Respuesta sobre la educación religiosa

Por Redacción

He leído la carta enviada por el señor Carlos Segovia, donde al mejor estilo del tango “Cambalache” mezcla las PASO, el dólar y otros acontecimientos de la vida actual, para luego entrar en la disputa que se ha presentado en la provincia de Salta sobre la enseñanza religiosa obligatoria en las escuelas públicas, haciendo un racconto desde la sanción de la ley 1420 en 1884.

A pesar de que no soy un profesional como el Sr. Segovia disiento totalmente con su visión y postura al respecto, ya que en mi paso por la escuela pública el establecimiento al que concurrí tenía entronizada la imagen de la Virgen de Luján (que al día de la fecha se encuentra), asiduamente visitada por alumnos y maestros en forma totalmente voluntaria ya que a nadie se lo obligaba a venerarla.

Ya en el secundario de orientación religiosa recibimos una educación que dista abismalmente del fundamentalismo religioso o, como también usted menciona, de “una educación imbuida del dogmatismo creacionista, mágico y milagrero propio del medioevo”. Se nos enseñó a ser personas de bien, a respetar a nuestro prójimo, a ayudar a nuestros hermanos necesitados, a cumplir los Diez Mandamientos, que sintetizan el comportamiento de todos y cada uno de nosotros sin importar raza o religión.

Esta simple síntesis que le presento es lo que reciben las personas que han tenido una enseñanza religiosa. No tema, que a nadie se le lava el cerebro, ni se obliga a ser un activista de la religión, al contrario, cuando esos alumnos dejan el colegio y se enfrentan al mundo pueden optar por seguir practicando el credo religioso que deseen o no aceptar ningún culto.

La última reflexión que quiero pedirle es que si recorre los asentamientos precarios, donde muchos hermanos nuestros sufren necesidades, verá allí están presentes los curas y pastores. Y si visita los “talleres gratuitos” de Caritas verá que se enseña herrería, soldadura y albañilería, herramientas que hacen salir a la gente de la pobreza y ayudan al futuro de los argentinos. No tema a este fundamentalismo religioso basado en la doctrina del amor y el respeto al ser humano.

Juan Mario Campi

DNI 12.833.362

Juan Mario Campi

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