Desregulación en la lana: habilitan la exportación directa desde el campo y la Rural celebró la medida
El Senasa creó la figura de "Barraca de Campo". La norma permite a los productores vender su fibra al exterior sin pasar por los lavaderos industriales. El agro habla de "libertad comercial" y mejora en la rentabilidad.
En un movimiento que sacude la logística tradicional de la ganadería ovina, el Gobierno nacional oficializó hoy una medida largamente reclamada por los productores: la posibilidad de exportar su lana directamente desde el establecimiento rural, eliminando la intermediación obligatoria de la industria procesadora.
A través de la Resolución 44/2026, publicada este lunes en el Boletín Oficial, el Senasa creó la categoría de «Barraca de Campo».
Esta nueva figura legal habilita a los establecimientos a acopiar su propia producción (tanto lanas como cueros) y tramitar el despacho de exportación «tranqueras afuera«, sin necesidad de remitir la carga a una barraca o lavadero industrial para su acondicionamiento.
Qué cambia para los productores
Hasta hoy, el esquema normativo funcionaba como un «embudo» que direccionaba la producción primaria hacia la industria local (lavaderos y peinadurías) antes de salir del país. Con la nueva norma, ese paso deja de ser obligatorio para quien quiera vender «lana sucia» (sin procesar) al mundo.
El productor que se inscriba en el Registro del Senasa bajo esta nueva categoría podrá:
- Acopiar su propia fibra en el campo.
- Gestionar el certificado sanitario de exportación en origen.
- Enviar la carga directamente a la aduana de salida con un Documento de Tránsito electrónico (DT-e).
El festejo del campo
La Sociedad Rural Argentina (SRA) salió de inmediato a respaldar la decisión, interpretándola como una señal política clara a favor de la desregulación.
A través de un comunicado en la red social X, la entidad calificó la normativa como un «avance importante para la libertad comercial de la cadena ovina». Según la visión de la Rural, la eliminación de la intermediación industrial «simplificará los procesos y reducirá los costos», permitiendo que el productor capture una mayor parte del precio internacional (el «full price») que antes se diluía en la cadena logística.
Destacamos la Resolución 44/2026 del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) que habilita a los productores ovinos a exportar directamente su lana sucia, cumpliendo los requisitos sanitarios y de trazabilidad vigentes.
— Sociedad Rural Argentina (@SociedadRural) January 20, 2026
La medida representa un avance…
La otra cara: el impacto industrial
Si bien la medida es música para los oídos del sector primario, abre un frente de conflicto inevitable con la industria textil lanera (históricamente fuerte en Chubut y Buenos Aires).
El argumento del Gobierno es que la rentabilidad debe quedar en quien produce. Sin embargo, al facilitar la salida de lana sin valor agregado (sucia), se espera una reacción de los lavaderos, que perderán volumen de trabajo y poder de compra sobre la materia prima local. Es el clásico tironeo entre «primarización» eficiente versus protección industrial.
Qué dice la resolución y qué es la categoría «Barraca de Campo»
En un movimiento que sacude la logística tradicional de la ganadería ovina, el Gobierno nacional oficializó hoy una medida largamente reclamada por los productores: la posibilidad de exportar su lana directamente desde el establecimiento rural, eliminando la intermediación obligatoria de la industria procesadora.
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