Un puñado de animales, muchas ganas de crecer y una visión comercial que ayuda a pequeños crianceros, así es el corazón de este campo familiar en Aluminé

Raúl Benigar lleva más de dos décadas trabajando en un campo de 46 hectáreas ubicado cerca de Aluminé. Su hija Taiara se incorporó al proyecto familiar y ahora buscan achicar el rodeo, mejorar la genética y dar los primeros pasos para convertir el establecimiento en una pequeña cabaña. Al mismo tiempo, impulsan una alternativa comercial para que los pequeños productores de la zona puedan vender sus animales.

Por Miguel Vergara

El campo Pulmarí Lolen, de la familia Benigar.

El campo Pulmarí Lolen, de la familia Benigar.

El campo de los Benigar está ubicado a unos pocos kilómetros de Aluminé, sobre el camino hacia Ruca Choroy, en una superficie de 46 hectáreas que Raúl explota bajo un régimen de concesión. Allí, entre pendientes, agua y una disponibilidad de pasto que depende fuertemente del clima, construyó durante más de veinte años un sistema ganadero familiar.

“Soy jubilado, trabajé 30 años en Pulmarí y ahora tengo un campo en concesión junto a mi hija Taiara”, cuenta Raúl.

En ese espacio, la actividad principal son las vacas. También hay caballos, utilizados como animales de silla, pero el centro del trabajo está puesto en el rodeo bovino.

Actualmente manejan alrededor de 40 vacas, además de dos toros y los terneros que se van incorporando al ciclo. No se trata de una explotación de gran escala. La lógica es otra: producir, seleccionar, vender y reponer, tratando de que cada animal tenga un lugar dentro de un esquema que se adapte a las condiciones de la cordillera.

“Los criamos hasta los seis o siete meses y ahí se venden”, explica Raúl a Río Negro Rural. La decisión de no avanzar con la recría posterior responde fundamentalmente a una cuestión de costos y disponibilidad forrajera. “Sale más a cuenta venderlos que hacer el resto del trabajo”, resume.

Angus para la cordillera



La elección de la raza no fue casual. Raúl comenzó trabajando con Hereford y permaneció alrededor de 15 años con esa genética. Pero hace aproximadamente 14 años decidió cambiar y apostar por Angus.

Un ambiente difícil para hacer ganadería, pero la familia Benigar tiene muchas ganas de seguir creciendo en la actividad.


La experiencia terminó de convencerlo. “Elegí Angus porque se adapta mejor a la cordillera”, asegura. En un ambiente donde los animales deben caminar, buscar alimento y soportar condiciones climáticas cambiantes, la rusticidad es una característica central para la supervivencia.

“Es un animal muy curtido, recorre todo el campo y, después, está el tema de la carne”, agrega.

A eso le suma otra ventaja que resultó determinante: la facilidad de parto. Con Angus, dice, “en el tema parto no hay problema”.

La elección también está vinculada al mercado. “El Angus es una carne más codiciada”, destaca Raúl.

Taiara coincide con esa mirada y observa que el cambio hacia Angus también se está dando entre otros productores de la zona. “Lo que yo veo es que se están tirando mucho más a Angus. Está dando más resultados”, afirma.

El clima condiciona



Como en buena parte de la Patagonia, la disponibilidad de agua y forraje condiciona cada decisión productiva.

Ganadería en Aluminé, una zona atravesada por varios años de sequía.


Los últimos años fueron complicados. La sequía redujo la producción de pasto y obligó a recurrir con mayor intensidad a la compra de forraje. “Hemos estado estos dos años medio complicados, pero este año fue peor”, cuenta Raúl.

A la falta de agua se sumó otro problema: la presencia de conejos silvestres, que compiten por el recurso forrajero. Según explica, en algún momento existió un plan para abordar la situación, pero actualmente no se está implementando.

El establecimiento cuenta con un pequeño arroyo y además con un canal que nace en el río, aprovechado a partir de la cercanía con la comunidad de Ruca Choroy. Esa disponibilidad permite producir algo de pastura, condicionado por el desnivel del terreno.

Han probado distintas especies. Entre las que mejor funcionan aparecen el trébol, el trigo, el timote y la festuca. “La alfalfa necesita más agua y nosotros tenemos desnivel ahí, se nos complica”, explica Raúl.

La producción propia de forraje no alcanza para cubrir todo el ciclo. Por eso compran fardos y, cuando es necesario, suplementan al rodeo con alimento producido fuera del establecimiento.

El regreso al campo



La historia productiva de los Benigar no viene de generaciones anteriores. Fue Raúl quien comenzó a construirla.

Trabajo de campo para la familia, que busca mejorar sus condiciones productivas.


Pero ahora tiene continuidad en Taiara. Tiene 25 años y nació en el campo. Después de pasar un período en Necochea, donde estudió y tuvo contacto con productores y profesionales de una región con una fuerte tradición agrícola-ganadera, decidió regresar a Aluminé.

Actualmente estudia Administración y Producción Rural a distancia, con prácticas presenciales en Buenos Aires.

Su incorporación al campo suma una mirada diferente al proyecto. Raúl aporta la experiencia acumulada de más de dos décadas frente al rodeo y al campo; Taiara intenta sumar capacitación, organización y una perspectiva comercial.

“Nos enfocamos también en asesorar a los productores”, explica. Esa tarea terminó convirtiéndose en uno de los proyectos más interesantes que desarrollan actualmente.

Una salida comercial



En Aluminé existe una importante cantidad de pequeños productores ganaderos. Muchos tienen uno, dos o tres terneros, pero históricamente tuvieron dificultades para encontrar compradores dispuestos a trasladarse hasta la zona por volúmenes tan pequeños.

Producción ganadera en el campo Pulmarí Lolen, en la zona de Aluminé-Ruca Choroy.


“Era una zona muy excluida y no venían a comprar”, recuerda Taiara.

En 2016, Raúl participó de una mesa de negocios organizada en la localidad para intentar resolver esa situación. Con el paso de los años, sin embargo, la dinámica volvió a complicarse y la llegada de compradores se redujo.

Hace aproximadamente dos años, padre e hija decidieron volver a trabajar sobre ese problema. El mecanismo es sencillo, pero puede resultar decisivo para productores que individualmente tienen poco volumen: juntar animales de distintos establecimientos hasta conformar una cantidad atractiva para los compradores.

“En torno a que se empezó a buscar más animales, la demanda empezó a crecer”, relata Taiara.

En algunos casos se reúne una jaula completa; en otros, el volumen es menor. Pero el principio es el mismo: generar escala entre varios productores.

Una empresa familiar



Raúl tiene 62 años. Taiara, 25. Entre ambos hay una diferencia generacional, pero también una continuidad.

Carga de hacienda propia y de vecinos, una comercialización que buscan agilizar.


La familia se completa con Graciela, la madre de Taiara y compañera de Raúl, a quien reconocen como una pieza fundamental durante el crecimiento del proyecto.

No hay una gran estructura detrás, pero hay una idea que atraviesa todo el trabajo: producir mejor y encontrar nuevas oportunidades.

En el rodeo, eso significa menos animales y más genética. En la comercialización, significa reunir volumen para que los pequeños productores tengan una puerta de salida. Y en la familia, significa que una actividad que comenzó con Raúl ahora encuentra en Taiara una continuidad con formación y nuevas propuestas.


mapa ¿Ya visitaste nuestro mapa interactivo? Hacé click AQUÍ para acceder al Atlas Productivo de la Patagonia. Todas las notas y videos de Río Negro Rural en un solo lugar.

whatsapp Seguí AQUÍ el canal de WhatsApp del suplemento Rural de Diario RÍO NEGRO, donde recibirás novedades y material exclusivo sobre el agro de Río Negro, Neuquén y toda la Argentina.



El campo de los Benigar está ubicado a unos pocos kilómetros de Aluminé, sobre el camino hacia Ruca Choroy, en una superficie de 46 hectáreas que Raúl explota bajo un régimen de concesión. Allí, entre pendientes, agua y una disponibilidad de pasto que depende fuertemente del clima, construyó durante más de veinte años un sistema ganadero familiar.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios