El mal momento que pasó La Konga en el aeropuerto de Neuquén: «Desgracia con suerte»

La banda debía partir desde la capital provincial a Córdoba, pero un desperfecto en el avión lo impidió. Uno de los vocalistas relató la tensa situación en redes.

El grupo de cuarteto La Konga pasó por Neuquén esta semana e hizo vibrar al público local con el clásico ritmo cordobés. Sin embargo, su estadía en la región terminó con un gran susto, según relató uno de los vocalistas de la banda, Nelson Aguirre.

Todo ocurrió el jueves pasado, cuando los músicos tomaron el vuelo que debía llevarlos desde la capital provincial hasta la ciudad de Córdoba, donde tenían previsto un concierto en el Quality Arena. Pero por un problema en la avión, debieron regresar al aeropuerto Presidente Perón, no sin antes pasar un momento más que tenso.

En sus redes, Aguirre intentó llevar tranquilidad a los seguidores de la banda y explicar el motivo por el que no se habían presentado en la capital de la provincia mediterránea, show que finalmente fue reprogramado para el 23 de diciembre.

A través de una historia, el cantante relató que después de recibir las instrucciones habituales de la tripulación, «empecé a sentir que el aire acondicionado no salía frío, sino que se empezó a calentar y comenzó a hacer calor. Eso es un desperfecto«.

Luego de algunos minutos de incertidumbre por la situación, una de las azafatas confirmó que el avión tenía un desperfecto técnico y que por ese motivo debían regresar al punto de partida, en la aerostación de Neuquén capital.

«Habíamos salido, ya nos habíamos movido, estábamos buscando la pista para despegar. Entonces nos volvimos al lugar”, relató Aguirre. Fue en ese momento cuando, explicó, «se empezó a escuchar la turbina que anda más fuerte, más fuerte, más fuerte«, lo que fue acompañado con «un olor a quemado, como a algo que se está quemando».


«Acá se arma, se viene el caos»


El vocalista relató que, alertados por lo que ocurría, todo el pasaje «se empezó a desesperar» y a quitarse los los cinturones. La situación se desmadró hasta tal punto que las azafatas tuvieron que pedir calma, recordó.

«Dije: ‘Acá se arma, se viene el caos, ya me lo veía venir’. Pero lograron tranquilizar a la gente, que se vuelvan a sentar y que se abrochen los cinturones. No pasaron ni cinco minutos y nos dijeron que teníamos que bajar porque había un desperfecto, al parecer importante”.

Finalmente, y con la situación bajo control, se autorizó a los pasajeros, entre ellos los integrantes de la banda, a bajar del avión para esperar en la sala de embarque del aeropuerto capitalino. Allí, les informaron que el desperfecto no había sido solucionado y que el vuelo se iba a reprogramar.

«Pasamos una situación bastante heavy, complicada, que nunca había vivido», añadió el interprete, quien calificó el episodio como «una desgracia con suerte porque no despegó». «Uno empieza a pensar, a imaginarse cosas, qué pasaba si despegaba y nos pasaba eso arriba, hubiese sido mucho peor», reflexionó sobre el final.

Con información de Infobae

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