ya había liberado el martes por la tarde a un hombre de 31 años. Los tres primeros sospechosos fueron detenidos en allanamientos que se realizaron en la madrugada del martes en domicilios ubicados en los barrios Levalle y Ayelén. En cambio, el adolescente se entregó el martes al mediodía con una abogada de Promoción Familiar. La investigación del crimen del sargento, que llevan adelante Lozada y el fiscal Marcos Burgos, tiene cabos sueltos. No aparece el arma que usaron para disparar contra la víctima, quien recibió dos impactos. Uno en el pecho, provocó una hemorragia muy grave; y otro tuvo orificio de entrada y salida. El crimen ocurrió el lunes por la tarde cuando el sargento caminaba por Onelli al 1600 y fue interceptado por dos o tres jóvenes. Hubo una discusión y todo terminó con el empleado policial, quien no portaba su arma reglamentaria y estaba de franco, herido de gravedad. El sargento, de 33 años, quedó tirado en la calle Onelli casi Rosales ensangrentado. Minutos después fue trasladado en una ambulancia hasta el hospital zonal, donde murió a las 16:40. Se recuperó un proyectil calibre 22, pero mientras no aparezca el revólver no se puede cotejar ni realizar las pericias. Tampoco se pudo determinar hasta ahora el motivo del ataque. Ayer este diario pudo saber en Tribunales que hasta el momento no se pudo establecer alguna relación entre los imputados y el sargento. También que algunos reconocimientos fueron contradictorios. Lozada informó que rechazó el pedido de excarcelación formulado por la abogada del joven de 21 años, quien permanece sospechado en el hecho y alojado en el Penal 3. “Río Negro” pudo saber que hay una denuncia en la fiscalía por presuntos apremios contra los dos jóvenes que fueron alojados en la cárcel local. Incluso el fiscal Burgos constató las lesiones la noche del martes. “Las declaraciones testimoniales recibidas hasta el presente, así como los allanamientos producidos y las ruedas de reconocimiento efectuadas, permiten mantener sospechas fundadas sobre las dos personas antes indicadas”, afirmó el juez. Dijo que además intentan identificar a dos jóvenes que habrían prestado asistencia al autor de los disparos homicidas y que analizan las comunicaciones telefónicas producidas antes y después del asesinato para identificarlos.