Robos en autos de alquiler: pesadilla para los turistas en Bariloche
Se estima que hay 2.000 vehículos para rentar en la ciudad. Los casos de familias que dejan el coche cargado antes de devolverlo y pierden todo son muchos, aunque la Policía dice que han caído. La expectativa de recuperar algo de lo perdido
Cuando las vacaciones llegan al final y el avión está a pocas horas de partir es momento de dejar el hotel o la cabaña, cerrar bolsos y valijas, cargarlos en el auto alquilado y pasar por el centro para las últimas compras antes de rumbear al aeropuerto.
Pero esa despedida puede terminar de la peor manera para quien resulte elegido por los ladrones, que aprovechan ese instante para abrir los autos y despojar a los turistas de todas sus pertenencias.
Los casos se repiten con frecuencia preocupante, al punto de que en las agencias alquiladoras crece la sospecha de que “alguien se dedica a estudiar los movimientos y existe una banda organizada” para ese tipo de robos.
También extienden el enojo con la “ineficacia” de la Policía y la Justicia.
El secretario de Turismo del municipio, Gastón Burlón, reconoció que son repetidos los casos de turistas cuyos autos fueron abiertos por desconocidos y “no les dejaron nada”. Aseguró que la Policía “acciona bien”, pero no es mucho lo que pueden hacer porque al no haber un asalto armado se trata de delitos excarcelables, salvo que el autor tenga antecedentes comprobados.
“Estamos peleando para que esto no pase, porque es muy mala promoción para Bariloche”, admitió Burlón.
El presidente de la Cámara que agrupa a las rentadoras de autos sin chofer, Horacio Erdocia, dijo que no llevan una estadística elaborada, pero “hay casos todos los días”. Observó que los ladrones estudian la situación, conocen los autos y “salen a robar los días de recambio”.
Erdocia dijo que los jefes policiales “prometen el oro y el moro, pero las soluciones no aparecen”.
Señaló que en las agencias les dicen a los clientes todo el tiempo que no anden con los autos cargados porque de ese modo son “presas fáciles” y que no alcanza con guardar los bolsos en el baúl, porque también los abren.
Lo que habría que difundir es que los turistas tengan la precaución de no dejar nada, para evitarse un mal rato, como a nosotros”.
Marina Flening, una turista platense que fue una de las víctimas.
Algunos escuchan pero no lo toman muy en serio y se descuidan igual. No encuentran otra solución que llevar todo el equipaje con ellos cuando dejan el alojamiento y antes de partir de vuelta, señalado como el momento crítico. Además de ropa, es frecuente que les roben notebooks, cámaras de fotos, de video, documentos, tarjetas y dinero.
“Aunque parezca increíble hay gente que deja todo en el auto, hasta la billetera, y sale a caminar por ahí lo más tranquila”, comentó un comerciante del rubro.
El comisario Nelson Martínez, titular de la Unidad Segunda del Centro Cívico, dijo que el número de robos en autos de alquiler “fue importante en algún momento, pero bajó durante el invierno”, cuando llegaron efectivos de refuerzo y aumentó la vigilancia callejera.
No aportó datos numéricos, pero dijo que “muchos se esclarecieron”.
Según interpretó, lo primero que deberían hacer las agencias es poner alarmas en los autos, “porque no hay ninguno que tenga”. La consulta sobre el tema en la firma Localiza topó con una explicación económica: “no se hace porque cuesta unos diez mil pesos por vehículo, sería una inversión grande”.
Los turistas sufren robos que en algunos casos les generan grave perjuicio porque están lejos de su domicilio y la pérdida de documentación los obliga a interrumpir el viaje o cambiar de planes, especialmente si son extranjeros.
Martínez dijo que “lo primero que deberían hacer es brindarle buena información al cliente de entrada” y aseguró que muchos de los damnificados habían dicho que nadie les advirtió del riesgo.
Explicó que los delitos de ese tipo, a pesar de causar tanto impacto, son de cuantía menor y encuadran como robo simple o como hurto, porque a veces abren los autos sin violencia sobre vidrios o cerraduras. Dijo que más de una vez han realizado allanamientos y detenido a los presuntos autores, pero “en 24 horas recuperan la libertad”.
Algunas de las víctimas de los atracos dijeron haber dejado el auto “no más de 20 minutos”, en pleno día y en alguna calle céntrica, donde hay presencia permanente de peatones, policías a pie y de trabajadores del estacionamiento medido.
Las calles Villegas, Quaglia, San Martín, Vicealmirante O’Connor y Costanera son algunos de los sitios donde se producen los hechos más frecuentes. También hay robos a turistas en Punto Panorámico y Circuito Chico, cuando detienen los autos para recorrer el bosque y sacar fotos.
El comisario Martínez insistió en que el número de hechos “bajó en los últimos meses” y descreyó que haya “organizaciones importantes” atrás de esa clase de robo. Señaló que la Brigada de Investigaciones también hace seguimientos con la intención de interceptar la venta de lo robado y que “han tenido buenos resultados”. Dijo que antes los reducidores usaban Facebook “pero ahora se mueven más con grupos de Whatsapp”.
Gustavo Toro trabaja desde hace 15 años en la rentadora Correntoso, ubicada en calle Mitre, y le ha tocado ver muchos casos dramáticos, “con turistas que la pasan mal. Con mucho enojo, con susto, y no saben qué hacer”.
Dijo que les roban ropa cara, cosas queridas, pero lo peor es cuando los dejan sin documentos, especialmente el pasaporte. Contó el caso de “un holandés al que le abrieron el auto, le robaron todas sus pertenencias y se largó a llorar. Dijo que había viajado por todo el mundo, por países de África, por Europa del Este, sin que le pase nada. Acá pensó que era más seguro, y le pasó”.
Toro aseguró que “la policía trabaja en el tema, hace lo que puede” y muchas veces les avisa cuando encuentran un auto en la calle que está abierto, o con el vidrio roto.
Pero también otros alquiladores se quejaron de que a las víctimas de los robos “cuando van a hacer la denuncia la policía les ha dicho que son las mismas agencias, que les abren los autos con otra llave”.
El comisario Martínez lo desmintió y también lo consideró “inverosímil”, porque iría en contra del negocio de las propias alquiladoras.
En Bariloche hay alrededor de 2.000 autos de alquiler y “hay días en los que deben ser unos 1.500 los que están trabajando al mismo tiempo”, refirió Erdocia. Calcular cuántos robos se producen no es tarea fácil, pero sirve como referencia el encargado de Correntoso Rent a Car, quien explicó que cuentan con sesenta autos y sufren un robo por lo menos “cada 10 ó 15 días”, por lo que cabe suponer que serán muchos más “en las agencias grandes, de 150 autos”.
La expectativa de recuperar algo de lo perdido
Uno de los robos de fuerte repercusión en el último tiempo fue el que afectó a una familia platense, que dio amplia difusión a lo ocurrido en el intento de recuperar una jeringa que necesitan para el tratamiento hormonal de una niña de siete años, y que “no sirve para otra cosa”.
Marina Flening le contó a este medio que había viajado a Bariloche con su esposo y dos hijas de tres y siete años. Alquilaron un auto en la agencia Ruta 40, lo estacionaron en la calle Villegas y tenían sus cosas cargadas porque estaban a punto de salir hacia Villa La Angostura. Bajaron a comer algo y en no más de media hora les rompieron la cerradura y les robaron todo. “Fue un descuido, porque nos habían alertado –admitió la mujer–. Lo que habría que difundir por todos los medios posibles es que los turistas tengan la precaución de no dejar nada, para evitarse un mal rato como el que nos tocó a nosotros”.
El robo ocurrió el 1 de septiembre y aunque tenían alguna expectativa a partir de la repercusión pública del caso, hasta ayer no habían recuperado la jeringa.
Sobre la investigación que siguió a la denuncia, la mujer dijo que la policía “actuó bien, hizo allanamientos” y no sabe si practicó alguna detención. De los elementos robados sólo encontraron una mochila vacía y un gorrito.
Según la turista, se quedaron “con lo puesto” y el perjuicio no fue mayor porque tenían consigo los DNI y el dinero, pero sí perdieron “las partidas de nacimiento originales” que estaban en el auto.
La recomendación más insistente a los turistas que se mueven con autos alquilados (o propios) es no dejar dentro ninguna pertenencia de valor.
En algún momento el consejo evitar que queden visibles, pero ahora ya no alcanza, porque “abren los autos y van derecho al baúl”, como dijo Marcos Moura, encargado de la agencia Localiza. Contó que les han abierto autos en pleno centro y no se llevaron nada, porque estaban vacíos. “Los papeles los dejan”, aseguró. También el auxilio.
Gustavo Toro, de la agencia Correntoso, dijo que una opción válida es pedirle al hotel o cabaña permiso para dejar las valijas unas horas, después del check out, y pasar a buscarlas camino al aeropuerto. Porque llevarlas en el auto cuando van a comprar chocolate o a comer algo puede ser fatal.
El secretario de Turismo Gastón Burlón, aseguró que la situación de Bariloche “es similar” a la de otras localidades turísticas. Pero Moura dijo que Localiza tiene agencias en otros puntos como Mendoza y Salta y le consta que “no hay tantos robos como en Bariloche”.
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