De un edificio deteriorado, construyeron un hotel sustentable: se inspiraron en Saint Exupéry
Una propuesta turística que lleva a volar por la Patagonia de la mano del padre de El Principito. Desde Roca, Lino y Suyai crearon un mundo que realza las bondades de la región. Se abastecen con energías renovables y aportan a la protección de especies en peligro.
Ese imponente edificio a 500 metros del mar, solía ser un hotel que había caído en desgracia y estaba deteriorado. En la década del 80, había tenido su época dorada, pero ya no quedaba rastro.
Cuando Lino y Suyai visitaron Las Grutas en 2019, ya estaba cerrado, sucio y enrejado. La mitad de las instalaciones estaban fuera de servicio, pero a pesar del abandono, ellos visualizaron una oportunidad y fueron por ella.
«Lo compré como una oportunidad de negocio y pasó a ser una pasión», cuenta Lino Mocciola a Diario RÍO NEGRO. El empresario roquense ligado a las energías renovables soñó con un lugar de retiro de sus negocios. Hace cinco años lo hizo posible en Las Grutas junto a su esposa y socia en el emprendimiento, Suyai Urrutia.

La pareja invirtió grandes sumas de dinero para ponerlo en valor. Enamorados de la costa rionegrina, decidieron no solo prestar un servicio turístico, sino también invitar a vivir una experiencia.
“Recuperamos un hotel que estaba abandonado, lo reformulamos a un proyecto patagónico, poniendo en valor todo lo nuestro”.
Lino Mocciola, empresario y emprendedor de Roca.
Hoy, recorrer el refugio de Lino y Suyai es como subirse al mundo de Antoine de Saint Exupery y dar un paseo por la Patagonia en avión junto al Principito: conocer su historia, su fauna autóctona, sus sabores, su cultura. La voz de la naturaleza habla en cada rincón de su arquitectura.

La historia del aviador y escritor francés es un hito muy fuerte en el país, pero poco recuperado en la actualidad. Por eso ellos quisieron darle esa impronta. Una gigantografía en el lobby da la señal: el avión con el que Saint Exupéry hacía correo postal desde Buenos Aires a la Patagonia al lado del Principito posado sobre su pequeño mundo. “A la gente le gusta mucho”, reconoció Lino.
Además, todo un pasillo del edificio está dedicado a la historia del fundador de la Aeropostal Argentina y autor de la obra maestra publicada en 1943. No faltan los libros dedicados a ese personaje y una biblioteca de autores de la zona.

“El 791 Hotel se fusiona con el entorno natural y salvaje del paisaje marino patagónico”, sintetizan sus dueños. En el restaurante, hay fotografías del último eclipse solar y en las 15 habitaciones, imágenes de aves patagónicas. “La idea siempre es resaltar lo nuestro (…) Todo tiene un significado”, precisó Lino. Hasta el desayuno es a base de productos regionales.
Afuera, un tótem recibe a los huéspedes con las distancias en kilómetros al pueblo de sus ancestros en Italia, al planeta del Principito asteroide B-612, a las Islas Malvinas y otros puntos emblemáticos. En cada recoveco hay un mensaje: de protección ambiental, un relato histórico, una invitación a reflexionar.

El equipo que le dio vida al emprendimiento
El grupo que lidera la propuesta está compuesto por Lino Mocciola; Suyai Urrutia, licenciada enComunicación Social; Noelia Romanow, licenciada en Administración;y Vanesa Rigueiro, una mujer que ingresó como personal de maestranza, se perfeccionó y ahora es gerente.
Poco a poco fueron dandole vida al inmueble, con la sustentabilidad como premisa, con energías renovables e inyección de energía a la red (UGER). Los paneles solares abrazan a todas las estructuras y del alojamiento para una cálida estadía. La pileta está templada con bomba de calor Inverter. “Somos usuarios generadores de energía también, a la red”, explicó su dueño.

En pocos años, atravesaron crisis, éxitos y muchos más fracasos. Vivieron la pandemia en la que tuvieron que cerrar el hotel, cambios de gobierno. “Fue un gran desafío porque entrábamos en un negocio que si bien está ligado a la atención al cliente, era nuevo para nosotros. Entonces todo el equipo se puso el hotel al hombro y todos lo empujamos”, cerró Lino.
La ciencia como aliada para la protección de fauna en peligro
En cada acción, desde el hotel hacen difusión de especies autóctonas amenazadas como el caballito de mar patagónico, y el playero rojizo, un ave insignia del corredor atlántico.
La información que difunden por sus plataformas está avalada por los científicos reconocidos mundialmente: Diego Luzzatto y Patricia Fernández.

«Siempre pensamos en Brasil, en Cancún, en Playa del Carmen, pero la realidad nuestra es muy linda y ahí la fuimos poniendo en valor».
Lino Mocciola, emprendedor y dueño del Hotel.
Fuera de temporada, apoyan la investigación científica brindando alojamiento sin cargo a los biólogos que llegan para realizar proyectos.
Además, es un alojamiento “Pet Frendly” que acepta mascotas y la nota la da el gato del hotel. “El más top de Las Grutas”, ironizó Lino.
Quién es el emprendedor Lino Mocciola
Tiene 60 años, dos hijos y es nacido y criado en Roca. De profesión docente, ejerció durante seis años y se volcó a otros rubros como el petrolero. Luego, comenzó a formarse en el sector comercial.
Su espíritu emprendedor va siempre acompañándolo. “Soy el primer productor de energía renovable en Roca”, asegura y dice que su vocación es el servicio al cliente. Siempre fue un hombre de negocios. Su empresa origen está en Roca y tiene 70 empleados.
Nunca deja de pensar nuevos proyectos, ni de formarse. Cursó una diplomatura en Energías renovables en la Universidad Austral y ahora está a punto de rendir su último final en la carrera de analista en Administración y Finanzas en la Universidad de Palermo.
Ese imponente edificio a 500 metros del mar, solía ser un hotel que había caído en desgracia y estaba deteriorado. En la década del 80, había tenido su época dorada, pero ya no quedaba rastro.
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