Rutinas (II): de Joan Miró a Warhol



Sí, la rutina ha adquirido una consideración negativa asociada a lo que se realiza mecánicamente, a algo vacuo, casi carente de vida. “Como de costumbre” es una canción de Alberto Cortez que resume esta idea de existencia sin sentido. Sin embargo, la rutina es parte esencial de la existencia en tanto que nos configura y ocupa la mayor parte de las horas. Eso sí, en general nada tiene que ver con el vacío.
Víctor Hugo, el autor de “Nuestra Señora de París”,--hoy reducida en parte a cenizas—e inventor del jorobado Quasimodo, se levantaba e ingería tres huevos crudos en el desayuno, al parecer sumergía su cuerpo en hielo al mediodía y a la tarde iba al barbero, en el medio completaba a raja tabla siete horas de escritura.
Joan Miró pintaba desde la siete de la mañana hasta la tarde, la cantidad de tiempo variaba, pero siempre paraba una hora para realizar ejercicios físicos.
Estos casos y muchos más son investigados por Mason Currey en “Rituales cotidianos. Cómo trabajan los artistas”. Para el autor “la rutina es un dispositivo que funciona a diario y es la base de cualquier logro”.
La mayoría de los/as artistas necesitan de la rutina para explotar su creatividad. En muchos casos algunos/as escritores/as manifiestan públicamente lo rutinarias que son sus vidas.
Es que en realidad nuestras vidas no tienen siempre pasajes interesantes, estos son una excepción. De allí que en la historia literaria el denominado “realismo” que se proponía imitar a la vida resultara tan artificial como cualquier escuela de vanguardia. La ficción, el arte no imitan a la vida. Sería aburridísimo. Alguna vez Andy Warhol filmó una serie de películas que duraban seis, ocho horas en la que la cámara mostraba, por ejemplo cómo dormía alguien o cómo cambiaba el paisaje desde la tarde a la noche en la terraza de un edificio. Nadie resistía una proyección completa.
Esta vida que tenemos está salpicada por momentos notables, especiales; pero en gran parte de nuestro tiempo suceden las mismas cosas que queremos que sucedan o no, las rutinas. Ellas son un poco las brújulas con las que nos movemos.


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Rutinas (II): de Joan Miró a Warhol