El regreso de Carlos, el primer almacenero de Bariloche

En 1895, Carlos Wiederhold estableció el primer almacén de ramos generales al que bautizó “La Alemana”. Sus restos serán repatriados de Chile hasta un mausoleo en el cementerio de Bariloche.

Por Lorena Roncarolo

Si bien la fundación oficial de Bariloche ocurrió el 3 de mayo de 1902, a través de un decreto del entonces presidente Julio Argentino Roca, el municipio decidió homenajear al «fundador comercial» Carlos Wiederhold. De hecho, la denominación San Carlos de Bariloche es en, en parte, en honor al nombre de este chileno hijo de alemanes. «Carlos» en homenaje a Wiederhold y Bariloche proviene del término mapuche «Vuriloche» (gente del otro lado de la montaña).

Allá por 1895, Wiederhold estableció el primer almacén de ramos generales de la zona, conocido como “La Alemana” -luego, «Don Carlos»- que fue considerado como «la base» del posterior desarrollo urbano y económico de la localidad.

Tras haber iniciado los trámites para repatriar sus restos que, según indicaron ya tiene el consentimiento de sus familiares en Chile, el Municipio avanza en la construcción de un mausoleo en el ingreso del Cementerio Municipal que contendrá los restos de Wierderhold así como algunas fotos históricas para que sea visitado por las escuelas. También trabaja en la restauración del histórico almacén que estaba ubicado originalmente en la esquina de Quaglia y Costanera a fin de convertirlo en un espacio turístico para difundir la historia local.

La tumba de Carlos Wiederhold en el Cementerio General en Santiago de Chile. Foto: gentileza

«Fue una idea del intendente para reafirmar la identidad de Bariloche. Empezamos a averiguar y supimos que tras su paso por Bariloche, regresó a Chile. Cuando le detectaron cáncer, se fue a tratar a Santiago de Chile. Murió allá y lo enterraron en el Cementerio General», recalcó Antonio Zidar, director de Relaciones Institucionales que integró la comitiva de Bariloche que viajó al cementerio de la capital de Chile en busca de la tumba de Wiederhold que estaba en el sector más antiguo del predio de más de 100 hectáreas, donde hay más de dos millones de personas sepultadas.​​

El Cementerio General en Santiago de Chile. tiene casi 100 hectáreas y más de 2 millones de de dos millones de personas sepultadas.​​ Foto: gentileza

La mayor complicación para repatriar los restos, acotó Zidar, es que Wierderhold fue enterrado junto a un sobrino y una hermana de su esposa. No tuvo hijos de modo que la autorización del trámite correspondió a otros de sus familiares radicados en el sur de Chile.

«Más allá de la autorización de sus familiares que estaban muy orgullosos por esta propuesta, se debe hacer una publicación por si alguien se opone, tal como pasa con las herencias. Después no hay mayores inconvenientes con el traslado de los restos en una pequeña urna ya que hablamos de casi 100 años», indicó.

El almacén La Alemana. Foto: gentileza Archivo Visual Patagónico

¿Por qué se pone el foco en Wiederhold que vivió muy pocos años en Bariloche? «Su negocio fue epicentro de lo que era este incipiente poblado. Si uno mira los censos formales de esa época, las familias estaban nucleadas en torno a esta actividad: el comercio con Chile. De hecho su nombre dio origen a la denominación de la ciudad», respondió Zidar.

Muchas veces, se lo ha definido a Wiederhold como primer poblador aunque esto generó una controversia: si instaló un almacén es porque había gente en la zona para comprar. «Se supone que ayudó a consolidar este lugar. Fue la génesis de lo que después fue la Chile Argentina (la compañía de capitales alemanes que iba del Pacífico a la estepa rionegrina)», comentó Zidar.

Un visionario

Claudio Vargas es escritor e integra el Círculo Chileno Gabriela Mistral en Bariloche. Tiempo atrás inició una investigación acerca de la historia de los trabajadores chilenos que desembarcaron en Bariloche.
«Al buscar el archivo de los primeros chilenos que llegaron a la región, llegué a Carlos Wiederhold», planteó y lo calificó como «un visionario».

En 1895, cuando se instaló en la ciudad, relató Vargas, «justo se hizo el segundo censo nacional y entró como parte de los 76 barilochenses que vivían en el radio céntrico. Sucede que al llegar al lugar, se dio cuenta que era un lugar lindo y vio la veta comercial. Su familia ya tenía negocios en la zona de Osorno».

Contó que pocos años después, Wiederhold se instaló en Puerto Montt, donde incluso fue cónsul de Alemania. Allá por 1925 volvió a Bariloche para ser homenajeado por sus compañeros antes de emprender su viaje a Santiago de Chile para iniciar un tratamiento contra la leucemia. El agasajo organizado por Emilio Frey en el cerro Runge coincidió con el 30 aniversario de la ciudad. En una foto, detalló Vargas, puede verse a Otto Goedecke y a Primo Capraro, «la alcurnia de Bariloche».

El censo donde aparece Wierdehold como «cultivador». Foto: gentileza Claudio Vargas

Wiederhold murió diez años después, con 68 años, y fue enterrado en Santiago de Chile.

«Los viejos barilochenses lo reconocían como fundador, pero lo cierto es que era un chileno alemán y esto, una zona fronteriza», señaló este barilochense a quien los descendientes de Wiederhold le cedieron la información del árbol genealógico desde 1430 y una foto familiar de 1888.

«Wiederhold marca que los chilenos han estado desde 1870 en Bariloche. De ese segundo censo que daba cuenta de 76 personas, el 80% era chileno, además de dos españoles, tres alemanes, 17 argentinos (de los cuales, el 50% era hijo de chilenos)», resaltó Vargas.

Si bien Wiederhold solo permaneció cinco años en Bariloche, apuntó, «dio el puntapié inicial de lo que es hoy la ciudad, impulsando el motor económico. Y como colectividad chilena, es un orgullo poder mostrar que los chilenos fueron de los primeros en llegar a esta zona».

Foto: gentileza Claudio Vargas

«Vinieron a trabajar. Historia de chilenos en la región» es el nombre del próximo libro de Vargas que contempla información desde Wiederhold en adelante. «Se trata de rescatar a nuestra gente, los que aun viven o a los que han fallecido recientemente, como Maximino que murió con 107 años. De esos años, 84 estuvo en Bariloche. Cruzó a la ciudad caminando a sus 23 años, junto a un grupo de chilenos. Historias de esas, hay miles», concluyó.


La obra en el cementerio

El arquitecto Oscar Compagnucci, de la Secretaría de Planeamiento de Bariloche, está a cargo de la obra del mausoleo que demandará unos 40 días. Detalló que se trata de un espacio semicubierto en el ingreso al cementerio de 7,50 por 4,50 metros.

«Será de porcelanato con guardas de piedra y una sobreelevación de piedra negra donde se ubicará el cobre con los restos. Tendrá iluminación y cuadros referentes al pasado de Bariloche. Está en un lugar clave ya que es el pórtico de ingreso al cementerio donde descansan muchísimos vecinos de la ciudad», sintetizó Compagnucci.


Si bien la fundación oficial de Bariloche ocurrió el 3 de mayo de 1902, a través de un decreto del entonces presidente Julio Argentino Roca, el municipio decidió homenajear al "fundador comercial" Carlos Wiederhold. De hecho, la denominación San Carlos de Bariloche es en, en parte, en honor al nombre de este chileno hijo de alemanes. "Carlos" en homenaje a Wiederhold y Bariloche proviene del término mapuche "Vuriloche" (gente del otro lado de la montaña).

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