“Realidad inocultable”
Los argentinos asistimos a un escenario socioeconómico matizado de dificultades. Conviven la violencia, la delincuencia, la impunidad, la incertidumbre, la desconfianza, la preocupación por la suba del dólar, la escasez de oportunidades de desarrollo humano, la falta de ascenso social y la precariedad laboral. Mientras miles de ciudadanos padecen esta realidad inocultable, numerosos funcionarios, desde la presidenta de la Nación hacia abajo, ven aumentar su patrimonio, según lo establecen las respectivas declaraciones juradas. Cristina Kirchner ha registrado un incremento del 15% entre el 2013 y lo que va de este año. Algunos dirigentes de la oposición también se enriquecen; por ejemplo, Julio Cobos en un 90% y Sergio Massa en un 70%. ¿Cómo hablar de la distribución equitativa de la riqueza, cuando nos enteramos de que en la Argentina a los sectores de poder les va bien y a los ciudadanos comunes les va mal? ¿Cómo hablar de bienestar, cuando el salario mínimo de un trabajador es de 4.400 pesos y el seguro de desempleo tiene un tope de 400 y desde el 2006 no se actualiza? ¿Cómo hablar de óptimo crecimiento social si hay chicos que no comen o comen poco, justo en un país productor de alimentos? ¿Cómo hablar de mejora salarial, cuando la inflación devora los ingresos monetarios de los trabajadores? ¿Cómo hablar de mejora de los haberes jubilatorios si una gran parte de la clase pasiva se ve obligada a seguir trabajando, a hacer changas, porque no le alcanza el dinero para llegar a fin de mes? ¿Cómo hablar de óptima educación, cuando el 50% de los estudiantes no termina la secundaria y el 44% de los que van a universidades públicas alcanza a rendir solamente una materia por año? Mientras estas dificultades no encuentren soluciones, nuestro país estará lejos de posicionarse entre los mejores del mundo. ¿Qué duda cabe? Marcelo Malvestitti, DNI 18.242.927 Rosario
Marcelo Malvestitti, DNI 18.242.927 Rosario