Sobisch declaró al Estado en emergencia administrativa y financiera

Lanzó anoche once severos decretos de ajuste. Revisará todos los nombramientos desde fin de 1997. El paquete se adoptó en acuerdo de ministros.

Por Redacción

NEUQUEN .- El gobernador Jorge Sobisch declaró anoche en emergencia administrativa, económica y financiera al Estado neuquino. El decreto, que es el primero de una serie de once, dio el marco para el dictado de los otros diez que ordenan la revisión de los casi 6.000 nombramientos de personal que hizo el gobierno anterior desde 1997 para despedir a aquellos que no tengan estabilidad, reducen gastos de funcionamiento y disponen la venta de todos los vehículos de la administración pública.

El mandatario tomó esta decisión en su primer día hábil de gobierno.

Antes había tomado otra decisión, acordada con el intendente aliancista Horacio Quiroga: la provincia traspasará el EPAS a la municipalidad de Neuquén.

En medio del estado de crisis financiera que la nueva administración acusa, el ministro de Economía, Alfredo Pujante, y el presidente del Banco de la Provincia del Neuquén, Luis Manganaro, volarán hoy a Buenos Aires con el fin de reunirse con entidades crediticias y asegurarse el dinero para el pago de los sueldos de diciembre y de los aguinaldos.

Revisan nombramientos

El decreto que abre la serie y que lleva el número 47 dispone la revisión de todas las incorporaciones de personal en el Estado desde el primero de enero de 1997 hasta el 9 de diciembre pasado.

«En aquellos casos en los que no se configure el derecho subjetivo a la estabilidad, se procederá a propiciar el dictado de la norma legal que produzca la baja del agente en cuestión», dice el texto de la norma.

De su lectura se infiere que los casi 6.000 empleados en estas condiciones perderán el empleo (la estabilidad se logra a los tres años), pero una horas antes de firmar los decretos, el gobernador le dijo a «Río Negro» que la decisión «no pasa por el tiempo sino por la calidad del ingreso».

«No creo que la solución del desempleo en la provincia pase por que todos aquellos que están desocupados y cerca de la política ingresen al Estado. Ello es una situación perversa que hay que cortar de alguna manera», dijo el mandatario.

La determinación de los que «entraron en lugares necesarios será materia de análisis, sin cuestiones políticas».

En Neuquén, el empleo público es una de las principales alternativas laborales. Actualmente la planta de personal del Estado provincial supera las 33.000 personas.

Los demás decretos -todos firmados en acuerdo de ministros- disponen las medidas que Sobisch había anunciado en su discurso de asunción ante la Legislatura:

*Se desafectarán antes del 22 de diciembre todos los vehículos oficiales (ayer Sobisch usó su auto particular y no la camioneta oficial), menos las ambulancias, los patrulleros, los coches del EPEN, el EPAS, Vialidad y los afectados al resguardo de los recursos naturales.

*Se suspendió el alquiler de inmuebles. De los contratos en vigencia, se eliminará la mitad. No se arrendarán más viviendas para funcionarios y se rescindirán las contrataciones actuales.

*Sobisch borró del presupuesto sus gastos de representación.

*En el 2000 se gastará un 80 por ciento menos en viáticos.

*No se contratará publicidad oficial durante seis meses.

*Se relevarán los inmuebles ociosos del Estado y se pedirá autorización legislativa para su venta.

*Durante cuatro meses habrá una reducción del 80 por ciento en el pago de horas extras, salvo en los hospitales.

*La partida de «protocolo y agasajos», que es de un millón de pesos, bajará a la mitad.

*Todas las reubicaciones de empleados públicos que se hizo en el Estado entre 1997 y el viernes pasado, serán anuladas.

Aunque ya está redactada, el gobernador recién firmará hoy la segunda serie de medidas de reducción de gastos en la administración pública.

Una segunda tanda

Una vez dictados y publicados en el Boletín Oficial caducarán todos los contratos de locación o de servicios de carácter personal que haya suscripto el Estado.

Además, los gastos puros de funcionamiento, como la compra de insumos y materiales, se reducirán al 15 por ciento de la partida actual.

En el mismo plazo, quedará prohibida la contratación de servicios de telefonía celular. Las deudas por este concepto generadas hasta ahora se liquidarán, pero no será renovada la prestación.

En los teléfonos fijos del Estado, se programará la central para reducir en un 70 por ciento los gastos.

Como la venta de vehículos y otras medidas similares provocará la aparición de empleados sin funciones, como los choferes, se implementará un plan de capacitación para ellos.