Reviven detalles atroces





ARLON, Bélgica (DPA).- En el juicio por paidofilia que comenzó el lunes en Bélgica, la fiscalía del Estado confrontó ayer al principal acusado, Marc Dutroux, y a sus presuntos cómplices con las atrocidades que supuestamente cometieron.

Para consternación de los familiares y de otras personas que estaban en la sala del tribunal de Arlon, el fiscal Michel Bourlet presentó ayer con escabrosos detalles el secuestro de las seis niñas en el documento de la acusación. Entre mediados de 1995 y el verano (boreal) de 1996, cuatro de las niñas murieron en medio de torturas en el escondite en el sótano de la casa de Dutroux, donde fueron expuestas a los más graves abusos.

El cadáver de Eefje Lambrecks fue desenterrado en el verano de 1996 del jardín de Dutroux. Según la autopsia, murió de hambre y sed como las otras tres niñas. A dos de las víctimas -Eefje y An- Dutroux las dejó morir intencionalmente, según la acusación.

Las niñas Julie y Melissa presumiblemente murieron mientras Dutroux estuvo en la cárcel unos meses por otros delitos. Su ex esposa, la también acusada Michelle Martin, no se ocupó de cuidar de las menores, pero no se la acusa de asesinato.

Del sótano del criminal más conocido de Bélgica pudieron ser liberadas en 1996 las adolescentes Sabine y Laetitia.


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