Restaurantes y confiterías abren en Allen

Los establecimientos podrán atender al público pero al 50% de su capacidad. Además no se permitirán filas de espera.



Ilma Rodríguez inauguró junto a su hermana su restaurante en octubre del año pasado.

“Si todo salió bien volvemos abrir, con el delivery vendía un 15% de lo que hacia antes”, expresó Ilma Rodríguez, dueña de Lalá Resto Bar, un establecimiento gastronómico de Allen.
El municipio autorizó desde hoy que confiterías y restaurantes puedan volver abrir sus puertas al público, respetando un protocolo sanitario. Los dueños de las casas de comidas tienen mucha expectativa ya que han padecido el impacto económico de la pandemia.

“Cerré 15 días cuando empezó todo y tuve que volver a abrir porque no tenía fondos para solventar gastos. Accedí a algunos beneficios pero ni con eso llegaba a cubrir la mitad de los gastos y el préstamo que dieron en unos meses tengo que empezar a pagarlo, también genera deudas”, dijo Ilma a Río Negro.
El octubre del año pasado junto a su hermana Beatriz pusieron un restaurante sin embargo al mes sufrieron un robo, luego que delincuentes se llevaron un televisor y el dinero de la caja registradora.
“Volver abrir significa una inversión, todavía no tengo reservas”, dijo.

El nuevo protocolo que se aplicará en Allen establece que los restaurantes podrán funcionar de martes a domingos de 9 a 23 horas. El lunes será destinado a realizar la desinfección de los establecimientos.
Se deberá trabajar con reserva previa y no se permitirá la modalidad de espera en filas tanto en el interior como en el exterior del local. Solo se podrá ocupar simultáneamente hasta un máximo del 50% de la capacidad de los establecimientos, “con un máximo de seis personas por mesa constituida por un mismo grupo de reserva”.

Tanto en lugares abiertos como en cerrados, se deberá respetar una distancia entre mesas de dos metros en los laterales y 1,5 metros entre los respaldos de mesas vecinas
En cuanto al personal se establece la división en turnos, sumado a un protocolo de limpieza y desinfección específico entre turnos.

Carlos Espinel, presidente de la Cámara de Industria y Comercio de Allen (CICA), señaló que durante la mañana los inspectores municipales van controlar la cantidad de mesas y que haya alcohol en gel y desinfectantes.
“Es una oportunidad volver a abrir pero tampoco creemos que es la solución para todo”, consideró.
Espinel dijo que los comerciantes vienen aguantado la crisis asumiendo deudas.
Los últimos rubros que pudieron abrir son los gimnasios. “Las que si están suspendidas son las agencias de viajes, una cerró y otras están esperando que pueden hacer”, mencionó.


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