Día Mundial del Chagas: Neuquén y Río Negro se mantienen libres de transmisión por vinchuca

Con el foco puesto en la detección temprana y el tratamiento en niños recién nacidos, las dos provincias de la Patagonia sostienen la vigilancia epidemiológica. Mientras tanto, investigadores de la UBA y el CONICET avanzan en una molécula innovadora que busca convertirse en la primera vacuna eficaz contra la enfermedad.

Por Elena Egea

En un nuevo 14 de abril, Día Mundial de la Enfermedad de Chagas, Neuquén y Río Negro recordaron que ambas provincias se mantienen libre de transmisión vectorial, pero de todas maneras exige controles constantes. “En nuestra provincia no hay Chagas por picadura de vinchuca”, confirmó la bióloga y referente de Salud Ambiental de Neuquén, Irene Roccia. Su colega rionegrino, Marcos Arezo, jefe del Departamento de Zoonosis y Vectores, remarcó: “Todas las vinchucas que analizamos hasta ahora están libres de Trypanosoma cruzi, es decir que no portan el parásito”.

El Chagas se origina por el parásito, Trypanosoma cruzi. Roccia explicó que después de la infección aparece una etapa aguda de alrededor de dos meses, donde se puede percibir fiebre, malestar general, aunque en la mayoría de los casos hay una ausencia total de síntomas. Señaló que en muy pocas veces se observa un edema en el sitio de ingreso del parásito y que, cuando afecta al párpado, se conoce como signo de Romaña. Superada esa fase, la mayoría de las personas deja de mostrar manifestaciones clínicas pese a seguir infectadas.

Arezo indicó que la etapa crónica puede tardar 10, 20 o más años en aparecer y que solo un porcentaje de quienes tienen el parásito desarrolla enfermedad. Las complicaciones se concentran en problemas cardíacos (arritmias, cardiopatías, insuficiencia cardíaca) y trastornos digestivos. Como la fase aguda casi nunca resulta evidente, ambos especialistas resaltaron que el diagnóstico depende de la sospecha epidemiológica y de un simple análisis de sangre. Se puede realizar de forma gratuita en hospitales y centros de salud del país.

La enfermedad se transmite principalmente por tres vías. La primera es la vectorial, cuando una vinchuca infectada se alimenta de sangre humana y el parásito entra al organismo a través de la piel lesionada o de las mucosas por contacto con sus heces. La segunda es la vertical o congénita, de una persona gestante con Chagas a su bebé durante el embarazo o el parto. La tercera es a través de transfusiones de sangre o trasplantes de órganos provenientes de personas infectadas, una vía hoy muy poco frecuente gracias a los controles obligatorios en bancos de sangre y programas de trasplante.

Neuquén: libre de transmisión vectorial, se enfoca en la vía congénita


Neuquén cuenta con certificación de la OPS como provincia libre de transmisión vectorial desde 2001, con recertificaciones en 2012 y en 2023. Para sostener ese estatus, el sistema de salud registra cada año viviendas evaluadas, presencia o ausencia de vinchucas, resultados de análisis en personas gestantes, bancos de sangre y tratamientos indicados. “Tenemos que demostrar vigilancia activa sobre todas las vías de transmisión”, detalló Roccia.

El panorama provincial muestra que la gran mayoría de las infecciones no se origina en Neuquén por vinchucas locales. “Nuestra población con Chagas proviene sobre todo de zonas de mayor endemicidad del norte del país o de países vecinos y de algunos pocos casos por transmisión vertical”, explicó la especialista.

Pese a que Neuquén se encuentra libre de transmisión vectorial, sí se detecta un caso por año de contagio vertical, es decir, a través de la gestación. Roccia indicó que en el subsistema público se realizan alrededor de 4.000 análisis anuales a personas gestantes y, en promedio, unas 20 reciben diagnóstico positivo.

Esa detección abre una ventana clave. Los equipos de salud evalúan a los recién nacidos de madres con Chagas al momento del parto y alrededor del año de vida, primero en busca directa del parásito y luego a través de anticuerpos propios del bebé.

Cuando se confirma la infección, se ofrece el tratamiento. Roccia subrayó que en recién nacidos “se habla de un 100% de curación cuando es chiquitito” y que en personas menores de 19 años la medicación se considera muy eficaz y presenta menos efectos adversos. También se sugiere tratar a mujeres en edad fértil con Chagas para reducir aún más la posibilidad de transmisión congénita futura.

Río Negro: vigilancia intensiva y casos crónicos en seguimiento


En Río Negro, el Ministerio de Salud informó que la provincia continúa libre de transmisión vectorial: no se detectan vinchucas infectadas con Trypanosoma cruzi y la población no adquiere la enfermedad por esa vía. Durante las estaciones cálidas, la Coordinación de Salud Ambiental y el Programa Provincial de Chagas despliegan operativos de vigilancia en el territorio y reciben ejemplares que acerca la comunidad para su identificación y análisis en laboratorio.

A pesar de la ausencia actual de vinchucas infectadas, la enfermedad permanece activa por la vía congénita y por la migración desde áreas endémicas. Arezo señaló que en 2025 se detectaron 51 personas en fase crónica, 14 embarazadas positivas y un recién nacido con Chagas congénito sobre 20 bebés notificados y estudiados.

Puntualizó que la transmisión madre–hijo ronda el 5%. “Si una embarazada tiene Chagas, su hijo no necesariamente va a tener Chagas”, remarcó, ya que esa probabilidad es relativamente baja y evitable mediante diagnóstico y tratamiento.

El protocolo nacional exige estudio de Chagas para todas las personas embarazadas y control posterior de sus hijos e hijas. Arezo destaca que el tratamiento en bebés se acerca al 99% de efectividad y que la norma indica ofrecerlo a toda persona menor de 19 años con diagnóstico positivo.

En la población adulta, la evaluación se realiza caso por caso para reducir riesgos cardíacos y digestivos. El veterinario enfatizó, además, la importancia de tratar a mujeres en edad fértil con Chagas, porque esa intervención disminuye aún más la transmisión congénita y se suma a las acciones sostenidas de vigilancia sobre las vinchucas presentes en el valle del río Negro y en parte de la Región Sur.

Más de un millón de personas con Chagas y una vacuna en el horizonte


En Argentina, la enfermedad de Chagas es endémica y afecta a unas 1.300.000 personas, con más de 6 millones expuestas al riesgo de infección. Según difundió la Universidad Nacional de Buenos Aires, entre el 30 y el 40% de quienes portan el parásito desarrollará alguna afectación cardíaca a lo largo de su vida.

Aunque durante décadas se la relacionó casi exclusivamente con viviendas rurales del noroeste y nordeste y con la presencia de vinchucas, hoy la transmisión se concentra en la vía vertical (de una madre a su bebé durante el embarazo o el parto) y en menor medida en transfusiones y trasplantes de órganos de personas infectadas. Más de la mitad de los pacientes argentinos vive en la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires y, a nivel global, el Chagas ya afecta a alrededor de 13 millones de personas en América Latina, Europa y regiones tan distantes como Japón o Australia.

“En este momento una de las prioridades es tratar de reducir la transmisión vertical”, sostuvo el cardiólogo Roberto Nicolás Agüero, del Hospital de Clínicas de la UBA. El especialista remarcó que la detección temprana permite indicar a tiempo los únicos dos antiparasitarios disponibles (benznidazol y nifurtimox).

Mientras tanto, científicos de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA y del CONICET avanzan en el desarrollo de una vacuna preventiva. Diseñaron una molécula quimérica que combina un antígeno de Trypanosoma cruzi con un superantígeno modificado y de baja toxicidad.

En modelos animales, este candidato vacunal generó una respuesta inmune capaz de neutralizar la infección en laboratorio y de conferir protección en organismos vivos, con una disminución de la carga parasitaria dentro de las células. Estos resultados colocan a la investigación argentina en la primera línea del esfuerzo global por lograr, por primera vez, una vacuna eficaz contra el Chagas.


En un nuevo 14 de abril, Día Mundial de la Enfermedad de Chagas, Neuquén y Río Negro recordaron que ambas provincias se mantienen libre de transmisión vectorial, pero de todas maneras exige controles constantes. “En nuestra provincia no hay Chagas por picadura de vinchuca”, confirmó la bióloga y referente de Salud Ambiental de Neuquén, Irene Roccia. Su colega rionegrino, Marcos Arezo, jefe del Departamento de Zoonosis y Vectores, remarcó: “Todas las vinchucas que analizamos hasta ahora están libres de Trypanosoma cruzi, es decir que no portan el parásito”.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios