Silvia y su impune muerte en Plottier

Por Redacción

Fue la empleada bancaria que el viernes recibió el disparo de uno de los asaltante en su propia casa. El otro tiro impactó en el rostro del marido. Todo delante de su hijo adolescente. El martes Silvia Quilodrán murió. Pero nadie sabe qué pasó con los delincuentes. Ni siquiera se levantaron huellas dactilares: es que la Policía estaba totalmente desguarnecida. Cinco móviles permanecían rotos. Sólo uno funcionaba. Un caso que eriza la piel. Este miércoles, en la edición impresa de “Río Negro”.

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