Quiroga encontró Servicios Públicos devastada
El flamante intendente desembarcó ayer en la subsecretaría que realiza el mantenimiento de la ciudad. Verificó que la gestión anterior dejó al sector sin ninguna capacidad operativa.
NEUQUEN- En la primera recorrida por Servicios Públicos, el intendente Horacio «Pechi» Quiroga se encontró con que el sector tiene una capacidad operativa sospechosamente menguada.
Hay, por ejemplo, dos máquinas cortadoras de césped para toda la ciudad, las mangueras están pinchadas y descompuestos cuatro regadores adquiridos hace un año.
Por la mañana, 21 agentes de espacios verdes no podían salir a realizar tareas de mantenimiento por falta de movilidad.
De acuerdo a lo informado por los empleados, la situación del parque automotor no escapaba de este panorama desolador: sólo ocho camiones funcionaban para cubrir las necesidades de una ciudad de más de 200 mil habitantes.
«Servicios Públicos está en incapacidad operativa», sintetizó Pechi Quiroga.
Por esta causa, dio 24 horas de plazo a los responsables de las áreas en que se organiza la cartera para presentar informes escritos de la situación con inventario incluido de lo que debería haber, hay y falta.
En función de esa información, planteará las denuncias pertinentes y los sumarios internos para determinar el paradero de los bienes municipales.
En su primer día hábil como intendente, Quiroga pasó la mañana en Servicios Públicos. Llegó a las 6,45, se reunió con el personal de conducción y con los 550 empleados, sector por sector. Explicó las reglas de juego de la futura relación laboral. Y anunció que un día al azar a la semana plantará su despacho en el viejo edificio de Richieri y Bahía Blanca.
En el palacio municipal se instalará tres días y el quinto lo dedicará para recorrer la ciudad y controlar en forma personal las obras y los servicios prestados por el municipio.
«Control de gestión»
Para llevar a cabo esta tarea ya requirió -entre otras medidas- cronogramas semanales de mantenimiento de espacios verdes y de operativos de limpieza urbana que deben estar en su escritorio «a más tardar a principio de la semana próxima». Insistió que ése «es el único modo de hacer control de gestión».
La otra cara de la moneda fue encontrarse que los empleados operativos no cuentan con ropa de seguridad para desarrollar tareas y por ello anticipó «un esfuerzo para dotarlos por lo menos con botines y guantes» en el corto plazo.
Con los ocho camiones que quedaron funcionando decidió cubrir tareas de mantenimiento y de riego en la ciudad. Pero no alcanzan.
Es probable entonces que contrate más regadores aunque a precios más bajos porque «el municipio va a pagar lo que sea justo y esté en capacidad de hacerlo».
Otro aspecto al que el intendente dedica especial atención es al cumplimiento de las 7 horas laborales y evitar que durante el horario de trabajo se realicen trámites personales.
Ayer dio una primera muestra. En una reunión con los jefes de los sectores se dio cuenta de que faltaba uno, el de división patrimonial, al requerir su presencia para obtener una copia del inventario de maquinarias y herramientas existentes en Servicios Públicos.
«¡Acaso no puede hacerse un estudio médico por la tarde, fuera del horario de trabajo!», fue su expresión al enterarse la causa de la ausencia.
Hacia el mediodía el intendente recorrió las instalaciones del palacio, desde la azotea hasta el segundo subsuelo, mientras en planta baja la nota la daba la mudanza de mobiliario -incluido un arbolito de Navidad- para Cultura municipal. Todos los empleados recibieron mensajes de respeto y de exigencia laboral.
Más allá de «ciertas incomodidades» edilicias, Quiroga no prestó mayor atención a otros aspectos pues nada podía ser peor a lo vivido en Servicios Públicos de donde «vine curado de espanto», fueron las palabras textuales del jefe comunal.
Los concejales salientes cobraron licencias no gozadas
Los concejales que no fueron reelectos y que no tienen asignadas tareas políticas dentro del ámbito municipal cobraron licencias no gozadas en 1999 pese a que este año tuvieron 45 días de receso legislativo.
Si bien ese concepto se liquidó en función de una resolución dictada en 1996, el tema es polémico porque todos los años hubo recesos, incluido el actual.
El anterior Concejo asumió el 9 de diciembre de 1995 y a los pocos días se llamó a la inactividad legislativa. Fue antes de las fiestas navideñas y se extendió hasta los primeros días de febrero del año siguiente.
Con esta metodología y por períodos similares se llevaron a cabo los recesos posteriores hasta 1999 inclusive.
En total fueron cuatro los recesos, uno por cada año de gestión.
Salvo contadas excepciones, la inactividad fue total y la mayoría de los ediles se tomó vacaciones en estos períodos.
Los concejales, como los diputados, no tienen vacaciones y por ello está contemplado el receso legislativo.
La carta orgánica municipal establece el receso entre el 15 de diciembre y el 15 de febrero de cada año.
Pero, ante la necesidad de que el cuerpo deba considerar algún expediente importante lo faculta a achicar el período de inactividad.
De hecho esa fue la tónica adoptada por el cuerpo que acaba de finalizar su mandato. Por lo general, extendió las sesiones ordinarias hasta las fiestas de fin de año. Con todo, los recesos promediaron los 45 días.
Pese a que el último receso se llevó a cabo en el primer tramo de 1999, la presidencia reconoció el proporcional de la licencia no gozada este año, además del remunerativo y del aguinaldo.
Para hacerlo tuvo en cuenta la resolución número 145 emitida en octubre de 1996. Entre otros aspectos centrales, estipula que la licencia no es acumulativa ni compensable en dinero, «salvo en caso de extinción de la relación laboral por cualquier causa y por el período proporcional efectivamente trabajado en el año del cese».
La frase «por cualquier causa» parece comprender la finalización de un mandato político, que es lo que precisamente ocurrió en esta oportunidad.
También tuvo en cuenta el artículo del reglamento interno que habla de licencias con goce de remuneración, siempre que no excedan los 30 días seguidos ni cuatro sesiones consecutivas.
En verdad, el espíritu original de esta disposición fue impedir que concejales y personal político pudiesen exigir el cobro de vacaciones no tomadas de varios años al término de una gestión.
NEUQUEN- En la primera recorrida por Servicios Públicos, el intendente Horacio "Pechi" Quiroga se encontró con que el sector tiene una capacidad operativa sospechosamente menguada.
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