¿Quién paga?
Moyano, de la CGT, se alineó con el gobierno y pidió una mejora adicional para el sector pasivo.
Cada circunstancia tiene tiempos y modos. Aun en la encrucijada y en la confusión general que la llevó a aplicar de inmediato el veto –primero y posiblemente único de este año– a la ley del 82% móvil para los jubilados, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner no cedió la iniciativa política: • Asumió el decirles “no” a cinco millones y medio de personas con el argumento de que no quería “estafarlos” ni llevar a la “quiebra” al Estado. • Optó por cargar las culpas sobre el vicepresidente Julio Cobos –a quien llamó “okupa”–, que por “equidad social” desempató a favor de la sanción de la norma y recuperó protagonismo en la UCR, donde venía corriendo en desventaja frente al ascendente Ricardo Alfonsín. • Se apoyó en el sindicalismo tradicional cuya jefatura ejerce el titular de la CGT, Hugo Moyano, para contrarrestar desde la colmada cancha de River la pálida manifestación de un día antes de la CTA, de Pablo Micheli y Víctor De Gennaro, y del gremio gastronómico que lidera el peronista disidente Hugo Barrionuevo. Medir costos y beneficios, de eso se trata, insumirá horas de análisis de las encuestadoras que pulsan la opinión pública. Desde la vereda opuesta, el jefe porteño Mauricio Macri opinó que un gobierno que “despilfarra sistemáticamente los recursos de la gente no tiene autoridad (que él sí se arrogó) para decir que no se le puede pagar” la mejora a los pasivos, tantas veces postergados en sus franjas más bajas. Autodefinido como “independiente”, el emepenista Horacio Lores –quien proponía aumentos graduales a lo largo de cinco años y votó en contra del proyecto llegado de Diputados– le dijo a este diario que, más que resolver los problemas de la tercera edad, la intención del arco anti-K era “torcerle el brazo” a Cristina en una instancia anticipadamente preelectoral. Recordó el legislador que responde a Jorge Sapag la “expoliación” de las cajas en los últimos 60 años, el pago con bonos en la época de Alsogaray y el descuento del 13% en los haberes mínimos por parte de la Alianza. El oficialista senador Nicolás Fernández señaló a “Río Negro” que ante la paridad de fuerzas y la evidencia de que la pretensión opositora era propinarle “un golpe bajo” a la presidenta se decidió poner al descubierto la maniobra “demagógica y absurda” poniendo el foco sobre Cobos, “el representante del Ejecutivo que hizo perder al Ejecutivo”, ironizó. El santacruceño no lo admitió, pero trascendió que había existido la posibilidad de “voltear” la iniciativa pero no se había logrado porque la rionegrina María José Bongiorno había vuelto sobre sus pasos y no había acompañado el pronunciamiento del bloque que dirige Miguel Pichetto. Bloque que –vale remarcar– evidencia cortocircuitos debido a las expectativas electorales de algunos de sus miembros para el año próximo. “Hay cuestiones sensibles (ley de glaciares, por ejemplo) que hacen que legisladores se muestren más dadivosos que justos”, deslizó una autoridad de los pingüinos en obvia referencia a Marcelo Guinle, a quien el gobernador Mario Das Neves impulsará como su sucesor. “¿Existe riesgo de ruptura?”, quiso saber “Río Negro”. Nicolás Fernández contestó oficialmente: “Es un disparate atómico decir que existe una fisura con Pichetto. Él conduce el bloque y tiene el respaldo. La oposición, alentada por los grandes medios, creía que nos iba a llevar puestos, pero no lo lograron ni lo lograrán. Caminamos de la mano de las realizaciones colectivas”. En el peronismo disidente, en el socialismo, en el ARI y en otros partidos chicos sobrevoló cierta desazón por el protagonismo alcanzado por Cobos. “Matemáticamente era posible, pero haber sido puesto otra vez como árbitro fue un regalo del cielo”, admitió uno de sus más estrechos colaboradores. Después del “voto no positivo” en el tema que movilizó al campo contra el gobierno (que hoy admite su equivocación de haber juntado en el 2008 agua con aceite), Cleto volvió a la palestra. En el núcleo duro que lo rodea, además de ex funcionarios mendocinos, dirigentes como Enrique Nosiglia, Mario Meoni, Daniel Katz, Horacio Quiroga, Federico Storani y Leopoldo Moreau, entre otros, le aconsejaron no dilapidar este capital y ordenarse para enfrentar “el desorden K”. Cobos tratará de no desgastarse en la pelea diaria y se preparará, asesorado por Poliarquía, para las internas abiertas, obligatorias y simultáneas de agosto del 2011 donde, con el apoyo de independientes, tratará de superar a Alfonsín. “Nunca antes”, respondió cuando se le consultó si aceptaría una compulsa previa cerrada en la UCR con el hijo del extinto ex presidente. El justicialismo anti-kirchnerista ve, en tanto, desinflar sus expectativas mientras observa la aparente reconciliación entre Néstor Kirchner y Daniel Scioli. El ex mandatario y diputado por la provincia de Buenos Aires anunció que fijará domicilio en Santa Cruz para no entorpecer los planes del ex campeón de motonáutica. Claro, Scioli también alienta un premio mayor, pero difícilmente el matrimonio ceda el lugar estelar si llega a ir por el tercer turno 2011-2015, como es evidente. En los primeros días de noviembre los jubilados percibirán en virtud del régimen actual una suba del 17%. Y no habría que descartar que antes de fin de año, para atenuar el impacto de la frustración por la invalidación del 82%, Cristina sorprenda con alguna mejora adicional e incluso con más planes sociales y unos “retoques” para los empleados públicos.
Arnaldo Paganetti arnaldopaganetti@rionegro.com.ar
De domingo a domingo
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