Quién controla los medios que suben a los cerros de Bariloche

Hay telecabinas, telesillas, funiculares en varias montañas de la ciudad que transportan en verano y en invierno miles de turistas. Cómo se garantiza la integridad de instalaciones que hacen ascensos y descensos por los aires.



Las góndolas del Teleférico Cerro Otto llegan hasta la cima de la montaña, desde donde se disfruta de una de las mejores vistas. (Fotos: Alfredo Leiva)

Las góndolas del Teleférico Cerro Otto llegan hasta la cima de la montaña, desde donde se disfruta de una de las mejores vistas. (Fotos: Alfredo Leiva)

Bariloche es la ciudad del país donde se concentra la mayor cantidad de medios de elevación. Hay en total 41 dispositivos de este sistema de transporte por cable que, a pesar de su complejidad y riesgo, no tiene una regulación definida y el control difiere según el complejo turístico.

En algunas ciudades del mundo, los medios de elevación son utilizados como parte del transporte urbano de pasajeros. Esto ocurre en Medellín, por ejemplo, donde a través de teleféricos se accede a barrios ubicados en zonas de montaña dentro de la misma ciudad.

En Argentina su utilización, por ahora, es solo con fines turísticos. Hay 163 medios de elevación en todo el país, distribuidos en 11 provincias, que transportan a 47 millones de pasajeros cada año, según indicó un relevamiento del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).


El Departamento de Mecánica del INTI desde 2003 evalúa el “estado y las condiciones” de seguridad de los medios de elevación por cable. Para eso se elaboró un manual que se utiliza como referencia pero no existe en el país ninguna regulación puntual, salvo alguna provincia, como Neuquén, que tiene su propia normativa.


Este vacío legal en el país genera contradicciones. En Bariloche hay complejos turísticos que se basan en las exigencias de un organismo internacional de medios de elevación (Oitaf), otros adoptan las pautas regulatorias de la Unión Europea y algunos toman solo la referencia del manual del INTI.

La senadora nacional Silvina García Larraburu, con la colaboración de técnicos del INTI, buscó llenar ese hueco normativo. En 2015 presentó por primera vez un proyecto de ley que establece el marco regulatorio para los medios de transporte de personas por cable. Nunca se debatió y reiteró la iniciativa en 2017 y en 2019.

La iniciativa es un paso muy importante, debido a que garantiza calidad, seguridad y efectividad en su funcionamiento”.

Senadora nacional Silvina García Larraburu, sobre su proyecto de ley.


Actualmente, el proyecto está en las comisiones de Infraestructura, Vivienda y Transporte; y de Presupuesto y Hacienda. En ambas ingresó el 20 de marzo pero no salió de allí.

El proyecto de ley fija las condiciones de montaje, operación, mantenimiento, control e inspección de los medios de elevación y determina al INTI como Autoridad Nacional de Auditoría Técnica.

El objetivo central del marco regulatorio es garantizar la seguridad de los usuarios y establecer lineamientos ante la diversidad de medios.

García Larraburu recordó que en 2006, cuando el INTI realizó unas jornadas sobre seguridad del transporte de personas por cable en San Martín de los Andes, del debate había surgido la necesidad de contar con un marco normativo. Allí estuvieron propietarios o concesionarios de medios de elevación de centros turísticos, técnicos, referentes de universidades y organismos municipales y provinciales de control.


Ningún referente del sector supo explicar porqué no se trató este proyecto en el Senado.

“Es importante que exista un blanqueo del tipo de controles de rutina para los medios de elevación”, opinó ante “Río Negro” Guillermo Schwer, responsable del área técnica del ente municipal fiscalizador de la concesión del cerro Catedral (Eamcec), que se ocupa de fiscalizar los 34 medios que tiene el centro de esquí de Bariloche. En este complejo se basan en las normas europeas.

Oscar Borrelli, gerente general de Teleférico Cerro Otto, coincidió: “es necesario que todos tengamos la misma regulación, no hay nada que unifique a todo el país”. Graficó, a modo de ejemplo, que en Mendoza se basan en el manual del INTI y Neuquén tiene legislación propia.

En el complejo turístico de cerro Otto se realizan cada año tareas de mantenimiento de los medios que tienen (teleférico y funicular) con técnicos propios y asesores del INTI, basadas en el manual del organismo nacional y en las pautas de la Oitaf. Luego el Departamento Técnico de Electricidad y Electromecánica del municipio controla que se cumplan las normas.


El jefe de Gabinete de Bariloche y presidente del Eamcec, Marcos Barberis, planteó una alternativa de alcance provincial para que se regule y señaló que se estaría trabajando en un proyecto regulatorio. También anticipó que el gobierno municipal promoverá unificar los controles en Bariloche, donde actualmente funcionan dos estamentos estatales de fiscalización, uno específico para el cerro Catedral y otro bajo la órbita de la Dirección de Obras por Contrato, que controla el resto de los medios de elevación de la ciudad.


La convivencia de dos organismos fiscalizadores


Dos organismos estatales fiscalizan el funcionamiento de los medios de transporte de personas por cable en Bariloche pero no tienen unificados los criterios.

Al cerro Catedral, donde se concentra la inmensa mayoría de los medios de transporte de este tipo, lo inspeccionan técnicos del Ente Autárquico Municipal Cerro Catedral (Eamcec), el organismo que controla el cumplimiento del contrato de concesión.

Al Teleférico Cerro Otto, Piedras Blancas, Cerro Campanario y Cerro Viejo (las tres tienen telesillas), los otros cuatro complejos turísticos con medios de elevación, los controla el Departamento Técnico de Electricidad y Electromecánica del municipio, que depende de la Dirección de Obras por Contrato.

El jefe de Gabinete de la Intendencia, Marcos Barberis, admitió que hay divergencias en los controles de los medios de transporte por cable y dijo que el gobierno proyecta unificarlos, extendiendo la jurisdicción del ente que controla el cerro Catedral.

“Tenemos previsto ampliar el objeto del Eamcec y que fiscalice los distintos medios de transporte de personas por cable, incluyendo también el canopy y el zipline, que entrarían en esta categoría”, precisó Barberis, quien valoró el trabajo técnico que se realiza desde el ente.


Catedral y Otto, dos cerros y cada uno con su receta


El ente municipal que fiscaliza la concesión del cerro Catedral, cada año, antes del inicio de temporada, realiza en la totalidad de los medios de elevación un ensayo de carga, que es una simulación con peso de una operación con público al 100 por ciento, verifica el funcionamiento de los frenos y los tiempos de frenado. Esa inspección determina la “no objeción” y permite habilitar el medio.

Además, según explicó el responsable técnico Guillermo Schwer, hay inspecciones plurianuales en cables y mordazas; y un ensayo profundo, al que le llaman “gran inspección”, que es estructural y que requiere la intervención de técnicos especializados que debe contratar la empresa concesionaria, y que son certificados por el INTI. Para estos casos la concesionaria, Catedral Alta Patagonia, suele requerir de la asistencia de especialistas nacionales e internacionales, que al mismo tiempo capacitan a su personal técnico.

En el Teleférico Cerro Otto, cada año, la empresa realiza el mantenimiento “profundo” en dos épocas del año (mayo y noviembre) con personal propio y asesoramiento de técnicos del INTI. Con estas tareas, el año pasado se detectó una falla en un cable portante que motivó el cierre del medio de elevación por siete meses y el cambio total del cableado para garantizar la seguridad de los pasajeros.

A este complejo, la municipalidad a través de personal del Departamento de Electricidad y Electromecánica, lo inspecciona una vez por año. Se “revisa el cumplimiento de las normas”, explicó el gerente general.


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