Catedral sumará cuatro dispositivos Gazex para fortalecer el plan de seguridad en la montaña

Los O Bell'X y los Gazex son dispositivos de detonación de avalanchas que funcionan de forma remota y se utilizan para garantizar seguridad en los centros de esquí. Cada año, la empresa debe bajarlos para realizar tareas de mantenimiento. Tres vuelos en helicóptero fueron necesarios para mover los equipos hasta la base del cerro.

Redacción

Por Redacción

Como cada fin de temporada, el equipo de Patrulla del cerro Catedral gestionó la bajada de los dos dispositivos O Bell’X, que se encuentran en zonas peligrosas de la montaña. Tres vuelos de helicóptero fueron necesarios para concretar el movimiento de estos equipos tecnológicos, que miden unos tres metros de alto y pesan 700 kilos.

El O Bell’X es un dispositivo de disparo preventivo de avalanchas que se instala en zonas de difícil acceso, para purgar el manto de nieve y dar seguridad a las pistas de esquí. Estos equipos -dos en toda la montaña, ubicados en el sector sur- reemplazan la detonación manual con explosivos, en los dos puntos más críticos del centro de esquí. En total, hay 24 puntos de intervención, de los cuales sólo dos son automáticos.

El helicóptero partió desde la playa principal de estacionamiento y subió hasta los sectores de la cumbre, donde se encontraban los dispositivos. Allí, desembarcaron los patrulleros, que prepararon el equipo para su descenso. El helicóptero volvió a aproximarse a la zona minutos después, con un soporte en el que cargó, de a uno por viaje, cada O Bell’X hasta las estructuras preparadas para llevarlos al taller, en la base del Catedral.

Las detonaciones son parte del Protocolo de Intervención de Desencadenamiento de Avalanchas (PIDA), que da seguridad a las pistas de esquí evitando que posibles desprendimientos, espontáneos o generados por los mismos esquiadores, se desarrollen sobre la zona esquiable.

El O Bell’X es un dispositivo de 4 metros de alto y 700 kilos, que se utiliza para detonar avalanchas de forma controlada. Foto: Gentileza.

«Funciona con una mezcla de gases que gracias a una chispa hace una fusión y hace la explosión», explicó Samuel Cárdenas, Segundo Jefe de Patrulla de Catedral, y explicó que los O Bell’X «garantizan una efectividad y una apertura de pistas más rápida».

Cada fin de temporada invernal, los equipos de seguridad de la empresa retiran los dispositivos para su mantenimiento técnico. Las estructuras, una gran base metálica emplazada sobre la roca debajo de la nieve, se quedan, y antes del comienzo de una nueva temporada vuelven a colocarlos en su lugar.

«Se le chequea los sistemas de comunicación, las baterías, los paneles solares. También se verifican todas las mangueras, para chequear que no haya pérdidas, si alguna está reseca o en mal estado se cambia», detalló Santiago Lennon, Jefe de Seguridad de Catedral Alta Patagonia. En mayo o junio, cuando estén dadas las condiciones climáticas para volar en helicópetero con carga, vuelven a subir cada O Belli’X a su sitio, con los tubos de hidrógeno y oxígeno recargados.

El O Bell’X es un dispositivo de 4 metros de alto y 700 kilos, que se utiliza para detonar avalanchas de forma controlada. Foto: Gentileza.

«Son varios miles de dólares para cada vez que se suben y se bajan, pero cuando se trata de seguridad no hay opción, no se anda con vueltas», aclaró Lennon, en relación al costo de vuelo por hora.

El helicóptero, gestionado por la empresa Ivex, es un modelo Airbus B3, que soporta grandes cargas y se utiliza también para rescates de montaña en la zona y en la región de El Chaltén. Antes del vuelo, el piloto especificó que, para la cargas de peso excesivo, viaja él sólo porque el riesgo es mayor.

Para descender los O Bell’X fueron necesarias unas dos horas de vuelo: primero subió un equipo de dos patrulleros que desembarcaron en la zona 5, conocida como La Triangular por una gran piedra con forma de triángulo, donde está emplazado uno de los dispositivos. El segundo equipo, conformado por otros dos patrulleros, se quedaron en la zona 9, conocida como La Hoyita.

En ese área, en 2024, el O Bell’X fue arrasado por una gran avalancha, que dañó partes del dispositivo y obligó a una bajada antes de tiempo para su reparación. Una vez que volvieron a subirlo, fue reubicado en un lugar más seguro.

Los O Bell’X son dispositivos automáticos de detonación de avalanchas de forma controlada. Cada año, Catedral los remueve para su mantenimiento. Foto: Gentileza

El equipo se gestiona de manera electrónica desde las oficinas técnicas de la empresa, lo que da seguridad también al equipo de Patrulla, evitando que tengan que pasar por zonas críticas los días de grandes nevadas y condiciones peligrosas. Para generar las explosiones, mezcla oxígeno e hidrógreno. Las detonaciones controladas en el manto de nieve evitan que avalanchas espontáneas puedan caer o desatarse sobre el centro de esquí.

«Esta temporada hicimos 15 tiros en total. Y 24 PIDA manuales», explicó Cárdenas. Durante el invierno del 2024 tuvieron que poner el práctica el protocolo 29 veces, por lo que terminaron la temporada casi sin tiros disponibles.

La tecnología del Gazex, más eficiencia y seguridad


Para la próxima temporada, la empresa estima tener cuatro dispositivos más, que traerán de Francia, junto con la visita de técnicos especialistas de la empresa MND que los desarrolla.

Esta vez, se trata de una tecnología más avanzada: el Gazex es otro modelo de activación remota, más rendidor y eficiente. Si bien su instalación es más costosa, requiere menos mantenimiento ya que no hay que retirarlos y volverlos a subir cada temporada.

«Requiere una obra civil más grande, con tubería», explicó Lennon y aseguró: «estamos esperando que se termine de ir la nieve para arrancar la obra». Fusionando gas propano con oxígeno, el Gazex genera una explosión directa sobre el manto de nieve, que detona automáticamente la avalancha controlada.

«Es más efectivo y tenés más tiros. Aproximadamente 40 por temporada«, detalló Cárdenas y aclaró que «en los que tenemos hay que controlar el tema del uso». Los técnicos aclararon que cuántos más dispositivos automáticos, más rápido se concreta el protocolo y más temprano se puede realizar la apertura del centro de esquí.

«Además, es más seguro para los miembros de la Patrulla, que hoy en día hacemos todavía muchas detonaciones manuales», explicó Cárdenas, que trabaja hace más de 25 años en el cerro Catedral, y recordó a su compañero, Mario Ruiz, que murió en medio de un operativo de avalanchas, en el sector norte de la montaña.


Como cada fin de temporada, el equipo de Patrulla del cerro Catedral gestionó la bajada de los dos dispositivos O Bell'X, que se encuentran en zonas peligrosas de la montaña. Tres vuelos de helicóptero fueron necesarios para concretar el movimiento de estos equipos tecnológicos, que miden unos tres metros de alto y pesan 700 kilos.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios