«Seriedad y decoro»
Los políticos, los funcionarios, son los que habitualmente utilizan la palabra dignidad ¿pero hacen algo por que se cumpla con esa premisa?, o simplemente la usan en tiempos electorales porque queda bien en su discurso de disuasión y convencimiento a las masas.
Se parece más a querer llenar lo que en la realidad en acciones no se cumple, la inacción se siente identificada con esa «dignidad». Porque dignidad significa: seriedad, decoro y gravedad en el comportamiento.
¿Cuál es la dignidad de los que usurpan terrenos?¿y cuál es la seriedad y decoro de aquellos funcionarios que están obligados a resolver todos los problemas de la sociedad en su conjunto?, de todos los habitantes de Neuquén, de los sin casa, de los que no tienen agua, de los que demandan asfalto y todos aquellos que requieren obras y servicios porque no los tienen, los que no tienen salud, seguridad, educación, de los empleados de comercio que trabajan 10 ó 12 hs diarias y cada vez se encuentran más alejados de su familia y con menos beneficios, de los que han perdido un familiar a manos de la inseguridad en la que estamos inmersos por la anarquía total que vivimos en distintos estamentos del Estado, por la irresponsabilidad de aquellos que deben resolver con justicia los problemas serios que existen en nuestra provincia y en el país todo.
Las soluciones que se brindan a los que reclaman con justa razón, porque no obtienen soluciones de fondo, son demagógicas. Porque de lo contrario seguirían siendo demagogos con el resto de los ciudadanos.
El Estado a través de su tercer poder tiene la obligación de dignificar a sus ciudadanos, haciendo que se cumpla con la ley y el orden, cumpliendo y haciendo cumplir con la ley y el mandato a los funcionarios que realizaron actos fuera de ella y donde todos los habitantes hemos sido perjudicados por esos hechos. Las arcas vacías del Estado provincial y de los municipios neuquinos, los responsables deberían ser llamados por la Justicia y responder a todos los cargos que se les imputan, para que de una buena vez los ciudadanos comencemos a creer en la Justicia, cosa improbable, una utopía.
Hoy escucho y veo con tristeza e impotencia las declaraciones de los funcionarios municipales y provinciales, cómo dicen resolver las situaciones que viven muchos ciudadanos, que son marginados por las políticas instrumentadas por estos mismos, que antes estaban en la vereda de enfrente y tenían todas las soluciones para resolver cada uno de estos problemas, ¡ hoy ya no es así!
El Dr. Mansilla, J.Escobar y otros, ayer eran los que demandaban y tenían las soluciones en el bolsillo, les faltaba poder, hoy lo tienen…, ahora qué les falta, quizás no es tan fácil, porque se les resuelve a unos ¿y los otros? Los que tenemos casa, pagamos impuestos, queremos que nuestros hijos y nietos concurran a la escuela todos los días del año, sin protestas de los educadores porque son bien recompensados por el Estado.
Se nos entreguen las escrituras de nuestras casas que con mucho esfuerzo pagamos mes a mes, en todos los barrios existen estas anomalías y sobre todo en el oeste, que se nos brinden los servicios que también pagamos, que haya justicia en definitiva para todos, así lograremos dignidad.
Miguel Ángel Henríquez, DNI 10.868.858
Neuquén