Se convirtió en jubilada a los 103 años

Amelia Lahetjuzán vive en Río Colorado y goza de excelente salud. El jueves cobró su primer haber como jubilada, a una edad insólita. Tiene 14 hijos.

Por Redacción

RIO COLORADO (ARC).- Una simpática abuela de 103 años que vive en esta ciudad fue el jueves pasado al banco a cobrar la primera jubilación, a la cual accedió a partir del programa nacional que está llevando adelante el Anses.

Se trata de Amelia Lahetjuzán, una saludable abuela que crió catorce hijos en un establecimiento rural dentro del territorio pampeano, quien de esta manera logró jubilarse a esta insólita edad.

Siempre con la compañía de su hija Delia, Amelia tiene una fortaleza envidiable. Cuando se levanta a la mañana, hace su cama, se viste y se baña sola, y prácticamente se mueve con absoluta tranquilidad y comodidad en toda la casa.

Además posee una salud «de hierro». No tiene presión arterial, ni necesita tomar medicamento alguno. «Apenas una aspirina cuando tiene algún dolorcito», explicó su hija Delia.

 

Un régimen estricto

 

Por otra parte, si bien su dieta es a base de alimentos livianos, no mantiene un régimen estricto de comidas. Come prácticamente lo mismo que su familia, evitando solamente las salsas. Incluso durante las fiestas de Navidad y

Año Nuevo, Amelia comió cordero y tomó un vaso de sidra, lo que habla a las claras de su estado de salud. El único problema físico que sufre actualmente es con la audición, dado que desde hace unos años está prácticamente sorda. Sin embargo se comunica muy bien con su familia.

Descendiente de un vasco-francés que llegó a la Argentina a finales del siglo XIX, Amelia nació el 13 de marzo de 1903, en un establecimiento ganadero ubicado en el lote 21 entre la ciudad de Cuchillo-Có (La Pampa) y el paraje Pichi Mahuida (Río Negro).

Una vez casada, su vida

continuó dentro del ambiente rural. Crió 14 hijos, que le dieron 23 nietos y varios bisnietos y tataranietos. Una de sus pasiones de juventud, era andar a caballo. Las extensas llanuras pampeanas fueron testigo de su calidad como jinete, siempre conservando las formas porque «andaba a lo mujer», es decir con ambas piernas sobre un mismo lado del animal.

Hace pocos días participó de la fiesta de egresados de 5to. Año de su nieta Stella Maris, en la cual se quedó entusiasmada con el baile de los chicos hasta las cuatro de la mañana. Una muestra más de la jovialidad y fortaleza de espíritu de esta adorable abuela que está próxima a cumplir 104 años de vida.

Sin dudas que el próximo 13 de marzo, habrá un motivo más para festejar en familia un año más de vida de Doña Amelia Lahetjuzán.


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