Cómo es el plan de San Martín de los Andes para avanzar en la preservación del patrimonio cultural

La restauración de la Casa Castillo fue asumida por sus propietarios, tras un incendio en diciembre del año pasado. El Municipio de San Martín de los Andes les propuso un llamativo incentivo.

La Casa Castillo. Foto: gentileza Leonardo Guevara

La restauración de una casa histórica en San Martín de los Andes, conocida como la Casa Castillo, fue asumida por sus propietarios, tras un incendio en diciembre del año pasado y la firma de un convenio urbanístico con la Municipalidad de San Martín de los Andes que les propone un incentivo a cambio de esta recuperación de la vivienda. Un avance inédito para la localidad cordillerana que podría ser replicado en la región.

La Casa Castillo fue construida en 1924 por Luis Tosi, en la emblemática avenida San Martín. «La casa está construida enteramente de madera de raulí, madera nativa. Tiene un diseño característico de las casas de principios de siglo similar a las del sur de Chile. De hecho, muchos carpinteros eran chilenos«, dijo y agregó que la casa «tiene una forma de h, una galería abierta grande con ventanas con vidrios repartidos. Mas allá del valor arquitectónico, tiene valor histórico y social importante«.

Fue una vivienda familiar, donde vivieron maestros de la Escuela 5, a partir de 1950 funcionó un club social para los empleados del Parque Nacional Lanín con canchas de bochas y metegol. Era un lugar de encuentro. En 1960, cuando el Banco Nación compró el lote de esta construcción, Rodolfo Luis Castillo y Aurora Lizaso adquirieron la casa histórica y la trasladaron con yuntas de bueyes hasta su ubicación actual, en Obeid 956. «Esto da una idea de su calidad constructiva. Era una práctica común en esa época: comprar una casa, subirla en rollizos de madera y trasladarla usando cintas de bueyes«, advirtió Santos.

El incendio de La Casa Castillo en diciembre de 2024. Foto: gentileza

En los últimos años, funcionó como restaurante hasta diciembre de 2024 cuando se prendió fuego. Sus actuales propietarios asumieron la restauración de la vivienda que, se estima, finalizará en enero. Pero a su vez, la Comisión Municipal de Preservación del Patrimonio Cultural propuso la firma de un convenio urbanístico, aprobado por el Concejo Deliberante en la sesión del 2 de octubre pasado. Este convenio posibilitó trasladar la superficie edificable -que no se puede usar al tratarse de un inmueble histórico- a otro inmueble.

Este incentivo se puso en marcha por primera vez en San Martín de los Andes y marca un antecedente que podrá ser replicado por propietarios de otras casas históricas incluidas en el Registro Municipal del Patrimonio Cultural.

La Casa Castillo fue incorporada al Registro Municipal de Patrimonio Cultural en los años 90 cuando arrancó la política pública para preservar el patrimonio en San Martín de los Andes.

Al día de hoy, 130 viviendas forman parte del patrimonio en esa localidad. Santos explicó que se toman en cuenta diversos parámetros como el valor arquitectónico o artístico, el valor social, histórico, ambiental y simbólico.

Una de las 130 casas históricas en San Martín de los Andes. Foto: gentileza

«El relevamiento se hizo en los 90 cuando San Martín empezó a crecer. Cada vez que una casa tiene más de 50 años y se va a demoler o intervenir, la Secretaría de Planificación consulta a la Comisión de Patrimonio para ver si esa casa debe ser incorporada. Es una forma de estar atento«, subrayó.

Recalcó que, con la presión del mercado inmobiliario, «es difícil preservar estas viviendas históricas. No dejan de ser una propiedad privada. La novedad es que ahora el estado les termina dando un incentivo«.

¿En qué consiste este incentivo? Lo que no se puede construir en un terreno se traslada a otro inmueble. De esta forma, se le da al propietario de la casa histórica «algo a cambio» ya que el estado lo obliga a «preservar». Santos lo definió como «un traslado de la superficie constructiva»: «En el lote hay ordenadores urbanísticos que establecen que se puede construir una superficie y volumen hasta cierta altura. En este lugar específico, al haber una casa histórica, no podría llegarse a los 9,5 metros ni abarcar toda la superficie. Lo que se hace es que toda esa superficie en la que no se puede construir se traslada a otro lote: hay venta o permuta. La transferencia de la superficie es la novedad«.

Una de las 130 casas históricas en San Martín de los Andes. Foto: gentileza

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