Silencio de radio

<b>Falleció a las 0:15 de ayer, a los 64 años </b>

Por Redacción

Juan Alberto Badía, 1947-2012

“Let it Be”. Esa fue la canción que todos entonaron ayer, emocionados y tristes, como último adiós al fanático número de los Beatles en el país, al “Quinto Beatle” como lo llamaban, al locutor y conductor Juan Alberto Badía, que falleció a los 64 años como consecuencia de una neumonía que complicó el cáncer de mediastino que sufría desde 2010. Familiares, músicos y colegas de la radio y la tevé lo despidieron cantando ese tema que a él tanto le gustaba.

Los restos de Badía fueron velados ayer en Olivos y trasladados al Jardín de Paz, en Pilar, donde se realizó una ceremonia privada, a la que asistieron sus hijos Carla, Bárbara, y Juan Agustín, su mujer, Mariana, sus hermanos, Marcelo Tinelli, Graciela Borges, Soledad Silveyra, Norberto Alonso, Pinky, Fernando Bravo, “Cacho” Fontana, Pedro Aznar, Juan Carlos Baglietto, Jairo, Víctor Heredia, Marley, Julio Lagos, Gustavo Luteral, el productor televisivo Gustavo Yankelevich y Alejandro Lerner. La música y el mundo de la radio y la tevé, en una ceremonia que unió a quienes lo querían y respetaban. El mundo del rock, al que le dio un lugar impensado en la tevé de los ochenta, y el de la pantalla chica y la radio, dos sitios en los que dejó su huella. En ambos Badía supo marcar su estilo: sobrio, entrañable, respetuoso, culto y popular. Eso mismo que todos le reconocen y apreciaban en él.

Nacido el 24 de noviembre de 1947, Badía recordaba que cuando era niño, en su Ramos Mejía, con su hermano solían jugar a ser locutores y armaban un improvisado estudio de radio donde practicaban imitaciones y ponían música exitosa de entonces. Tenían en quién inspirarse: su padre era Juan Ramón Badía, un respetado maestro y profesor de locutores poco entusiasmado con que su hijo siguiera sus pasos. Pero los siguió en 1966 se inscribió en la carrera del Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica (ISER). Y pronto se recibió.

Los Beatles tocaban la banda sonora en el mundo y también aquí. Y ese furor que se desató no le fue nada ajeno. Desde temprano, comenzó a coleccionar cosas relacionadas con los Fabulosos Four. Y una sola decepción le depararon: en 1975 logró una entrevista con John Lennon. Pero volvió frustrado porque el alma de los Beatles lo dejó plantado en la puerta del edificio Dakota. Muchísimos años más tarde, pudo sacarse el gusto de entrevistar a Paul McCartney. Y se llevó el recuerdo de haberlo visto en River, cuando vino en 2010. Ese día, lloró sin parar: se había enterado de que tenía cáncer de mediastino. “Lloré como nunca. Los que me acompañaban no entendían por qué tanta emoción: no era la primera vez que veía a Paul. Pero yo creía que me estaba despidiendo de todo”, contó poco después.

La mayoría de las radios recordarán su paso: Rivadavia, El Mundo y Del Plata, con su media hora dedicada a Los Beatles, los sábados en “Modart en la noche”, y un ciclo diario que hizo historia como “Imagínate-Flecha Juventud”. Dedicado a un público adolescente -y algo más- que esperaba ansiosamente la cita nocturna con los grandes del rock nacional. Allí se escuchó a Sui Géneris, a la trova rosarina completa y a todos los artistas que habían logrado llevar al rock nacional a su mejor momento, una popularidad en la que el locutor tuvo un protagonismo fundamental.

La tevé también lo recordará. ¿Quién no recuerda la cortina musical que marcaba el inicio de “Badía y Compañía”, ese ciclo que marcó a generaciones y en el que surgieron figuras como Carlos Mellino con su Profesor Lambetain, Marcelo Tinelli, Silvina Chediek, Pepe Eliaschev, y hasta el ex jefe de gobierno porteño, Jorge Telerman? Por allí pasaron todo el abanico de músicos del rock nacional. Allí tenían oportunidad de lucirse y mostrar su música.

También fue revolucionario y exitoso su ciclo nocturno “Imagen de radio”, donde volvió a la carga con viejos y nuevos amigos en un estudio que mostraba la magia de la radio en la tevé. Y es imposible no mencionar “Estudio País, con el con el que interconectó a toda la geografía argentina en simultáneo.

En su larga carrera de 42 años, fue director de Radio Ciudad, y tuvo su propia emisora, Estudio Playa, en Pinamar. También estaba al frente de Parque Laguna Fantasma, en Bariloche, la KMFM 96.5, Kilómetros de Radio, en la que emitía en simultáneo su emisora web JABRadio.

Badía solía definirse como “bicho raro”. “Me preocupa ser buena persona y creo serlo. No voy a rasguñar la pantalla para quedarme agarrado. Mi programa convoca artistas, no canciones de moda”. Fue fiel a esas ideas. Fue buena persona. Y los artistas, sus colegas, y un público ante el cual siempre se mostró honesto y querible, así lo recuerdan y así lo quisieron.