8 recomendaciones para prevenir accidentes de niñas y niños en el agro

En el mes de las infancias, el INTA contribuye en la protección de los menores que conviven con el entorno rural agropecuario, o que visitan los establecimientos en modo educativos o recreativos 

Redacción

Por Lic. Horacio Pallao*

La infancia, ese tiempo del entretenimiento y el aprendizaje, conlleva riesgos en las zonas de producción agraria, vinculados al ámbito donde las maquinarias y los productos fitosanitarios, por caso, son parte de lo cotidiano. Así, lesiones o accidentes derivados del entorno productivo rural convierten a niñas y niños en grupos de riesgo cuando no está presente la mirada responsable de un adulto o la protección necesaria en cada actividad o establecimiento.

Por eso es importante proteger a las niñas y niños, educándolos en las normas de cuidado correspondientes y advirtiendo a los adultos sobre la necesidad de estar en alerta ante el peligro.

La mayoría de los accidentes en el campo o la chacra, en menores, ocurren en niñas o niños que no están realizando tareas laborales, sino que viven en el lugar, son acompañantes de adultos o simples espectadores casuales de las tareas rurales que realiza algún familiar.

A diferencia del ámbito doméstico urbano, los accidentes en la ruralidad son menos frecuentes, pero más graves. Y en general, campos y chacras se encuentran alejados de los centros de salud.

8 recomendaciones para prevenir accidentes infantiles en la ruralidad


En este contexto es necesario destacar las siguientes medidas preventivas:

  1. No permitir la conducción de tractores a menores de 18 años.
  2. Evitar que los niños jueguen alrededor de máquinas en movimiento.
  3. Equipar la maquinaria con señales sonoras para evitar atropellos a menores.
  4. No permitir pasajeros en los tractores, cosechadoras y demás maquinarias.
  5. Asegurar que los menores no se acerquen a acequias o canales de riego.
  6. Evitar que los niños caminen descalzos.
  7. Evitar el contacto de los niños con animales sin un adulto cerca: tener en cuenta la reacción del animal. Siempre considerar a los machos en celo y a las hembras lactantes como peligrosos. Tener cuidado con los animales enfermos, heridos o asustados.
  8. Mantener los productos fitosanitarios lejos del alcance de los niños. Cada producto debe estar en su envase original y etiquetado, en un depósito transitorio dedicado especialmente a su almacenamiento, con restricción de acceso.

En la actividad agraria el trabajo seguro y el cuidado de la infancia van de la mano. Proteger a los niños es sembrar un futuro próspero con dignidad y derechos. Por una infancia plena, sigamos la consigna: “¡Cuidado: niños jugando y aprendiendo!”.

(*) Responsable de Higiene y Seguridad INTA, Centro Regional Patagonia Norte (CRPN). 


La infancia, ese tiempo del entretenimiento y el aprendizaje, conlleva riesgos en las zonas de producción agraria, vinculados al ámbito donde las maquinarias y los productos fitosanitarios, por caso, son parte de lo cotidiano. Así, lesiones o accidentes derivados del entorno productivo rural convierten a niñas y niños en grupos de riesgo cuando no está presente la mirada responsable de un adulto o la protección necesaria en cada actividad o establecimiento.

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