Reto del papa ¿fue una bendición para Trump?
El republicano logra seguir en el foco de atención.
Tanto el Vaticano como el precandidato presidencial republicano Donald Trump bajaron ayer el tono en la polémica sobre inmigración que había generado revuelo en la campaña presidencial de EE. UU. El portavoz del papa aclaró ayer que Francisco “de ninguna manera’ atacó a Trump ni pretendió influenciar en los votantes, mientras el magnate señaló que siente “mucho respeto” por el pontífice .
En medio de este debate, los analistas creen que Trump logró con su réplica su objetivo, el de mantenerse en el centro de atención de los medios y agradar a sus votantes, en un país donde, si bien el pontífice goza de buena imagen, es bastante desconocido y con limitada influencia política.
El jueves, cuando viajaba de regreso a Italia tras su gira por México, el papa había dicho que quien favorece construir muros entre pueblos, en vez de puentes “no es cristiano’’. Trump, quien promete que de ser presidente construirá un muro en la frontera con México, replicó diciendo que era “vergonzoso’’ que una autoridad religiosa cuestione a la fe de otras personas. Si al grupo terrorista Estado Islámico se le ocurre atacar al Vaticano “les puedo prometer que el papa sólo habría deseado y rogado que Donald Trump hubiese sido el Presidente (de EE. UU.)’’, señaló .
Ayer, el reverendo Federico Lombardi trató de aclarar el asunto al decirle a la radio del Vaticano que los comentarios del papa “de ninguna manera fueron un ataque personal ni una sugerencia de cómo votar’’. Señaló que el papa con frecuencia aboga a favor “de construir puentes y no muros’’ entre los pueblos .
Por su parte, Trump también bajó el tono. “Tengo mucho respeto por el papa. Tiene mucha personalidad y creo que está haciendo un buen trabajo ”, dijo.
Una encuesta de AP de octubre indica que si bien Francisco es popular, un 40% de los estadounidenses no lo conoce lo suficiente para tener una opinión y sólo un 14% siguió con atención su visita al país. Y aunque la religión es importante en EE. UU., la injerencia de un papa en la política local es vista con desconfianza.
Por otra parte, la respuesta de Trump está acorde con lo que esperan sus votantes, de alguien que “es auténtico y dice lo que piensa”, a diferencia de los “políticos de Washington”. De todos modos, Trump se juega hoy mucho en la primaria de Carolina del Norte, donde el voto religioso es fuerte, lo que explicaría su tono conciliador. (ver aparte) (AP/DPA/AFP)