Río Negro gastó en prótesis un 150% más en dos años
Las erogaciones de Salud y el Ipross se incrementaron en tres millones de pesos.
VIEDMA (AV).- El Estado rionegrino incrementó las erogaciones por prótesis en tres millones de pesos durante los últimos dos años.
Ese aumento representa algo más del 150 por ciento entre el 2006 y 2004. El crecimiento del último año frente al 2005 fue del 36 por ciento, con algo más de 1,3 millón.
Salud y el Ipross revisan por estos días sus mecanismos, ratificando las compras centralizadas de las prótesis. Seguramente es el único esquema posible, pero aún registra demasiadas asignaturas y responsabilidades pendientes de sus actores: las burocráticas demoras en las entregas gubernamentales y los requerimientos direccionados que plantean ciertos profesionales.
En el medio, los pacientes y el Estado, que hace cada vez más esfuerzos con recursos públicos.
Una parte de la suba en las erogaciones se explica en la mayor demanda y los aumentos de costos.
Las otras razones menos difundidas: la actitud de ciertos profesionales. En la Fiscalía de Investigaciones Administrativas existen tres expedientes del Ipross por prótesis que fueron facturadas pero que no habrían sido colocadas en los pacientes.
Durante el año pasado, el Estado provincial abonó -aproximadamente- más de 8,5 millones por la compra de prótesis.
Casi 4,9 millones corresponden a organismos centrales (especialmente Salud) mientras que otros 3,6 millones pertenecen a la obra social.
La ejecución de la Administración Central ya expone un fuerte alza, pasando de menos de 2 millones en el 2004 a los 4,9 millones en el 2006. El crecimiento fue de casi el 150 por ciento. Los pagos en el 2005 fueron de 3,58 millones. La suba del año pasado con relación al anterior fue del 36 por ciento.
Por su parte, el Ipross utilizó 3,6 millones en el 2006 para la provisión de prótesis. Un monto de 153 mil pesos mensuales se abona a la empresa Siprotec por un convenio por cápita, pero muchos artículos no tienen cobertura por ese contrato. Esto origina otro desembolso similar por las compras que la obra social realiza por fuera del convenio.
El presidente del Ipross, José Luis Collinao ratificó una próxima licitación para abril o mayo con el objetivo de contratar la provisión centralizada. Días antes, el gerente general de la obra social, Remigio Romera anticipó que ese llamado será ampliado a otras prótesis, hoy fuera del convenio de cápita (como cardiovasculares y de rodillas).
Salud también procura igual concentración, que oportunamente derivó en el proyecto para crear una base de prótesis.
Estas compras o contrataciones centralizadas permiten un abaratamiento de los costos pero origina un inconveniente futuro: el rechazo o la observación de los profesionales de la prótesis ofrecida por el Estado. La posterior adquisición gubernamental por prescripción del médico deriva -paradójicamente- en un aumento de las erogaciones.
En el Ipross se asegura que el año pasado se logró contener el crecimiento de la partida de prótesis. Ocurre que hoy la firma proveedora «asume generalmente parte del costo de la prótesis» requerida cuando el profesional no acepta la inicialmente ofrecida.
Las motivaciones del rechazo por parte de los profesionales siempre proyectan innumerables especulaciones.
El Estado y las empresas contratadas argumentan que sus prótesis reúnen todas las características requeridas, pero algunos médicos no le ofrecen garantías a sus pacientes con esos productos. La duda deriva en que el paciente reclame a Salud o al Ipross la prótesis que le indica su médico.
Este mecanismo no es nuevo, pero el Estado aún no pudo desentrañarlo mientras persiste en el crecimiento de las erogaciones y, también, las quejas.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora