Siguen los cruces hacia la renovación de autoridades
Cuestionan que Soria hable de "lealtad". Rechazaron formalmente las impugnaciones.
Un dislate jurídico y una posicionamiento político cargado de hipocresía.
Esas dos conclusiones sacó la oposición del PJ rionegrino tras analizar la impugnación que hizo el oficialismo contra la candidatura de Daniel Cortés a la presidencia del partido.
El rechazo a la presentación de la Lista Celeste y Blanca fue formalizado por los apoderados del sector Azul, Rodolfo Ponce de León y Rubén Alomo.
En el escrito se criticó duramente la postura del intendente de Roca, Carlos Soria, y se puso en duda la autoridad de la Junta Electoral de partido para aceptar las invalidaciones a partir de las «graves inconductas» denunciadas.
De esta manera, el peronismo sumó un nuevo cruce en el camino hacia la renovación de sus autoridades, prevista para el 6 de julio.
La decisión de la Junta Electoral -que se conocería el jueves- será relevante porque definirá si Cortés podrá enfrentar a Soria en las urnas, además de la habilitación de otros dos candidatos a consejeros que fueron impugnados: Walter Cortés (hermano del legislador) y Miriam Saigg. El primero fue observado por su explícito apoyo al radical Marcelo Cascón en las elecciones de Bariloche y la dirigente de Roca por el cargo que ocupa en el Ministerio de Gobierno de la provincia, como titular del Instituto de Presos y Liberados.
«No vacilamos en calificar esta impugnación como un verdadero dislate jurídico, sin asidero legal ni político», expresaron los apoderados antes de recordar que la sola condición de afiliado es suficiente para ser candidato.
En este sentido, agregaron que «por resolución del Congreso Nacional del Partido Justicialista el requisito de antigüedad en la afiliación ha sido dejado sin efecto, con lo cual la fecha de afiliación o residencia ha quedado de hecho sin relevancia jurídica alguna».
«La finalidad de la absurda impugnación que contestamos no es observar la participación de los compañeros a través de los requisitos formales que caracterizan las impugnaciones (no estar en el padrón, antigüedad, etcétera), sino la de efectivizar, en el lugar y momento absolutamente inapropiados y ante un órgano incompetente para esa función, un verdadero juicio político», insistieron Ponce de León y Alomo.
Para cerrar el análisis del marco jurídico recordaron que «el único que puede aplicar sanciones en el PJ es el Tribunal de Disciplina partidario».
En el plano político, los apoderados de la Lista Azul fueron directos al calificar como una «hipocresía» la postura de Soria, quien incluso utiliza la palabra «lealtad» en la denominación de su lista.
Después de mencionar a
los ocho peronistas que armaron un bloque unipersonal en la Legislatura (conducta que se reprocha a Cortés) durante los últimos años, se quejaron porque «parecería que Cortes habría cometido la mayor incongruencia de su vida, cuando sólo se trata metodologías inspiradas en cuestiones de políticas legislativas».
«Quien encabeza hoy la Lista «Celeste y Blanca» (que para mayor escarnio lleva el Día de la Lealtad como denominación), Carlos Soria, luego de perder la interna con Ovidio Zúñiga a la candidatura de diputado nacional por Río Negro, corrió presuroso a guarecerse en territorio bonaerense, para allí, en la estructura de otro partido, otra conducción, otra Carta Orgánica postularse en el puesto 17 como diputado nacional por otra provincia», avanzaron.
«Ni lealtad partidaria ni siquiera lealtad provincial. ¡Cuánta hipocresía!», resaltaron los dirigentes opositores.
(Redacción Central)