Queja de vecinos de Cinco Saltos por violencia policial
Denunciaron varios casos en que las víctimas fueron sus hijos. Aseguran que los detenidos sufren golpes y castigos. Varios hicieron las denuncias, pero hay gente de bajos recursos que no puede ni viajar a los Tribunales de Roca para interiorizarse sobre cómo van las causas. Se quieren agrupar para ponerle fin a esta situación. Desde la comisaría dijeron que no opinarán.
CINCO SALTOS (ACS).- Un grupo de personas que asegura haber sido personalmente o algún familiar, víctima de abusos y apremios por parte de la policía, intenta agruparse para defenderse de la reiteración de estas actitudes. Algunos casos ya están en la justicia pero las víctimas alegan que su mala condición económica no les permite a veces, ni siquiera, viajar a Roca para interiorizarse de la evolución del trámite judicial.
Desde la comisaría se dijo que no opinarían del tema (ver aparte).
Un muchacho de 20 años de edad que prefirió guardar su identidad porque teme «al ensañamiento de algunos policías», según dijo, recordó que lo llevaron junto a un amigo a la comisaría en la madrugada del 21 de julio. «Apagaron las luces, nos decían que no los miremos, y nos pegaron con churros y patadas». La denuncia «con algunos efectivos nombrados está radicada en el juzgado Nº4», señaló.
El joven dijo que esa madrugada estuvo en una confitería de Roca y Don Bosco.
«Hubo una pelea» y los protagonistas «salen o los sacan», «en eso llegó la policía desalojó el local y nos fuimos. Sin embargo, volvieron porque se había olvidado un pullover. Después nos llevaron y no sabemos por qué» dijo. En la misma madrugada del 21 de julio, y de la puerta de la misma confitería, un joven de 19 años y de apellido Morales, habría sido llevado por la policía. «Dijeron que había desacatado a la autoridad y en la comisaría lo lesionan con un golpe en un ojo», dijo su padre. El hijo de Morales promovió una causa contra la fuerza «por apremios». El progenitor, por su parte, cuestionó que sólo el médico policial sea el que revise a los detenidos y la imposibilidad de conocer los nombres de los efectivos policiales.
Otro caso es el de Manuel Ponce quien reclamó que la policía no le pegue más a su hijo de 26 años. El joven «toma mucho» y «así ebrio como lo encuentran, el 25 de setiembre cerca del canal grande, lo castigaron brutalmente». Ponce exhibió radiografías y un certificado médico del hospital. Desesperado, reconoció que su hijo ha tenido problemas familiares que derivaron en la justicia pero «no puede ser que la policía lo encuentre en la calle y le pegue como ocurrió en varias oportunidades» y se preguntó «que resistencia puede oponer un alcohólico para que lo golpeen tanto». Esta semana se presentará a la justicia.
Por su parte, Felisa K., tiene un hijo de 15 años que «lo llevaron tres veces a la comisaría, pero cuando voy o llamo, me niegan que esté allí y recién me avisan varias horas después», señaló la mujer.
«La violencia en este caso no es física pero las cosas que le dicen creo que duelen a cualquier persona».
A la vez «de alimentar un odio que empeora todo», dijo. La causa judicial actualmente está en el juzgado Nº4, aseguró.
Todas las personas mencionadas han acercado sus inquietudes al Partido Humanista. Desde ese espacio se intenta formar una comisión de defensa de los derechos de las personas.
«Además están las multas»
CINCO SALTOS (ACS).- «Encima que les pegan, al otro día tienen que pagar las multas contravencionales que es una norma de la época militar que no puede ser apelada. Tienen que pagar o los arrestan», dijo Adolfo Martínez, del partido Humanista.
Al respecto, en el Juzgado de Paz informaron que la mayoría de las multas por contravenciones no son pagadas porque los responsables alegan ser desocupados.
Las multas por infringir los artículos del código contravencional tienen una escala con sumas mínimas y máximas a aplicar. Generalmente se aplica la mínima y si se imputan varias infracciones no se suman los montos sino que se aplica el que indique mayor cifra, según señalaron el juzgado.
Las contravenciones mas comunes son por ebriedad (40 pesos), si no se paga cabe un arresto de 4 a 12 días; por desorden (20 pesos) o 1 a 10 días de arresto; y por insulto o provocación en la vía pública (30 pesos) o 1 a 5 días de arresto. El plazo para pagar es de 48 horas si no se transforma en arresto. La prescripción es a los seis meses.
Lo recaudado por las multas contravencionales se deposita en una cuenta y se destina al municipio.
Un padre tiene identificado al uniformado
CINCO SALTOS (ACS).- El padre de un menor de 15 años también tiene identificado a un policía que «golpeó y buscó provocar» una reacción violenta en su hijo diciéndole que «abusaría de él». El hecho sucedió en la semana del estudiante en la península Ruca Co. El progenitor, por ahora, espera hablar con el comisario del que pretende una severa sanción para el efectivo.
Carlos Quijano relató que su hijo volvió el 22 de setiembre a la casa de un familiar en Ruca Co acompañado de un hermano (22) y una hermana (20). Esa noche el chico asistió con «unas copas de más a un local bailable» en la villa donde actuaba una banda. El baterista del grupo le pidió al hijo de Quijano en un momento que se levantara del bafle sobre el que se había sentado. «Reaccionó mal, empezó una pelea y lo sacaron alterado a mi pibe». Una vez en el exterior «mi hijo pretendió desquitarse del músico y llegó la policía». «Uno de los efectivos le pegó un rodillazo en los testículos», aseguró.
«Después subieron a mi hijo al patrullero y en el trayecto el mismo policía que lo golpeó le dijo cosas aberrantes, incluso lo provocó diciéndole como que abusaría físicamente de él, lo violaría», señaló Quijano. Relató que los uniformados se dirigieron directamente al hospital. La doctora de guardia extendió un certificado avalando que el menor estaba en condiciones psicofísicas normales y el chico pudo llamar telefónicamente a una tía. Luego, el padre firmó en disconformidad por el certificado. «Mi hijo tenía golpes en la cara, la zona de la ingle la tenía roja y un estado nervioso alteradísimo». El domingo siguiente volvió al hospital para dejar constancia «que tenía inflamada el área».
«La Justicia resolverá si se actuó mal»
CINCO SALTOS (ACS).- El jefe de la comisaría Séptima, Jorge Otiniano, dijo ayer que no va a contestar nada sobre los casos de presuntos abusos por parte de algunos efectivos de la fuerza. «Si todo está en manos de la justicia, ésta es la que dictaminará si alguien actuó mal y que hacer al respecto», dijo.
-A través del Partido Humanista hay un grupo de gente que asegura haber sido víctima de acciones indebidas por parte de algunos policías.
-No voy a contestar. Si los casos están en la justicia ésta será la que resolverá.
-¿Usted cree que no hay efectivos violentos en esta unidad policial?
-No digo ni que sí ni que no. Hubo un policía acusado en un caso que salió sobreseído.
-¿En qué caso?
-Un caso.
-Insisto, ¿para usted no hay policías violentos?
-Creo que no. La policía está trabajando bien. Y creo que por una cuestión noticiosa se está prestando a darle voz a los delincuentes.
Con esta última frase cerró el diálogo.
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