“Siguen con las mismas prácticas del 76”

Redacción

Por Redacción

Estamos en el último tramo del 2013, a días de conmemorar una de las fechas más significativas en materia de derechos humanos, el 30 de octubre, y no obstante me embarga la sensación de que seguimos sin aprender, sin darnos cuenta de los valores que los argentinos estamos lejos de reivindicar. A mis cortos 28 años no puedo entender que sigamos teniendo gobernantes que dejan de lado todo tipo de humanidad por mezquindades personales. ¿Cómo es posible que se maltrate a la gente por pensar distinto, que alguien que se supone que está para servir a la comunidad y brindarse a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, ya sea a nivel municipal o provincial, se convierta en un ser que acosa de manera violenta y agresiva a las personas que trabajan? ¿No es suficiente todo lo que hemos atravesado los argentinos como sociedad después de una dictadura tan vil y cruenta como la de hace 30 años? Sinceramente, es muy duro ver cómo se llega a tanta bajeza, cuánto odio destilan quienes se jactan de la década ganada, la década del amor. Lo que está pasando hoy en las distintas localidades de nuestra querida provincia a manos de dirigentes y gobernantes del peronismo es inverosímil teniendo en cuenta que fue el peronismo el partido que surgió por la necesidad de proteger a los trabajadores y liberarlos de la opresión que recibían por parte de quienes se creían mejores por el solo hecho de contar con poder económico. De esta manera pisotean la bandera de su partido y se denigran como personas, porque no tienen valores morales y no se detienen a pesar en el mal que generan, un mal que se replica no sólo al grupo familiar de la persona maltratada sino a toda la comunidad que rodea a esa familia. ¿Es posible que estos dirigentes no se den cuenta de lo terrible de su accionar? La militancia que los rodea, ¿no siente vergüenza de ellos? La sociedad y los habitantes de las comunas no pueden dejar pasar estos modos reaccionarios, discriminatorios y violentos. Están llevando prácticas arcaicas y cavernícolas que deben repudiarse en todos los niveles, las personas somos todas iguales y debemos respetarnos mutuamente sin importar las diferencias ideológicas. El hecho de decir lo que pensamos sin tener miedo se suponía que se había recuperado con la derrota de los militares en el 83, pero parece que fue sólo una suposición y en Río Negro lo estamos experimentando de cerca. Muchos jóvenes que creíamos no haber llegado a conocer lo que se vivió en el 76 ahora lo podemos vislumbrar, porque estas personas que se dicen dirigentes y gobernantes de la década ganada se lo están haciendo vivir a los ciudadanos rionegrinos de cerca. Qué triste que a poco de conmemorar los 30 años de la vuelta de la democracia no hayan aprendido nada. Agustina Madariaga DNI 31.737.356 Roca

Agustina Madariaga DNI 31.737.356 Roca


Estamos en el último tramo del 2013, a días de conmemorar una de las fechas más significativas en materia de derechos humanos, el 30 de octubre, y no obstante me embarga la sensación de que seguimos sin aprender, sin darnos cuenta de los valores que los argentinos estamos lejos de reivindicar. A mis cortos 28 años no puedo entender que sigamos teniendo gobernantes que dejan de lado todo tipo de humanidad por mezquindades personales. ¿Cómo es posible que se maltrate a la gente por pensar distinto, que alguien que se supone que está para servir a la comunidad y brindarse a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, ya sea a nivel municipal o provincial, se convierta en un ser que acosa de manera violenta y agresiva a las personas que trabajan? ¿No es suficiente todo lo que hemos atravesado los argentinos como sociedad después de una dictadura tan vil y cruenta como la de hace 30 años? Sinceramente, es muy duro ver cómo se llega a tanta bajeza, cuánto odio destilan quienes se jactan de la década ganada, la década del amor. Lo que está pasando hoy en las distintas localidades de nuestra querida provincia a manos de dirigentes y gobernantes del peronismo es inverosímil teniendo en cuenta que fue el peronismo el partido que surgió por la necesidad de proteger a los trabajadores y liberarlos de la opresión que recibían por parte de quienes se creían mejores por el solo hecho de contar con poder económico. De esta manera pisotean la bandera de su partido y se denigran como personas, porque no tienen valores morales y no se detienen a pesar en el mal que generan, un mal que se replica no sólo al grupo familiar de la persona maltratada sino a toda la comunidad que rodea a esa familia. ¿Es posible que estos dirigentes no se den cuenta de lo terrible de su accionar? La militancia que los rodea, ¿no siente vergüenza de ellos? La sociedad y los habitantes de las comunas no pueden dejar pasar estos modos reaccionarios, discriminatorios y violentos. Están llevando prácticas arcaicas y cavernícolas que deben repudiarse en todos los niveles, las personas somos todas iguales y debemos respetarnos mutuamente sin importar las diferencias ideológicas. El hecho de decir lo que pensamos sin tener miedo se suponía que se había recuperado con la derrota de los militares en el 83, pero parece que fue sólo una suposición y en Río Negro lo estamos experimentando de cerca. Muchos jóvenes que creíamos no haber llegado a conocer lo que se vivió en el 76 ahora lo podemos vislumbrar, porque estas personas que se dicen dirigentes y gobernantes de la década ganada se lo están haciendo vivir a los ciudadanos rionegrinos de cerca. Qué triste que a poco de conmemorar los 30 años de la vuelta de la democracia no hayan aprendido nada. Agustina Madariaga DNI 31.737.356 Roca

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